Para unas ostias muchas ostias,
pero para otras ostias
ni ostias.
Antes de que tú nacieras.
Háblame de usted que soy mayor.
Antes de que usted naciera.
Chistorra, morcilla, panceta y careta,
eso le tienes
quechar.
Para unas ostias muchas ostias,
pero para otras ostias
ni ostias.
Antes de que tú nacieras.
Háblame de usted que soy mayor.
Antes de que usted naciera.
Chistorra, morcilla, panceta y careta,
eso le tienes
quechar.
Desde
aquella deliciosa
mañana de primavera, ellas
comparten mi vida y aliñan mis
ensaladas.
Cuando nos conocimos yo tenía ojos
de gusano borracho y perdido en
el súper buscaba un amigo
de verdad.
Entonces aparecieron ellas haciendo
el tonto con las verduras, las dos
muy monas con el
delantal.
Me
mojan los aspersores,
toco la rama de un árbol
y me quemo.
Me detengo y observo la patita
de un perro en el cemento
fresco.
Y es que tengo la cabeza muy
pequeña en proporción,
soy muy tonto en
proporción.
Un millonario está
regalando dinero y ayudando
a muchos españoles a conseguir una
vida de lujo, cientos de personas ya se
han beneficiado.
Ha inventado un muro de piedra,
ha inventado un castillo para
protegerse de todos
vosotros.
Ha inventado un castillo que lanza flechas
cuando alguien se acerca, borracho en
su alcoba se tropieza con
las flechas.
Puede decir bien alto que no le gustáis,
puede decir que no le gustáis
mientras escucha
one
of the
best pop
songs ever.
Cualquier cosa
y como la urraca juega
con las palabras, una tremenda
nada invade la casa.
Una mosca mojada en la pila de la cocina,
una rama rota en la carretera es un
brazo cortado en la carretera.
Me dijeron.
Habla de aquellos edificios que te hicieron
sentir de pequeño, habla de la burbuja
rosa, de los porches y los portales
blancos que antaño te hicieron
sentir algo.
Cualquier cosa y como la urraca
juega con las palabras, una
tremenda nada invade
la casa.
Detrás de una
gasolinera te pedí perdón
pero tú sólo querías repostar
y largarte.
Me dijiste:
He comprado unos helados y los he olvidado en
la mesa de la cocina, tengo miedo a que se
derritan con el calor del verano, todo
lleno de chocolate, imagina qué
desastre, pero me hace ilusión
que me pidas perdón,
de verdad,
pero me tengo
que largar, ya sabes,
los helados.
Una
pipa de girasol
pegada en mi cuaderno de notas
ha ganado el XXXII Premio Internacional
de poesía Fundación Loewe.
Y no puedo estar más contento porque
el premio Loewe es un galardón para
autores de poesía en español
y su cuantía actual es de
veinticinco mil euros.
Pero hoy todo me sabe a sangre,
un vaso de agua, un tenedor,
estar contento me sabe
a sangre.
Doce palillos en el congelador son madera helada,
doce palillos en la nevera son madera fría,
si los quemas son madera quemada,
si los tiras a la basura
basura orgánica.
Las moscas en los cartones forman
un grupo que se llama
Honda Depresión,
créetelo.
Y antes de cenar paga la cena,
y dime por qué Artiberri es tu casa,
y no me digas yo siempre digo,
y reconoce que Diego se
pone doblado de
canutos.
El corazón verde
del tomate se parece a
tu reflejo en un charco, te reconozco
y te quiero a kilómetros pero no
te soporto montado en
tu patinete.
Un edificio de ladrillo no es un edificio rojo,
te observo y te quiero a lo lejos pero no
te soporto montado en tu
bici de carretera.
Te vigilo y te quiero desde una
papelera, cruzas la calzada
y te atropella
un coche.