MIS PROBLEMAS SERÁN OTROS CUANDO HAYA MUERTO

Salgo a la calle
y congelo mis manos,
y veo el tapacubos de mi
segundo coche rodeado de flejes

y trozos de ladrillo,

y salgo del río por unas escaleras de cemento,
y entro de nuevo, y mojo mis pies

todas las noches,

y pienso que no remonta el cangrejo la corriente,
que se hunde a cada paso que da

en el barro del fondo,

y pienso que mis problemas serán
otros cuando haya

muerto.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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