UN PERRO CON PELUCA Y LECHUGUILLA

Hubo un momento que sí, que
abandonamos todos nuestros recuerdos
encima de una caja de cartón, pero eso pasó

hace tiempo.

Yo tenía el cerebro como un calcetín sudado
y tú no parabas de indicarme con gestos
que para cuándo un perro con

peluca y lechuguilla.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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