SOY ÁLVARO DE CAMPOS

Por la noche,
las casitas de pueblo
iluminan sus ventanas.

Por la mañana,
las casitas de verdad,
donde se vive de verdad,
encienden sus chimeneas y
preparan el desayuno.

Puedo ver el humo.
Eso pasa en los pueblos.
Puedo ver cómo se mezclan.

 (/ˈmøːbjʊs/)

En mi casa un gato fuma en el salón.
Se ha colado dentro y me ha dejado en la calle.

Le han contado otros gatos que se rompen
las tazas del wáter con el peso
de miles de culos.

Yo sólo quería darles de comer.
He soñado que salchichas.
Ahora soy un gaticida.

Soy Álvaro de Campos.
Soy Alberto Caeiro.
Soy Pessoa que
mata gatos.

Entro a una tienda de venenos.

Tú le llamas droguería.
Yo le llamo tienda
de venenos.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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