
Soy mondongo peruano
y lo seré toda la
vida.
Soy un parguela.
Las
únicas personas
que no me dan ganas de vomitar sois
vosotros.
No me dais ganas de vomitar.
Me hago viejo, me parezco
cada
día más a un muerto.
Descanso en paz.

Es tan pequeño mi cuarto
que tropiezo descalzo
con mis zapatillas
todo el rato.
Pienso
en mis sueños
que quizás es todo soñado
y que nada de lo que sueño es real.
Así es como sueño, así es como me tropiezo.
Se tropiezan mis torpezas contra el suelo de mi cuarto.
Se tropiezan mis torpezas como yo con ellas
todo el rato.
¡Todo el rato blim, blam, plum, plam!