DE PEQUEÑO NO NECESITABA EL COLEGIO

De pequeño
no
necesitaba
un suelo perfecto
para pelar avellanas.

Me valía cualquier suelo.

De pequeño
me fascinaban las moscas verdes
y azules que se posaban
en las mierdas de
los perros.

Una
por una y con la paciencia
que sólo las patas de las moscas conocían.
Así aprendí que las moscas
también comían.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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