MI LUCERO NOCTURNO

El pasillo era largo y oscuro
 
Caminaba despacio rozando con mis pequeñas manos
la pared de gotelé
 
Lo podía conseguir si me lo proponía
pero una oscuridad sin lucero
hizo que mi sentido de la orientación fallara
 
Me quedé atrapado en medio del pasillo en pijama
No podía dar ni un paso
Estaba como bloqueado
 
Sentado en el suelo rezaba para poder volver a mi cama volando
Rezaba desconsolado pero nadie escuchaba
 
De repente una bombilla
se iluminó a lo lejos
 
Era mi madre desvelada
que se había levantado como yo
al baño
por la noche
pero ella
 
sí que había
encendido la luz
 

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *