UNA MUJER MARAVILLOSA

Era una mujer sencilla y agradable
Una mujer maravillosa
 
Regentaba una tienda de congelados
y siempre que pasaba por allí
me atendía con amabilidad
 
Un domingo que caminaba yo por un parque
lejos de mi barrio
lejos de su tienda de congelados
la vi sentada en un banco
 
Estaba concentrada
mirando al infinito
 
Fumaba un pitillo
y parecía disfrutar de lo lindo
de su tiempo libre
 
Aquella imagen
Aquella estampa me hizo pensar
 
¡Qué deliciosa mujer!
¡Qué maravilloso es todo cuando descubres
que no abundan personas como ella!
 

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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