EL RABO DE UN CERDO

Me gusta caminar
sin que te des cuenta
pero me fastidia que me veas

comiendo Doritos.

He limpiado toda la porcelana,
he terminado todo lo que me has dicho,
he mirado por la ventana y sólo he visto aparcados

coches de color blanco.

Ahora me ataca la pasta con tomate
destrozando todo lo que se pudre

dentro de la cocina.

Y todo lo humano se riza
como se riza el rabo

de un cerdo.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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