QUÉ PLACER SIN LÍMITES

Hace calor en mi cuarto
y el vino se sube a la cabeza.

Hace calor en mi cuarto y el vino
se sube a la cabeza y abro la ventana
y descubro la niebla en las montañas del fondo
y pienso en el frío que debe hacer allí tumbado en esa cima
llena de niebla esta noche, ésta concreta de verano,

y pienso qué placer
sin límites.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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