REZANDO A ROBOCOP

Dios mío,

mira qué contento
camina con su aguinaldo
y balancea su bigote de lado a lado,
camina tan contento que casi sale volando

con su puto aguinaldo.

Mira qué contento camina, ha rozado
cuatro piruletas con el hombro

y ni siquiera lo ha notado.

Prefiero ser yo aburrido y sentado
en un banco tres horas haciendo
un charco de lapo gigante y

rezando a Robocop.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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