UN TIPO DEL MONTÓN

Cuando lo conocimos
Tocaba el acordeón
 
Entre las casas
 
Cuando lo conocimos
Un gato rondaba cerca de la plaza
Y alguien lanzaba
 
Huesos de aceitunas
A un cubo
 
Era un tipo del montón
No destacaba en casi nada
 
Odiaba enseñar las muñecas
Le daba vergüenza enseñar
 
Sus delgadas muñecas
 
Se comenta que no pagaba con dinero
Se comenta que pagaba
 
Con pelusas de bolsillo
Y trozos de tela
 
Era un tipo del montón
No destacaba en casi nada
 
Bueno sí
 
Era un experto
En robar cubatas
 
Lo hacía con sumo sigilo
Lo hacía con suma discreción
Hasta que un buen día un camarero
 
Le robó el acordeón
 

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *