CARACOLES

Mi rutina de escribir
consigue que olvide que vivo

mi vida.

Tengo dulzaina de sobra
y cuatro cuadernos llenos de notas,
tengo manía persecutoria, tengo ganas

de montar un mueble.

Los chinos comen murciélago,
los chinos comen murciélago,
los chinos comen murciélago,

y nosotros caracoles.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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