LA VIEJA DE PELO CORTO

Yo no sabía que nuestro
destino era estar
juntos.

Lo supe cuando esa vieja de pelo corto
me gritó en plena cara:

¡Subnormal!

Lo supe cuando esa vieja me dijo
apretando mi cuello
con fuerza:

¡Reubicar es sinónimo de matar!

Y así acabamos,
juntos pero siempre al acecho,
hace tiempo que no veo,
a la vieja de pelo
corto.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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