UN SONIDO SECO

Niño flaco tripa balón
con olor a pipa de girasol,
creció entre vallas y piscinas,
creció entre algodones y flores rojas,

blancas y amarillas.

Segundos antes del accidente que le costó la vida
crujió el asiento del copiloto, un sonido seco
y premonitorio que hizo crecer ramos
de flores negras en la guantera

de su coche.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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