EL ESTADO DE LA CARRETERA

Se ha chocado un camión cargado de ginebra
con otro cargado de tónica cerca
del polígono Agustinos.

Urge mandar camioneta de limones.

Mientras tanto, en una rotonda cercana, un
camarero calvo aprieta la mandíbula
y se rompe un diente antes de ser

arrollado por un tractor.

Todo se observa reflejado en las llamas,
todo se observa reflejado en

en mi espejo retrovisor.

Los ojos rojos redundan con la mirada
y los amantes follan sin protección

en los pasos de cebra.

Tú me acompañas con los pies en la guantera
y no te fijas en un charco de sangre seca

en medio la calzada.

No te fijas en nada, no te importa nada
el estado de la carretera.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

3 comentarios sobre “EL ESTADO DE LA CARRETERA”

  1. me gusta un montón ver cómo te van saliendo cosas especiales poema a poema. En éste, mi parte favorita es la última.
    El otro día escuché a no recuerdo quién decir que no sabía qué pensaba de un tema hasta que se ponía a escribír sobre ello. ¿Te pasa algo parecido a tí también?

    muaa!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *