LOS TARADOS TIENEN OJOS EN LA ESPALDA

Y se agota la intuición.
Y muero un poco por eso.

Me da lacha.
Me da lacha pensar en ti.

Me siento camionero perdido
en el centro de una
ciudad perdida.

(Buscando prostíbulos).

Ese azul de foco de policía me toca la fibra.
Recorro calles que nada significaron,
calles que simplemente fueron
y que ahora significan
tanto…

Escucho
el sonido de
una guitarra eléctrica.
Los tarados tienen ojos en la espalda.
El viento nocturno, la noche nublada lo derriba todo.

Y se agota la intuición.
Y muero un poco por eso.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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