EN LA CALLE HUELE A SOPA

Lo dije para mí.

Cuando caiga el último videoclub,
cuando caiga el último cine del centro
dejaré de avanzar, pero seguí avanzando,
qué otra cosa me quedaba, una fuente de piedra,
un charco helado en la carretera, una puerta de madera tallada,
una paloma estampada

en la cara.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *