LAS DOS DE AMARILLO

Yo vivo,
yo acumulo polvo en los hombros,
si salgo a la calle, me rozan los coches,
si soy una señora, soy esa señora que todo lo compra

en Punto Roma.

Mi oculista dice que tengo los ojos muy bonitos,
que parecen marrones, pero que al microscopio son

de muchos colores.

Miro la vida y veo una madre y su hija,
las dos de amarillo.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *