EL CEMENTO QUE NOS RODEA

Dejadme en paz.
Os aburrís.

Yo no he hecho nada malo.
Respeto el respeto.
Estoy abierto a una relación
cerrada.

Me molesta ser
un heterosexual del montón.
Me gustaría ser un marica talentoso
y casarme con un oso.

¡Grrroooarrgg!

Y sí.
He recogido ceniceros ardiendo.
He decidido los apellidos de Lorenzo.

Lorenzo Amarillo Calvo.
¿Qué os parece el parentesco?

¡Puag!

Mira cómo huele.
Huele cómo se mueve.

Vivimos un presente grisáceo.

Las nubes se desplazan a toda velocidad
reflejadas en la luna delantera
de un coche comprado
a plazos.

Pero a pesar de todo me gusta
el cemento que nos
rodea.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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