Lo dejo cuando quiera

Hola!

Festivo, toca ir al cine, y si es matinal, tanto mejor. Seguimos con cine español pues es una gozada el cine en versión original.

Lo que pasa es que estoy viviendo al límite, porque este cine, pesar de que últimamente me está dando muchas satisfacciones, en algún momento llegará el batacazo. Posiblemente sea con La pequeña suiza, que me da tanto miedo que no sé si iré a verla finalmente. Pero mientras, me armo de valor y me acerco a ver esta película tan machaconamente anunciada por todos lados.

Lo dejo cuando quiera está dirigida por Carlos Therón, conocido por la floja Fuga de cerebros 2 o la bastante más digna Es por tu bien. También ha hecho incursiones en televisión, como El chiringuito de Pepe, de la que por principios me niego a hablar. Bueno, pues a pesar de su curriculum, puedo asegurar que firma una película divertida que en ningún caso llega a ser chabacana. Me reí en bastantes ocasiones y no cae en ningún momento en situaciones de vergüenza ajena o directamente ridículas.

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La historia no puede ser más simple, incluso real. Tenemos a 3 estudiantes que no han tenido una oportunidad laboral buena en su vida, que después de dedicar años y años al estudio con sacrificio se dan cuenta que en realidad ha servido para poco y están cada vez peor. Esto le puede sonar a más de uno.

Lo que deja de ser real es la situación que se nos plantea. Uno de ellos, estudiante de química, y al más propio estilo Breaking Bad, que por cierto se nombra, crea unas pastillas para la mejora de la concentración pero que probada en humanos resulta que da un colocón y subidón tremendo. ¿Qué es lo que hacen estos genios? Pues comercializarlas, por supuesto, y ahí es donde comienzan los probemas y el enredo de la película.

Los genios son Pedro (David Verdaguer), un actor con pocas referencias en cine pero si ves su curriculum en teatro impresiona, y se nota en su modo de actuar, siendo quizás el mejor de los tres, el más comedido, el más profesional. También tenemos a Arturo (Ernesto Sevilla), el que más miedo de daba a priori, pues el humor de Muchachada Nui no es que haya sido siempre lo que más me ha gustado. Aquí está bastante bien, gracioso incluso, muy aceptable.

Para terminar, tenemos a Eligio (Carlos Santos), el más histriónico y el que produce los momentos más humorísticos.

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Por el camino se encuentran con el mejor personaje de la película interpretado por un Ernesto Alterio que se le nota sobrado, con mucha confianza, que nos ofrece un personaje totalmente inclasificable y tremendamente divertido. No puedo contar más para no romper la trama, pero os aseguro que es lo mejor de la película sin duda.

Por lo demás, ya sabemos, enredos, situaciones absurdas, la adorable Cristina Castaño recordándonos que es una excelente actriz a tener en cuenta.

Merece la pena, en verdad. Pasas un buen rato, te ríes con ganas un par de veces (al menos los de humor básico tirando a primitivo como yo) y sales con una sonrisa de la sala.

En ocasiones, no se puede pedir más

En otro orden de cosas

Pues también he ido a ver Avengers, gracias Golem por ponerla en v.o. a la mañana y la he disfrutado como un enano. Espero poder hacer entrada, pero ahora hablo de ella para deciros que tiene posiblemente uno de los momentos más tremendamente emocionantes que he vivido en una sala de cine en años. Años. Y no exagero, así es. Esta culminación de 22 películas de marvel en 11 años es una gran fiesta de guiños, referencias a películas anteriores y todo culmina en un momento épico, que quien vaya a verla sabrá cuál es. Un momento que hace que merezca la pena todas las películas anteriores, quedarse hasta el final de los créditos durante todos estos años. Todo se centra en ese momento. Y lo pienso y se me pone la piel de gallina. Qué grande.

Gracias por leerme

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