PERDONA MI TRAJÍN

Te voy a fangar esa voz.

Esa voz que remueve la tierra
y planta flores entre
las baldosas.

Esa voz que se lleva un trozo
de todo lo que toca y se
impregna en mi
rodilla.

En el tiovivo
siempre me pasa lo mismo.

¡Ay!

Perdona que onomatopeye.
Perdona mi trajín.

Las
abejas
transportando
el polen también
tienen que cruzar la
carretera.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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