UN PERRO A CABALLO EMPUJADO POR UN GATO

Se acerca
una nube tóxica,
se acerca por el norte,
se acerca por el sur y por el este

y también por el oeste.

No sé imaginar un perro, sólo sé imaginar un
perro a caballo empujado por un gato,
no sé imaginar un perro pero
mi barca siempre tiene
manos para

remar.

Me gusta
mi cara sólo a ratos,
observo en el espejo una

lechuga mojada.

No puedo dedicarme a nada ilegal,
se me nota en la nariz, se me

nota en tu mirada.

No me fío de nada ni de
nadie, no me fío ni

de mi madre.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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