Cementerio de Animales

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Bueno, aprovechando la matinal, me fui a ver esta película basada en el libro de Stephen King de 1983. La sala estaba oscura, pero yo sabía que una reconfortante luz me esperaba al salir, así que es como ver la película con las persianas subidas.

Bueno, independientemente de cómo este agente lucha con sus miedos internos, ésta era de las películas que había que ver sí o sí, para ver si habían conseguido mejorar la digna versión que se hizo en 1989. No menciono la bochornosa secuela de 1992 con un Edward Furlong que venía de hacer Terminator II y posiblemente ésa fuera la peor decisión de su carrera, pero eso es otro tema.

Tengo que decir que ya he ido al cine medio cabreado con una escena que sale en el trailer que ponen en televisión y que no me dio tiempo a cambiar de canal, por lo que vi esta dichosa secuencia que, atención, sucede a la hora y veinte minutos de película. El que hizo ese trailer es para llevarlo a juicio, pero el problema es mucho más profundo.

El tema es que nos tratan como idiotas, y posiblemente seamos idiotas como grupo, pero es deleznable que monten un trailer con una de las últimas escenas de película. Y cuando digo que nos tratan como idiotas es que, pensando como debió de pensar el inútil ancestral que ha hecho esto, debieron de imaginarse que para hacernos ir al cine había que poner la escena más intensa de la película. No te vale que es un film de King, no te vale con el gato que da un miedo tremendo. No, se ve que pensaron que para que fuéramos al cine necesitábamos ver el final de la película.

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Bueno, el cabreo ya se me irá pasando, pero ahora vamos al film en sí, dirigido por unos novatos Kevin Kölsch y Dennis Widmyer que lo más notable que han hecho los últimos 5 años son unos episodios de la desafortunada versión para televisión de la saga de Scream.

La película no está mal, Jason Clark me parece un actor muy digno y encima está acompañado por un contenido John Lithgow que aparece un poco más envejecido de lo que realmente está el inolvidable Trinity de Dexter (gran serie, sí, incluso su vilipendiada última temporada),.

No voy a contar nada de la historia. Un cementerio, animales. En realidad es un cementerio de mascotas (Pet sematary) pero alguién, en los 80, pensó que qué más da, le llamamos animales y fuera, como si allí enterraran jabalíes, osos pardo, etc.

Y es que me vais a permitir que me detenga de nuevo en el doblaje. Tengo por norma no ver cine extranjero si no es en versión original, pero me han podido las ganas y eso ha sido un craso error. Principalmente porque no me acordaba que salían niños, y el doblaje de niños es simple y llanamente una vergüenza. Los adultos no están mal, se puede aguantar, pero lo de la niña, principalmente, es de juzgado de guardia.

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Hay que ver esta película? Sí. La verdad es que sí porque pasas un rato bueno con una película muy digna, con buenas intenciones, buenos aunque previsibles sustos. Mucho miedo no da, eso es verdad, pero no importa, al menos a mí, que soy de susto fácil pese al duro entrenamiento que he recibido.

Gracias por leerme, un saludo

Mendi Tour en Pamplona

Hola saludos.

Esta semana pasada también fui al cine a ver Taxi a Gibraltar y tengo que deciros que es mucho más digna de lo que yo pensaba y se merece su entrada propia, como espero poder hacer en breve.

Pero antes quería hacerme eco de la noticia de que la semana que viene podremos ver el mejor cine de montaña, deportes extremos, aventura y naturaleza de mano del Mendi Tour, con una selección de las mejores películas del Festival de Bilbao. Las proyecciones se ofrecerán en doble sesión durante cuatro días, entre el 25 y el 28 de marzo, en los cines Golem Baiona.

Qué se puede ver? Pues para empezar, la ganadora del premio del jurado The Down Wall. Esta película tiene su nombre tras la pared del mismo nombre, de casi 1000 metros de altura en principio imposible de escalar que se encuentra en el Parque Nacional Yosemite, en San Francisco, California. Nos cuenta la historia de Tommy Caldwell y Kevin Jorgeson y su gran aventura.

Así de primeras, poder ver en un cine estos paisajes ya te llama. El 25 podremos disfrutarla, y así hasta 8 películas todas en su perfecta versión original, como debe ser.

Me llama la atención Up to Speed, sobre escalada de velocidad o Everest Green, que denuncia la situación de Katmandú, la ciudad más contaminada del planeta. Si queréis más información, la propia página web del festival tiene todo lo necesario.

Os contaré cómo fue la semana.

Mientras, si no habéis visto The Umbrella Academy, no estáis entusiasmados con Doom Patrol, no os abruma Deadly Class, de verdad, no sé a qué estáis esperando.

Saludos, gracias por leerme

Perdiendo el este

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Iba con poca gana esta película. Diversas fuentes de las que habitualmente me nutro de información de cine y series ya habían dicho que era una castaña que no había por dónde cogerla, que incluso tenía momentos de vergüenza ajena.

Aún así, armado del valor que infunde un domingo a la mañana tras haber ganado mi partidico de padel, me acerqué a la matinal de los Golem (y que dure mucho la matinal, es el mejor momento para mí para ir al cine) y entré a ver este primer largometraje dirigido por Paco Caballero, que hasta ahora únicamente había hecho algún corto y episodios para televisión. Y lo gocé.

Comprendo que en el temario hater está muy de moda poner a parir todo sin más. Es muy probable que muchas de las críticas que había leído previamente únicamente hubieran visto el tráiler, pero ya tenían material suficiente como para poner a caldo la película, que es al fin y al cabo lo único que se pretende.

Bueno, pues si estáis leyendo esto, y queréis pasar un buen rato, ésta es una película que cumple ese cometido.

Voy a pasar de puntillas sobre la “temática social” que aborda el film, que si los jóvenes tienen que emigrar, que si el trabajo aquí está muy mal, etc… porque todos sabemos que es únicamente una excusa para la película. Sí que me gustaría centrarme en la crítica real, y es que somos muy del país, y allá donde vamos se tiene que notar. Y si nos vamos a China, pensamos que somos los más guays y a ellos les tiene que gustar lo que nos gusta y reírse con lo que nos reímos. Nuestro respeto por otras culturas no pasa de las cuatro cosas que hemos visto antes de salir en la Wikipedia, y así nos va.

La película nos cuenta la historia de Braulio (Julián López) que está en China y hace ver a todos lo bien que le va, lo típico. Sus amigos y familiares están encantados, tanto que Rafa (Miki Esparbé) y Hakan (Younes Bachir) deciden ir a Hong Kong a visitarlo y ver si pueden arañar algo. Ya tenemos a varios de los protagonistas de la exitosa Perdiendo el Norte (2015) en acción. Tenemos un amor oriental con la dulce y encantadora Xiao (Chacha Huang) y diversas situaciones que entiendo que en ocasiones puede dar incluso mal rollo de lo tontas que son, pero para una persona con un sentido del humor tan básico como el mío, resultaron bastante divertidas.

Total, que me lo pasé en grande, y más cada vez que Carmen Machi aparece en pantalla, donde se come a todos los que tienen la mala suerte de coincidir en plano con ella. La Machi te hace comedia, te hace drama como en Rumbos (grandísima película que no hace ninguna gracia) y siempre sale airosa. Tiene unas escenas en los títulos de crédito que hacen que haya valido la pena todo lo anterior. Y lo dejo que no soy objetivo con esta mujer.

También tenemos a Malena Alterio, perfecta en su papel como siempre, nunca defrauda, nunca una mueca de más, siempre comedida y centrada.

Si dejamos los prejuicios atrás, vamos con las ganas de pasar un buen rato, esta película cumple perfectamente.

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Se rodó en parte en Pamplona, donde hicieron un simulacro de encierro, y que tuve ocasión de ver por encima pues pasaba por allí y me paré a verlo. Es quizás lo más ridículo de todo pero claro, somos de aquí y nos toca más de cerca.

Saludos y gracias por leerme

Bajo el mismo techo

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Aprovechando otra matinal de los Golem (qué pena que no se animen a poner alguna película en v.o.s.e. en este horario) me fui a ver esta película interpretada por Silvia Abril y Jordi Sánchez que podía haber sido mucho más, pero se quedó en un buen intento.

Y digo buen intento porque sí es verdad que los actores ponen toda la carne en el asador, y no me refiero a esperpénticas actuaciones sino todo lo contario. Odio el maldito pescatero de Aquí no hay quien viva, pero en esta película no lo ves, así como ninguno de sus gestos o chascarrillos, y esto es mérito de Jordi. Ella tampoco se deja llevar por extremismos y asistimos a un duelo actoral que se agradece.

Pero claro, ¿es suficiente? No, la verdad es que no lo es, porque la película flojea cuando empiezas a pensar en la Guerra de los Rose. Aquello sí eran batallas, y esto parecen rabietas constantes de unos niños mal criados.

La película se basa en un drama que seguro le habrá pasado a muchas parejas. Compraron su piso en el momento más caro, y cuando se divorcian y toca vender se dan cuenta que ya no vale lo que pagaron. Así que toca esperar a que el mercado inmobiliario se recupere aunque sea lo suficiente como para recuperar casi todo lo invertido. Este planteamiento quizás es lo mejor de la película de Juana Macías, el tercer largometraje para esta directora que ya tiene dos Goyas: por dirección novel con Planes para mañana, de 2010, y mejor cortometraje por Siete cafés por semana (1999). Un gran bagaje para una cinta que podría ser mejor, pero que promete, y ojalá tengamos directora para largo.

Respecto si merece ir al cine a verla, pues posiblemente sea incluso mejor que Perdiendo el este, que iré a ver en breve. Pero vamos, pasar un buen rato, se pasa, si te dejas llevar y prefieres divertirte, porque si te pones a buscar pegas, le encuentras muchas, pero, ¿a qué hemos venido? Pues eso, a disfrutar.

Saludos y gracias por leerme

Gente que viene y Bah

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Comienzo 2019 tal como lo acabé, acercándome a las matinales de los Golem a ver cine nacional y esta semana le tocaba a esta segunda adaptación de una novela de Laura Norton al cine, tras “No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas“, escrita en 2014 y llevada al cine en 2016 con escaso éxito.

En este caso tenemos a la debutante en largometraje Patricia Font que se ha buscado un elenco interesante para contarnos esta historia familiar, con dosis de romanticismo y de drama.

Carmen Maura, de lo mejor de la película, hace de madre de 4 hijos cada uno especial en su disparidad, ya que la mayor se ha dedicado a la política (Alexandra Jiménez), otra es arquitecto (Clara Lago) y trabaja en otra ciudad, otra está con ella y acaba de tener un hijo, y por último el hermano pequeño que es gay y está liado con el jefe de la policía local, que no quiere que nadie sepa de su situación y que plantea alguna escena cómica que proporciona el descanso dramático necesario.

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El batiburrillo de personajes se lleva bien, y caen bien, aunque Clara Lago no hace más que poner su sempiterna cara de fastidio que nos la tenemos demasiado conocida. Menos mal que Alexandra Jiménez está fantástica, como siempre, y sin muchos artificios.

Después de un inicio donde vemos a todos de niños, Belén (Lago) vuelve a casa tras una ruptura sentimental y aquí vemos de nuevo a todos, ya pasados unos años, y donde se conforma la historia que va a marcar el eje central de la película. Tenemos desamores, rencillas familiares, envidias, secretos sacados a la luz, infidelidades… vamos, lo que viene siendo una familia de toda la vida. 🙂

La película es ñoña, pero me ha gustado mucho, me habrá pillado el día tonto. El drama lo han gestionado sabiamente sin agobiar, los momentos de comedia están introducidos sutilmente y el almíbar impregna cada uno de los fotogramas, pero me gusta, ahora que no me oyen los de Grupo Salvaje, que bastante tienen con haberme dejado un día entero para hablar de series.

Por cierto, nos han puesto el trailer de Perdiendo el este, y eso sí que da miedo, mucho, pero aquí estaré para contaros, si sobrevivo.

Nos leemos!!!

Escape at Dannemora

La fuga de los 23 millones de dólares. Esto es lo que dicen que costó el desaguisado organizado por Richard Matt y David Sweat,  convictos de la prisión de máxima seguridad Dannemora, ubicada en el condado de Clinton dentro del estado de Nueva York, en 2015. Para ello, se valieron de la inestimable ayuda de una trabajadora de la prisión, Tilly Mitchell, con la que se supone que tuvieron una relación inapropiada en la cárcel.

Esto nos lo cuenta en modo miniserie ni más ni menos que Ben Stiller, cuya faceta de director está teniendo unos éxitos muy aplaudidos, como la preciosa “La vida secreta de Walter Mitty”, la inclasificable “Tropic Thunder” o las hilarantes Zoolander (mejor la primera, claro). Es un actor  que no a todos gusta (mis compañeros de Grupo Salvaje lo odian visceralmente, los muy insensatos), pero como productor ahora mismo tiene 6 proyectos reconocidos en la IMDB para 2019 y ya está trabajando en su siguiente serie de la que solo se sabe el nombre, “Super sad true love”.

Stiller ha sabido rodearse de actores que particularmente están viviendo un buen momento, como Paul Dano (Sweat) y Benicio del Toro (Matt). Interpretan a personas incultas, que han tenido una vida complicada. Asistimos a sus dramas personales y cómo cada uno de ellos lidia de un modo distinto con la vida carcelaria. A Matt le gusta pintar, y de ese modo obtiene ciertos beneficios que le confieren un status ligeramente superior a los demás, sobre todo respecto a un funcionario de prisiones con el que tiene una cercana relación. Sin embargo Sweat prefiere estar tranquilo, no molestar y que no le molesten, aunque no siempre lo consigue.

Dano siempre ha sido un tipo peculiar, debido en buena parte a su aspecto bohemio y además le ha gustado participar en proyectos de cine independiente, teniendo la suerte de haber estado en varias películas de culto, como Little Miss Sunshine. Además, recientemente también ha dirigido una película, Wildlife, estrenada en octubre de este año 2018 ya pasado, y me han entrado unas ganas tremendas de verla.

Por su parte, Del Toro no es que me entusiasme como actor pero aquí hace bien su papel de tipo desagradable, básicamente porque no habrá tenido que fingir nada. Aun así lo hace bien, y resalta.

Pero la mejor es Patricia Arquette, y ojo que están apuntando que puede ser el papel de su carrera. Totalmente irreconocible con muchos kilos de más, desarrolla a la perfección esta mujer desagradable, malhumorada, malencarada, ignorante. Una joya de mujer y una joya de papel que ha interpretado a la perfección. Por cierto, Tilly Mitchell, el personaje real, se ha quejado abiertamente de Ben Stiller y de la interpretación que hacen de ella, pues siempre ha negado cualquier contacto sexual con ninguno de los dos presos, mientras que la serie muestra precisamente lo contrario.

Ben Stiller decidió emitir los episodios semanalmente (bravo Ben!!) y esto ha ayudado a la trama, se ha hecho muy cómoda de ver. El último episodio fue doble, pasando la hora y media, pero tan emocionante que se hizo breve. No puedo más que recomendar encarecidamente esta serie, que pasó directamente a ser de lo mejor de 2018, aunque a mí no me gusta hacer listas, únicamente en la radio.

Bueno, esperemos que este 2019 sea más fructífero en cuanto a entradas.

Saludos y gracias por leerme!

Super López

No seamos tan haters, palabra que se está poniendo de moda aludiendo a los que les encanta odiar las cosas simplemente por el hecho de odiar.

Estamos ante la película definitiva de super héroes? No, se podría haber hecho mejor? Pues posiblemente, pero vamos a darle una vuelta, vamos a pensar que vamos al cine con ganas de que nos guste. Y eso lo puedo hacer.

Claro, he sido lector de todos los SuperLópez desde chaval y posiblemente “El señor de los chupetes” es el cómic que mas veces he leído. No me cansaba, y he tenido en papel casi todas sus historias.

Arqueé una ceja levemente cuando me enteré que el actor encargado para interpretar a este héroes es Dani Rovira, y es que el chico no me parece que lo haga mal, pero está encasillado en cierto humor.

Bueno, vamos al cine, matinal para ser exacto y salgo con la sensación de que he visto una película bien digna, pero que la van a masacrar. Por un lado tenemos el que se pensaba que iba a ver exactamente lo mismo que los comics, sí, ese que se queja que Tom Bombadil no sale en “El señor de los anillos” porque quiere ver representado exactamente lo que se ha leído. Es ése que se piensa que por haberse leído el libro o el cómic está un peldaño por encima del pobre mortal que no sabe nada de la película. Entra odiando la película antes de verla, y sale odiándola aún más.

Yo disfruté de El señor de los anillos como lector y como espectador de sus películas. Quizás por eso estoy abierto a la posibilidad de que un director me haga una interpretación del mismo cómic que me leí y lo manifieste en una película. En ese sentido me encantó SuperLópez.

Por otro lado tenemos el que se piensa que va a ver una peli de super risas, que por algo sale Dani Rovira, y posiblemente también salga defraudado, y es que precisamente Dani está muy comedido, con una interpretación muy muy digna del héroe y no es él quien debe hacer las gracias, que algunas hace, pero los momentos más hilarantes vienen de la mano de secundarios como la actriz que interpreta a su madre, la gran Gracia Olayo.

Me creo a Dani como SuperLópez, y me gusta mucho cómo lo interpreta. En realidad todos los actores están bastante bien excepto Alexandra Jiménez, que la veo dramáticamente muy justica, pero igual son manías mías. El guión podría haber sido mejor, e incluir algo de la crítica social que siempre estaba latente en los cómics, pero eso ya hubiera sido de nota.

Merece la pena ir al cine a verla? Indudablemente, pero con la mente abierta, dispuesto a pasar un buen rato, y seguro que lo pasarás.

Un saludo, y gracias por leerme

 

Bohemian Rhapsody

El viernes  asistí a una de las sesiones especiales en versión original que el cine Golem prepara para esta película, y así va a ser hasta el 8 de noviembre. Como anécdota, deciros que el actor Rami Malek guarda bañadas en oro las prótesis dentales que usó durante el rodaje y que le hizo hablar y pronunciar de una manera un tanto peculiar. Por muy profesionales que sean los actores de doblaje, no veo al doblador poniéndose una prótesis para su trabajo.

Dicho hecho, necesito contaros que la película es una barbaridad técnica y una preciosidad en todos los sentidos. Escuchar Queen en un cine, con los altavoces Atmos a tope es una experiencia única e irrepetible. Os guste o no la V.O. las canciones van a sonar espectacular y si eres fan de esta banda, debes ir al cine a disfrutar.

Cada canción suponía un baile emocional para mí, un cúmulo de sensaciones difíciles de explicar. Os tengo que decir que soy un gran entendido en Queen. Conozco perfectamente su obra, he interpretado su obra, y me sé de memoria todos los recovecos, punteos, cambios de acordes y sobre todo los matices vocales de cada canción. Creo que por eso lo disfruté tanto, porque el trabajo musical detrás de lo que se ve es de quitarse el sombrero.

Para empezar, Rami Malek canta, y de hecho tuvo que ir a clases de canto. Hay escenas que no están sacadas de disco, como cuando Freddy interpreta un “cumpleaños feliz” a capela. Pero claro, el señor Malek no tiene la capacidad de Freddy, y para eso acudieron a uno de los pocos seres humanos que sí tiene esa capacidad, que se llama Marc Martel (os aconsejo buscar cosas suyas en la red). Junto con la voz grabada de Freddy, la aportación de Martel y el énfasis y la intensidad de Rami Malek consiguieron juntar un amalgama sobrecogedor que es lo que hace grande esta película.

Musicalmente aparte, de destacar es el tratamiento que hacen de la personalidad de Freddy, de lo más respetuoso que se ha visto y se ha dicho sobre el mejor cantante de todos los tiempos. Sabemos qué vida llevó, los excesos que cometió, pero yo me quedo con esa persona encendiendo una lámpara mientras mira la oscuridad de la ventana esperando que otra lámpara se encendiera. Ese era el Freddy que nunca hemos visto, el humano, que lamentablemente estuvo siempre mal aconsejado y acompañado.

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Me hubiera gustado una película diferente, no lo voy a negar, porque con ese título esperaba que se centrara más en el proceso de elaboración de la canción, que fue espectacular y lo vemos, pero como de pasada. Da la sensación de que quiere contar más de lo que puede, con el tiempo que tiene. Me hubiera encantado una película centrada únicamente en sus orígenes y en lo que les costó convertir Bohemian Rhapsody en un single que alguna discográfica apoyara. Pero como querían contar toda la historia, vemos las cosas como de pasada, y eso, para mí, ha sido una pena.

Y lo comprendo, porque el final es espectacular, lo mejor de la película, y si quieres llegar hasta ahí, tienes que avanzar rápido, y no se puede tener todo.

Yo salí emocionado, y espero que leyendo esto os animéis a ir, porque verdaderamente merece la pena.

Un saludo, y gracias por leerme

Ola de Crímenes

Últimamente parece que Maribel Verdú tiene que estar en toda película española que se precie. Hemos tenido ocasión de disfrutarla en la divertida Abracadabra, la sorprendente Sin rodeos, de Santiago Segura, y la muy disfrutable Felices 140. Vamos, que lo que hace, lo hace bien, y por mí que siga así, aunque verla en el elenco de la infame Superlópez que está a punto de estrenarse, no hace presagiar nada bueno.

En esta ocasión, estamos con la última película de Gracia Querejeta, en el siguiente largometraje después de Felices 140, por lo que ya había coincidido con la Verdú, y les debió de ir bien.

Contada a modo de flashback, presenta una historia simpática que se inicia con un crimen y luego las consecuencias que el mismo tiene en una serie de personajes bastante disparatados. Ella está pelín más histriónica de lo habitual, aunque sigue salvando la película ella sola. Sin embargo, Resines está fatal, desdibujado como policía, hasta el punto de que nunca te lo llegas a creer.

Aunque mención especial merece el chaval que hace de hijo de la Verdú, un tal Asier Rikarte que le debieron de decir que hiciera de pasmado, pero me parece que se ha pasado de frenada, y ralla la sosura absoluta.

Y es que no están demasiado bien ni los actores principales ni los “invitados” estrella, como Javier Cámara, donde se le ve cortado sin poder sacar toda su gracia, que la tiene.

Leí en una entrevista que Querejeta se había inspirado en el cine de los Coen, palabras mayores (aunque últimamente están fallando mucho, pero esto lo digo con la boca bien pequeña). Eso es apostar fuerte y si bien la película no es de premio, es muy disfrutable, porque está bien contada.

Todo es correcto, la trama discurre fluidamente y el tiempo se pasa volando. Al final la experiencia es buena y te queda la sensación de que apostar últimamente por el cine español no es del todo descabellado, o al menos no tan descabellado como llegó a ser hace no demasiado tiempo.

La semana que viene tenemos el estreno de La sombra de la ley, de un poco prolífico Dani de la Torre, que no había vuelto a hacer cine desde El desconocido, con un Tossar en plan estrella genial. Iré a verla porque le tengo ganas, y espero no tardar tanto tiempo en contaros sobre ella.

Saludos!!!

The Equalizer 2

Me gusta que actores buenos se metan a dar mamporros, aunque esto les haga bajar un poco su apreciación como tales. Liam Neeson se convirtió en referente de este género, y ahora parece que le toca a Denzel Washington. Me gusta, porque son actores que ya lo han hecho todo y eligen bien sus siguientes papeles, por lo que a priori, vas a ver cierta calidad.

Bueno, esta película es la segunda parte de la del mismo nombre estrenada en 2014, y resulta curioso que estaba preparada para septiembre de 2017 pero se decidió retrasar su estreno hasta este 20 de julio pasado. Aquí ha llegado un poco más tarde. Imagino que serán decisiones de producción para intentar conseguir la máxima rentabilidad.

Nos cuenta la historia de Robert McCall, exagente CIA que vive una vida aparentemente tranquila ayudando a sus vecinos. Teóricamente está muerto, pero en realidad es un trabajador de Lyft, empresa de alquiler de conductores como Uber. En su coche, descubre muchas historias, y ayuda a personas en necesidad.

Pero claro, todo se complica, hay muertes, juramentos de venganza, traiciones, malos que son más malos que pegar a un padre y la película discurre en un terreno desigual donde tenemos momentos demasiado tranquilos alternados con otros de mucha acción y es cuando te preguntas: muy bien, esto dura 120 minutos y hemos visto prácticamente 40 minutos de relleno, de construcción de personajes que se dice ahora, que hace que te expliques ciertas reacciones más adelante, porque ahora “conoces al personaje”.

Vale, estoy de acuerdo hasta cierto punto, pero con unos flashbacks, con unas imágenes clave, podríamos conocer relación entre personajes del mismo modo y no me daría la sensación de que necesitaban llegar hasta las dos horas de película.

Pero no penséis que no me gustó. Es una buena película, con momentos de acción impresionantes, como la esperada escena final (no digo nada si digo que hay una escena final de mucha acción, es obvio con este tipo de cine). Me gusta Denzel, pero en alguna ocasión se me iba la mirada hacia la pared que daba a la sala de al lado, donde ponían Megalodon y pensaba que el otro actor lanzaleches por antonomasia, Statham, estaría ahí en una película honesta que va a lo que va.

Pero bueno, todo tiene su tiempo y circunstancia y al tremendo tiburón le llegará su momento. Igual luego salgo del cine decepcionado pero me da igual, es peli palomitera y hay que ir a verla sí o sí (aunque nunca como palomitas, lo odio en el cine).

Por cierto, la peli en perfecto castellano, parece que Golem aparca la versión original en verano y esperemos que retomen en otoño.

Un saludo!!