JOYAS DE ZUCITOLA

Pobre Patxi, ayer se pasó
con el Zikiro, ayer
se pasó con

el vino.

Hoy Patxi está triste,
hoy Patxi observa cómo rozan la carretera

tres amapolas.

Una ráfaga de aire, una fragancia de lluvia
le recuerda cómo era de pequeño
y piensa que tampoco ha

cambiado tanto.

Patxi piensa en la emaciación del yo
y todo lo mezcla con

café molido.

Vale, hizo el ridículo, vale, se pasó con el Zikiro.
Vale, hizo el ridículo, vale, se pasó con el vino.

Pero que lo sepan.

A Patxi lo que más le gusta es
ponerse ciego de joyas

de Zucitola.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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