04
Dic 18

Perdiendo el Norte

Se acercan las elecciones forales y a la derecha no le acaban de salir las cuentas. Así que empieza a presionar al PSOE a base de estridencias y extravagancias

Se acercan las elecciones de mayo y a la derecha española le ha entrado el canguelo. Más o menos como cuando a Guti le tocaba jugar en El Sadar. Ven que UPN no tira, que el PP se hunde y que la película de Ciudadanos no cuela, y se huelen que en el mejor de los casos para recuperar el poder van a tener que suplicarle a Pedro Sánchez, el malo malísimo que les ha levantado La Moncloa, y al que ya han empezado a presionar a ver si le tiemblan las garrillas como a Zapatero.

La veda la abrió ya hace unos días Emilia Landaluce en El Mundo, donde apuntaba que “El PSOE de Pedro Sánchez aleja a Navarra del constitucionalismo” porque “aquel PSOE de Zapatero ya no es este PSOE de garrafón”. Un revelador reportaje a cuenta de la transferencia de Tráfico, en el que viene a concluir que por aquí vivimos en una “paz de plomo” similar a la de la Francia de Vichy. “Lo acontecido en Alsasua simboliza bien el dilema al que se enfrenta Navarra”, apunta Landaluze, que relata que a Rivera se le recibió allí “con montones de estiércol, pedradas y la inquietante presencia del Carnicero de Mondragón”. Porque en la Navarra del cambio si vas a pasar el fin de semana al pueblo lo normal es que te encuentres por allí al protagonista de la Matanza de Texas descuartizando abuelas.

El reportaje recoge testimonios desgarradores de la Navarra real que reflejan en primera persona el drama que se vive aquí desde hace más de tres años. Gente como Julio Pomés, héroe anónimo de la resistencia que avisa que “si no hay un cambio en el Gobierno, Navarra seguirá la senda de Cataluña”. El problema, claro, es que “el PSN está muy condicionado por el apoyo del nacionalismo al Gobierno socialista de Madrid”. “Navarra se juega su existencia”, proclama entre sollozos Pomés. Y no está bien hacer llorar a la gente mayor.

También Javier Esparza da sus razones en el diario madrileño, donde explica la situación en la que malviven todos aquellos que no saben euskera, recluidos en campos de concentración donde les ponen música de Pirritx eta Porrotx y les hacen comer talos de txistorra. “En Navarra el vascuence es obligatorio si se trabaja de cara al público, y el comedor es gratis para los niños que eligen el euskera”, describe Esparza. O eso es al menos lo que dice la periodista que dice Esparza, que se le olvida mencionar los azotes que la Policía Foral va dando por la calle a aquellos herejes que osan hablar en castellano.

AGITAR FANTASMAS Porque a la derecha siempre le ha resultado más fácil asustar a la gente que convencerla. No hay más que ver las elecciones andaluzas, donde como argumento central el PP ha acabado diciendo que no votarles a ellos “es facilitar que sigan gobernando en Madrid los aliados de los independentistas que quieren destruir España, de los viejos amigos de la ETA, y asociados a los comunistas bolivarianos de Podemos”. Así que tampoco es raro que el presidente de UPN salga ahora a decir que “votar al PSN es votar a Barkos”, entendiendo Barkos como el demonio personificado. Hasta han desempolvado a Carlos Solchaga para que le pida al PSN “que espabile” y que “no ponga líneas rojas” a la hora de hablar de pactos. Porque para qué vas a decir de este agua no beberé si luego igual te trincas la botella de trago.

Sabias palabras del exministro socialista en la sede de la patronal navarra, donde siempre han sido muy partidarios de gobiernos de izquierdas y progresistas comandados por UPN. Y desde donde invita al PSN a no tener “miedo” a pactar con UPN, PP y Ciudadanos si hace falta, que serán de derechas pero en el fondo son buena gente. “Los pactos son decisiones que hay que tomarlas pensando en qué es lo que le conviene al país”, defiende Solchaga, que como asesor socialista no tiene precio. Lo mismo te propone recortar las pensiones que te monta una coalición como en Alemania, donde los socialistas van camino de ser la cuarta fuerza del país.

Es lo que tiene ser exministro, que puedes opinar de cualquier cosa sin tener ni idea de lo que hablas. Ahí está por ejemplo Marcelino Oreja, que además de exministro de UCD es marqués, y que el otro día se fue a Jerez a decir lo mal que están las cosas por Navarra. “No sé exactamente qué está pasando en Navarra, pero no me está gustando”, decía el tío de Jaime Mayor, que en alguna comida familiar le habrá contado algo y lo ha dejado todo preocupado por nuestro futuro. “Hay que estar alerta. Espero que haya una unión de partidos que evite esa dirección malhadada”, confía.

EUSKERA EN LA RIOJA El premio gordo sin embargo es para el ABC, que a cuenta de la transferencia de Tráfico ha concluido que Sánchez “retira a más guardias civiles de Navarra para contentar al independentismo” y que “acepta acelerar el repliegue del Estado con la salida de los agentes de tráfico de la Comunidad Foral”. Así, con letras bien gordas en su portada, para que se entere todo el mundo de quién gobierna España. Incluso en su particular obsesión por frenar el avance separatista en Navarra los del ABC se han cruzado el Ebro para alertar de que el PSOE quiere euskaldunizar… ¡La Rioja!

Y todo porque los socialistas quieren poner en el estatuto riojano que son “una tierra fértil de vidas y lenguas” y hacen referencia al monasterio de San Millán de la Cogolla como “lugar donde emerge la lengua castellana y también el vascuence”. Algo que el diario madrileño interpreta como una “imposición del vasco”. “No vamos a permitir que euskaldunice La Rioja igual que está haciendo en Navarra”, responde tajante el PP en La Rioja, que ha olido sangre y se ha lanzado al cuello.

El argumento, claro, lo podría haber soltado cualquier dirigente del PSN, que llevan toda la legislatura picando piedra con la política lingüística y sacudiendo al gobierno cuatripartito en la misma pancarta que UPN y PP. Y que ahora no acaba de comprender por qué en Madrid todos temen su traición a la patria y en Navarra casi nadie se cree que al final no vayan a acabar dando el Gobierno a UPN. Si en Navarra tu decides y el PSOE siempre ha sido de fiar. Seguro que nos sacan de dudas en la próxima campaña.


27
Nov 18

Rezando para que llueva

El cuatripartito avanza en sus cuartos presupuestos mientras la derecha se aferra a un apocalipsis económico que no llega, y que ya aplaza para la próxima legislatura

Decía Javier Esparza en 2015 que el nuevo Gobierno iba traer “el desempleo y el caos” y que las “tensiones internas” iban a provocar que el cuatripartito “saltara” por los aires antes de un año. Eran las ganas, claro. Las mismas que cuando decían que Navarra iba a desaparecer si no gobernaban los de siempre o que se iba a hundir la economía por la reforma fiscal. Pues mira, mala suerte.

Aquí que sigue Navarra, con sus realidades y sus pedradas de siempre, y con un cuatripartito que lo habrá hecho mejor o peor, pero que no solo no ha saltado por los aires, sino que va camino de aprobar sus cuartos presupuestos en tiempo y forma. Con un incremento del 20% de la inversión pública y dando la vuelta a buena a parte de los recortes que les habían dejado encima de la mesa. Además dicen que quieren repetir si les dan los números. Y ocho años de herejes en el Palacio pueden ser demasiados para algunos estómagos.

Ese, claro, no era el plan cuando a los cien días del cambio UPN atribuía el aumento del paro a la “desconfianza” que generaba el nuevo Gobierno. Así que toca modular los discursos, no vaya a ser que la gente empiece a pensar que les han estado tomando el pelo todos estos años con tanto mensaje apocalíptico.

A partir de ahí las versiones difieren bastante. Los socialistas, por ejemplo, han optado por apropiarse de las medidas sociales del Gobierno. “No hay presupuesto para implantar Medicina en la UPNA”, denunciaba Chivite, que criticaba además al Gobierno por no imponer Skolae a los centros concentrados. “Barkos se sitúa con la derecha conservadora”, apunta la dirigente socialista, que sabe bien de qué habla.
Es cierto que los socialistas, salvo excepciones, han optado por una oposición más cuerda. Alejada del frenesí catastrofista en el que se embarcó la derecha el mismo día de las elecciones, con Barcina diciendo que esto iba camino de ser la Alemania nazi y Javier Taberna anunciando la fuga del 60% de las empresas.

Suerte que en esta vida casi todo tiene solución, y la derecha cuenta con gente de prestigio y seriedad del nivel de Julio QuijotePomés o José León Taberna. Que no es que tengan mucha puntería en esto de predecir el futuro de la economía, pero por un dinerito te montan un informe como el que hace unos días sacaba Institución Futuro para decir que los presupuestos eran un desastre.

El argumento, más o menos, venía a decir que sí, que mucho dinero tendrá el Gobierno pero a ver en qué se lo están gastando. Porque esta gente servicios públicos usa poco y la crisis la vivió por la tele. Y no se fía un pelo. “Se han priorizado gastos de corto plazo”, dice Institución Futuro, que con el corto plazo se refiere a la lucha contra la pobreza. “Se ha inclinado la balanza del gasto en favor de actuaciones más inmediatas, cuyos beneficios se manifiestan con rapidez, pero cuyos costes comenzarán a aparecer en un futuro cada vez más cercano”, apuntan Taberna y sus amigos que ya nos avisan de que lo chungo viene a partir ahora como sigan los malos.

Solo hay que la tener fe de Julio Pomés, quien con más claridad ha visto desde el principio que Navarra va camino del infierno. El jefe de Civismo, el que mandaba cartas a los empresarios para que le financiaran el chiringuito a cambio de presionar para que les bajen los impuestos, el que lleva tres años diciendo que las políticas del Gobierno del cambio “nos llevan a la recesión”, admite ahora que bueno, que vale, que “la economía navarra ha mejorado” y que “presenta un alto crecimiento económico”. Pero “no precisamente por el cuatripartito”, sino por el “trabajo entre bastidores del Gobierno de Yolanda Barcina”. Lo que resulta de una nostalgia tan tierna que dan ganas de sacarlo a pasear.

El problema, claro, es para quien compra la mercancía y luego tiene que dar la cara. Que es lo que le ha pasado a Javier Esparza con los presupuestos, que salió a decir que viven de la “inercia” y que el Gobierno “no ha sabido aprovechar el ciclo económico expansivo” el mismo día en que Funcas señalaba que Navarra es la comunidad que más ha crecido este año, la que más va a crecer el que viene y donde más va a bajar la tasa de paro. Que acertará o no, pero ya es mala suerte.

Lógicamente, algún día lloverá. Y es posible que no tarde mucho en cambiar el viento que viene empujando de cola, que el mundo está como está. Así que los agoreros andan ahora rezando para que la tormenta llegue antes de San Isidro Labrador y así le puedan echar la culpa al Gobierno. Que si dicen lo que dicen cuando la cosa va bien, qué no dirán cuando se tuerza un poco. Son capaces de salir a celebrarlo.


20
Nov 18

Larga vida a Skolae

La derecha, tan autoritaria cuando gobierna, tira de freno de mano ante cualquier avance social

Dice Antena 3 que el “70% de los españoles pica con las fake news”, y que “estamos entre los más crédulos de Europa”. Y para demostrarlo, el pasado martes señalaba que “El Gobierno de Navarra censura canciones de Amaral, El Canto del Loco y Shakira por machistas”. La noticia corrió como la pólvora por Twitter, esa red social donde lo menos importante es la verdad. Entre otras cosas, porque cargos de UPN se encargaron de propagar la ficha del programa Skolae cortada por la mitad.

Y claro, muchos han picado. Entre ellos Dani Martín, del Canto del Loco, que leyó que estaba en una lista de machirulos y montó en cólera. “Ya era hora de que censurarais la canción. Vaya mierda de machista soy”, respondió con ironía en su cuenta personal. Un mensaje que generó miles de interactuaciones multiplicando la difusión de la noticia. “Viva la música por encima de las censuras, jamás nos callarán”, se sumó al carro Alejandro Sanz desde su cuenta de 19 millones de seguidores como quien se huele algo de pecado por cantar aquello de ‘Si no quieres flamenquito, no toques las palmas’. Poesía pura e inocente.

La cosa fue subiendo de tono de la mano de quienes escuchan campanas en Alsasua y creen saberlo todo. “El Gobierno navarro está a un par de censuras más de colorear las mejillas del No-Do de puro rubor. Qué manera de involucionar”, apuntaba Jorge Bustos, jefe de Opinión de El Mundo. “Hace 80 años, los mocetones de Navarra salían alegres a matar rojos en la santa cruzada. Ahora, sus descendientes prefieren métodos más suaves para ponernos firmes”, apuntaba el periodista musical Diego Manrique dando muestra de lo bien que conocen esta tierra en Madrid.

Luego salió el Gobierno de Navarra a decir que aquello no era verdad. Que de lo único que se trata es de debatir en clase estereotipos que no son precisamente constructivos. Que la ficha que de forma parcial se ha difundido por internet no es para los alumnos sino para los profesores. Y que el único objetivo es que los chavales entiendan que a las chicas no les gusta que les mientan, las encadenen ni que las hagan suyas hasta que mueran de dolor, por mucho que así lo canten David Bisbal y Elena Gadel.

Primera victoria de Skolae

Pero qué más dará. Durante unas horas se montó un debate nacional sobre si lo que dicen las letras de algunas canciones que escuchamos sin reflexionar son inocuas o fomentan un amor posesivo que algunos adolescentes luego se toman al pie de la letra. En ocasiones además con consecuencias trágicas. Más o menos lo que el Departamento de Educación quiere hacer en las aulas, y que no deja de ser un primer éxito del programa Skolae, que va camino de convertirse en un referente académico en todo el Estado gracias a la campaña de acoso y desprestigio a la que le está sometiendo quienes ya se opusieron al divorcio, al aborto o al matrimonio homosexual.

Por suerte para el Gobierno de Navarra, en esta jungla de las redes sociales hay quien se encarga en filtrar lo verdadero de lo falso. Y esta vez saltaron todas las alarmas. “Ojo, fake news (noticia falsa)”, denunciaron diversos medios de ámbito nacional como Público o La Sexta. Telecinco sacó el debate a la calle con un interesante contraste de opiniones y hasta Antena 3 dio aire al desmentido, aunque esta vez tuvo una difusión notablemente inferior. Que la verdad es más aburrida que el escándalo.

Y si no, ya están UPN y PP para empujar la bola de mierda hasta donde se pueda. Que en la oposición, como con el cerdo, se aprovecha todo. También las políticas de igualdad que van má allá de la pancarta y el eslogan fácil. Así que para Ana Beltrán, “querer ver machismo y sexismo en canciones de amor es una visión retorcida de la realidad”, porque lo que el Gobierno de Navarra quiere de verdad es “adoctrinar e imponer la ideología de genero para hacer un mundo a imagen y semejanza de unos postulados feministas”. Postulados feministas, horror.

Más indignado aún saltó el presidente de UPN, chulo chulo mi Pirulo, a decir que “el Gobierno no es nadie para decir en clase qué canciones escuchar”. Porque para eso ya están Gran Hermano, Sálvame y el reguetón, que son más de fiar que este Gobierno de rojos y separatistas que busca la destrucción de Navarra. “La censura se queda corta con este Gobierno que ya pretende decirnos qué canciones escuchar y cuáles no”, denuncia Esparza, que en su intento por contentar al electorado más cavernícola se ha enredado en la polémica como un principiante.

Porque Skolae es posiblemente una de las mejores aportaciones que el Gobierno cuatripartito ha hecho a Navarra, afrontando sin complejos y desde la raíz un problema social grave. Combatiendo desde la reflexión en las aulas los estereotipos que difunden la publicidad, la ficción o la música. Pero, sobre todo, porque ha servido para retratar al personal. A una derecha muy autoritaria cuando gobierna, pero que se vuelve anarquista en cuanto pierde el poder. Y que tira de freno de mano ante cualquier avance social.

Como cuando Aznar se reveló ante la Dirección General de Tráfico porque no le dejaba conducir bebiendo vino. “Las copas que yo tengo o no tengo que beber, déjame que las beba tranquilamente”, que decía el jodido. Pues sí, amigo, para eso está el Gobierno. Para que no atropelles a nadie y para que vacunes a tus hijos. Contra el sarampión y contra el machismo, mucho más arraigado de lo que queremos creer.

Larga vida a Skolae.


13
Nov 18

Todos somos ETA

Las derechas compiten en Madrid por rentabilizar su excursión a Alsasua en medio de una cruzada en la que no se admite la menor disidencia

desde luego, motivos para quejarse tampoco es que tenga Albert Rivera. Que vino a Alsasua a grabar un spot publicitario para las elecciones andaluzas y tuvo todas las facilidades. El pueblo le cedió su plaza principal, con ese ambiente rústico que desprende el inhóspito norte abertzale. De Madrid se trajo en autobús a los figurantes, que agitaban banderas de plástico mientras hacían fotos con el móvil como quien se va de safari a una reserva indígena. Savater le puso el toque de nostalgia que queda de los años de plomo, que electoralmente nunca conviene olvidar. Y como guinda, unos chavales con capuchas en primera línea, casi todos venidos de fuera, haciendo gratis de extras en nombre del antifascismo.

No tardó ni 24 horas Ciudadanos en publicar su anuncio electoral para mayor gloria de su líder y de “los españoles de bien”. Música épica, muchas banderas y contraste de colores vivos y oscuros para que quede claro quiénes son los buenos y los malos. Para acabar con la palabra ‘Alsasua’ bien grande formando la bandera española. Territorio conquistado

La foto le ha valido a Cs para pasarse toda la semana de plató en plató con retórica patriótica barata. Pero suficiente para poner nervioso al PP, que ya ha montado su particular sarao “por la unidad constitucionalista”. Y también a Vox, que no solo siguió el rastro de las banderas españolas hasta Navarra, sino que también se ha montado su propio vídeo electoral. Solo que mucho más zafio, que es como la ultraderecha hace las cosas.

Hasta Javier Esparza ha corrido a hacerse un hueco después de verse fuera de juego, y no le ha salido otra cosa que decir que Barkos “va de la mano del Carnicero de Mondragón”. Porque para UPN las cosas son así, o vas con el españolismo por bandera o eres ETA V asamblea. Y está la cosa como para sonarse los mocos.

Por el camino han pisoteado el nombre del pueblo y de todos sus vecinos. Pero como casi no les votan, pues les da bastante igual. Nos lo explica muy bien Javier Ancín, que no será el más listo, pero al menos dice lo que realmente piensan las derechas en Navarra y en Madrid, que en realidad en Alsasua son todos unos terroristas. “El problema de Alsasua es que es un pueblo encerrado en sí mismo y feo de cojones”. “Gracias por confirmarnos lo violentos que decíais que no erais”. “Alsasua más que un pueblo, es una secta”. No se libra nadie.
Una claridad de agradecer, porque es lo que con más eufemismos viene diciendo estos días toda la prensa del movimiento aznarista, solo que apuntando más al Gobierno de Sánchez, que es lo que realmente les interesa. “El PSOE arremete contra el acto a favor de España en Alsasua”, abría a toda página ABC, para quien los socialistas “se ponen del lado de los simpatizantes de ETA” y del Gobierno foral “que poco a poco está expulsando a la Guardia Civil”. “El PSOE se coloca con los radicales”, ratificaba La Razón.

Y todo porque uno de sus dirigentes, que encima se llama Ander, había dicho que lo único que las derechas buscaban en Alsasua era “agitar el odio”. Que es lo que más o menos argumentaron después los ministros de Defensa e Interior, mientras los socialistas navarros se quedaban de perfil, no vaya a ser que se rompa el cordón umbilical, y criticaban que el Gobierno de Navarra “no se haya pronunciado”. Curiosamente, lo mismo que reprochan PP y Ciudadanos al Gobierno de España por “no condenar” los hechos.

Ya sabíamos que ETA eran ETA, Bildu, y los nacionalistas, sobre todo los catalanes. Por supuesto el Gobierno de Navarra desde que no está UPN, y el del PSOE cuando no manda el PP. Y ahora también las campanas de la iglesia y hasta el líder del PP en Gipuzkoa, Borja Sémper, que “legitima” la posición “mendaz y corrosiva” de los violentos por decir que la política no está para ir por ahí “encendiendo los ánimos”.

Pero por si acaso nos lo ha vuelto a recordar Cayetana Álvarez de Toledo, exdiputada del PP y hoy cronista en El Mundo, donde escribía esta semana que “Alsasua fue y puede volver a ser un pueblo español”, pero que “hoy es una granja de odio, dejada de la mano de Dios y del Estado”.

Debió volver impactada de su excursión al lejano oeste, porque en su crónica del día después atizaba a los “nacionalistas, filoetarras y podémicos” que trabajan por convertir Navarra “en lebensraum de la xenofobia vasquista y dinamita contra el sistema de paz y libertad alumbrado en 1978”. Y por supuesto al PSOE, que “ha dejado de ser un partido constitucionalista y se ha convertido en un partido ultra”. “Hay que asumirlo y actuar en consecuencia”, avisa.

La periodista daba alguna clave más en la tertulia de Federico, a quien le contó que en el PP de Navarra “están desolados” porque “van a ser volatilizados en las próximas elecciones” y porque “ven que Navarra se les va”. “Es evidente que el futuro del PP si es que tiene alguno pasa por Beltrán y no por Sémper”, ratificaba Losantos.

Por suerte, esta gente tiene clara la receta: una coalición electoral UPN-PPN-Cs “con la derogación de la disposición anexionista cuarta como único punto de su programa”. “Movilizar a la ciudadanía hasta convencer a UPN de que abandone sus reticencias tácticas. Y convertir Navarra en punto de partida de un nuevo consenso racional por la libertad y la igualdad entre españoles”, apunta la exdiputada, que por lo visto no se fía de los navarros, y se huele que el PP y Ciudadanos se pueden quedar sin representación parlamentaria el próximo mayo. Así que por si acaso mejor unir a las derechas, que son primas-hermanas. Por el bien de España y de la Guardia Civil. Más le vale a Esparza que diga que sí, o acaba en la prensa capitalina de la mano del Carnicero de Mondragón.


30
Oct 18

Campeonato mundial de patetismo

Alsasua acoge el próximo domingo la final del ‘trofeo hijos de Aznar’. PP, Ciudadanos y Vox se disputan la copa al partido más ultraespañol

Una de las ventajas que para la derecha española ha tenido la moción de censura de Pedro Sánchez ha sido la vuelta de Aznar. El expresidente ha aprovechado sus años de ostracismo en el PP para formarse en las nuevas corrientes del populismo facha que recorren el planeta, y enterrado ya su viaje al centro de los años 90 ha llegado a la conclusión de que para ganar votos “hay que hablar sin complejos”. Lo que traducido a la política española significar llenar tus discursos de tonterías del nivel de “sin el PP España no sería lo que ha sido en los últimos cinco siglos”, que dijo ayer Pablo Casado.

Y en esto España es una potencia mundial. No hay más que ver el filón que ha dado Navarra en solo tres años de cambio. El problema es que con tanto ímpetu el nivel a veces es demasiado alto, y la competencia en ese rincón extremo de la escala ideológica está siendo reñida. Porque a la pugna PP-Ciudadanos por ver quién suelta la mayor barbaridad se le ha sumado Vox, que complejos tiene pocos y más a la derecha solo la pared.

Así que para desempatar se han montado el Trofeo Hijos de Aznar para ver quién es el más español, apostólico y de derechas, y cuya final se jugará el próximo domingo en Alsasua. La sede la ha propuesto Albert Rivera, que se creía el cuñado favorito hasta que ha llegado Casado, y que para hacer méritos se traerá a Navarra su caravana de españolismo con la que va soltando soflamas patrióticas por los rincones del país. Porque “Alsasua es el símbolo del constitucionalista” y “hay que poner a cada uno en el lugar que corresponde”. Y como en la cárcel no entran todos los del pueblo, han optado por venir a decirles a la cara que son una panda de indeseables. A ver si hay suerte y alguien les dice algo para poder salir en el Telediario.

La juerga la han olido a kilómetros los de Vox, que más que de Aznar son de Dios, de Franco y de Santiago Bernabéu, pero que en estos barros se mueven como nadie, y allí que irán a montar el pollo por el bien de España. Lo que ha puesto de los nervios a Ana Beltrán, que también se ha sumado al carro para que no digan que el PP no apoya a la Guardia Civil, que Casado ya estuvo en Alsasua haciendo la pretemporada. Por si fuera poco el cuadro, las veces de árbitro las hará Fernando Savater, que después de enterrar a UPyD tiene mucho tiempo libre.

LA ELIMINACIÓN DE UPN
Lo del domingo promete, desde luego. Lamentablemente de la competición ha quedado eliminado UPN, que no le ha ido muy bien en las semifinales que se han jugado esta semana a cuenta de Skolae, el programa de educación en igualdad del Gobierno de Navarra que tiene a la derecha política, mediática y religiosa a rabiar.

Y ahí los de Esparza no han estado finos. Y eso que han corrido bien por la banda derecha jugando en ocasiones con el extremo, pero sin pasión. “Un Gobierno no puede decir cómo se tiene que educar a nuestros hijos”, ha denunciado UPN. Que en esto también puede dar lecciones porque estando en el Gobierno arrancaba las páginas de los libros de texto que no eran de su cuerda, e incluso emprendió una caza de brujas contra determinados profesores por motivos ideológicos.

Pero claro, la competencia es dura a esas alturas del troleo y no es fácil rivalizar con profesionales. “Esto es gravísimo, no se os ocurra poner vuestras sucias manos sobre nuestro hijos, degenerados”, avisa el líder de Vox en víspera de su visita a Navarra, que nos dice además que no va a permitir al Gobierno foral “convertir la escuela en un aterrador instrumento para la corrupción de menores. Skolae es un instrumento de secuestro ideológico de niños”, coincide el responsable del Foro de la Familia. “El siguiente paso es el robo legal de vuestros hijos por disidentes”, apunta la Liga Tradicionalista. Y claro, en un lugar donde se acusa al Gobierno de “fomentar la pederastia”, de “crear en Navarra un coto de caza para pedófilos” y hasta de “normalizar la pedofilia”, no es fácil salir campeón.

Al final, tantos años de frustración sexual acumulada te acaban ensuciando la mente. Y claro, han leído que “Barkos obligará a que todos los niños de 0 a 6 años tengan vivencias sexuales a través de juegos eróticos” y se han imaginado a los profesores en látex ensayando con sus hijos la masturbación colectiva. Y ya dijo Dios que esas cosas te dejan ciego o te mandan directamente al infierno. “Hasta tres años de prisión” vaticina un portavoz de la Concapa para los infieles que apliquen el programa educativo de igualdad.

Porque en el fondo la derecha, la navarra y la española, ha cogido el vicio de intentar desacreditar todo aquello que no controla. No se puede aguantar. Hasta el jefe de la Policía Nacional en Navarra en todo un alarde de patetismo tenía una cuenta de Twitter anónima para insultar al personal. Y como le han pillado ya no puede ir a dirigir la fiesta del domingo. Es una pena. Al menos deberían invitarle a hacer el saque de honor, que se lo ha ganado.


23
Oct 18

La beltranización del PP

Casado, durante su visita al cuartel de la Guardia Civil de Alsasua dentro de su campaña de las primarias para presidir el PP.

Sin rumbo desde que Mariano Rajoy se marchó al registro y el PSOE cambió la cerradura de Moncloa, a la derecha española le ha entrado la paranoia

De repente un día se apagaron todas las bombillas en la sede del PP. No es que les hubieran cortado la luz, que si financiaron la reforma del local con dinero en B tampoco van a tener problema en enchufarse al contador del vecino. No, simplemente se quedaron sin ideas. Venga reuniones por aquí y por allí en busca de un argumentario original. Pero nada. Que no había manera. Rajoy se había ido a Santa Pola sin dejarles el libro de instrucciones. Y el nuevo, que no es precisamente un lumbreras, con lo del máster no estaba como para fijar una línea de oposición mínimamente seria.

Así estaban las cosas hasta que Ana Beltrán llegó a Madrid a denunciar la “batasunización” de Navarra. Y se hizo la luz. En un instante el PP entero quedó beltranizado en una orgía de sandeces, torpezas y falsedades menos trabajadas que una redacción de primaria, pero suficientes para rellenar titulares y redes sociales. Del “En España mandan los presos” que declaró ayer Pablo Casado, al “En Castilla y León un niño de 10 años sabe más que uno de 8 en Andalucía” que soltó la exministra Isabel García Tejerina, que por lo visto considera que llamar tontos a los niños andaluces es una buena manera de empezar la campaña electoral.

Así que ya no hay día en el que los nuevos dirigentes del PP no rocen la vergüenza ajena, o la superen con holgura. Porque esto de la desaparición de España se puede hacer en plan chulapo adinerado como Aznar, (“Aquí está en peligro la continuidad histórica de España”) o rollo escopeta nacional, como manda la tradición en este país. Y claro, el presidente popular ha optado por la versión más cutre de todas: “La hispanidad es el hito más importante de la humanidad, sólo comparable a la romanización. ¿Qué otro país, si pensáis, puede decir que un nuevo mundo fue descubierto por ellos?”. Pues viva el rey.
Total, que han cogido el argumentario del Apocalipsis navarro y se lo han llevado a Madrid sin pasarlo por el Turnitin. “Sánchez ha pactado con filoetarras, venezolanos y separatistas”, denuncia el nuevo presidente del PP en Castilla-La Mancha. “El PSOE ha convertido España en un infierno fiscal y la está arruinando” apunta Casado. “La Junta de Andalucía se gasta más dinero en prostitución que en educación”, remata Teodoro García Egea.

Más de 6.329 millones en putas que se gasta el PSOE, según cree el PP, que por supuesto tampoco renuncia al clásico Aquí quien manda es la ETA. “Sánchez es capaz de negociar los presupuestos con terroristas con tal de permanecer en el Gobierno”, insiste el propio Casado. Lo que viene a ser la versión madrileña de “El Gobierno de Uxue Barkos es inmoral porque tiene un acuerdo con los amigos de los asesinos”, que decía este jueves el líder de UPN, Javier Esparza.

EXCURSIÓN A PAMPLONA Es el nivel argumental de la derecha española, que no se distancia mucho de la de Navarra, que para estas cosas siempre ha sido pionera. “El tiempo ha puesto en evidencia que no éramos apocalípticos, que con este Gobierno está cada vez más cerca la desaparición de Navarra”, afirmaba Ana Beltrán en el Parlamento, donde incluso alertó de que “hay que sacar a este Gobierno antes de que la sociedad esté madura”. Que a ver si a la gente le da por pensar y acaba votando algo que no le gusta al PP. Como para no partirse la caja.

De hecho, para demostrar lo peligrosa que es esta tierra, en la que “el miedo está instalado en el cuerpo de los navarros” y “no hay libertad de pensamiento, ni de opinión, ni lingüística”, este fin de semana Beltrán nos ha traído de visita a Pamplona a la gente más racional y cuerda del Partido Popular, que de esos tiene para exportar. Personajes de la talla de Xavier García Albiol, que quería “limpiar Badalona” de inmigrantes y ahora propone quitar la competencia de educación a las comunidades “con partidos nacionalistas” porque “la historia es una y no 17”. O la portavoz del PP en el Congreso, Dolors Montserrat, que dice que “hay que devolver la libertad a Navarra” y que “la batasunización de Navarra avanza con el consentimiento cobarde y cómplice del PSN”.

Por algún motivo, la derecha española ha llegado a la conclusión de que echar la meadica de perro por estas tierras es la mejor forma de currarse el voto del Ebro para bajo. Hasta Albert Rivera tiene previsto pasarse por Alsasua con sus banderas españolas para “poner a cada uno en el lugar que corresponde”, porque ese pueblo es un “lugar difícil” que “se ha convertido en un símbolo para los constitucionalistas que defienden la unión y la igualdad entre los españoles”. Así que tiene pinta de que nos van a seguir dando la tabarra un rato, porque cuando se acaban los argumentos llega la sobreactuación. Y ahora con Vox no hay sitio para todos.


16
Oct 18

Cuestión de dinero

A UPN se le ocurrió hacer tributar la prestación por maternidad, PSN y PP la apoyaron, entre todos quitaron el dinerito, y ahora muy juntitos, exigen su devolución

La cosa sucede más o menos así. En 2012 al Gobierno de Barcina, que anda bastante tieso de dinero, se le ocurre empezar a cobrar el IRPF a las mujeres que perciben la prestación por maternidad. Siete millones al año de pasta fresca, que son tiempos duros y no hay ni un clavel en la caja. Así que cuela la idea a escondidas en el Parlamento dentro de un paquete de medidas bien gordo para que se hable de todo menos de eso.

La jugada la ejecuta Lourdes Goicoechea, que en los dos meses que dura el trámite parlamentario no dice ni pío de la broma. “Aumentaremos la recaudación sin subir los impuestos”, anunciaba la consejera de Economía mientras criticaba a la entonces oposición por querer subir el IRPF y el Impuesto del Patrimonio a las rentas altas porque “perjudicará a la economía”. Cómo habría sido la cosa que ningún partido llegó a comentar la medida en el Parlamento, escondida en la Ley de Reforma Fiscal para 2013 bajo una genérica mención: Artículo 7, supresión de la letra f) con efectos a partir de 1 de enero de 2013.

La propuesta pasó hasta por una ponencia parlamentaria sin que nadie pusiera el grito en el cielo. No lo hizo la entonces oposición, ni por supuesto PSN y PP, hoy escandalizados como el que más. Que como con UPN siempre acaban haciendo el conejo, se la comieron con patatas y votaron a favor. “Si nadie dijo nada fue porque todos estaban de acuerdo”, explicaba esta semana Carlos García Adanero, que siempre ha sido el más listo de la clase.

Total, que todos estos años el Gobierno, el de UPN y el de ahora, han estado cobrando el IRPF de las prestaciones por maternidad, y como el Tribunal Supremo ha dicho que la norma española se hizo mal, UPN, PSN y PP quieren que se reponga ahora lo que ellos decidieron recaudar. Y que traducido viene a ser devolverles el dinero que les quitamos, que no tenéis corazón.

Lo que no cuentan es que el año en que quitaron la exención por maternidad UPN aprovechó el dinero fresco para enterrar 10 millones en el Pabellón Arena, ese del que tanto presumen ahora. Ni tampoco explican de dónde hay que recortar ahora los 35 millones que cuesta devolver la retención, que ellos son más de bajar impuestos. Ni por qué hay que ayudar con más de 8.000 euros a quien cobra 80.000 al año, y dejar sin nada a las madres que estaban en paro o no llegaban al mínimo para tributar.

MEMORIA FRÁGIL Lo gracioso del tema es que ha salido UPN, que fue a quien se le ocurrió la brillante idea, a decir que “no es de recibo que el Gobierno cuatripartito haya mantenido esta injusta situación y no la haya revertido en estos tres años. Dejar fuera de las exenciones las prestaciones por maternidad es algo fuera de toda lógica”, coincide con toda su jeta Ana Beltrán, que metida como anda en el papel de antisistema ya se ha apuntado a la manifestación que han convocado para reclamar la pasta. Y lo hace porque “la bajada de impuestos va en la genética del PP”, el partido que en el Gobierno de España ha subido todos los impuestos posibles. Incluido el IVA, el que más castiga a las rentas bajas, y que ahí sigue al 21%.

A la fiesta no podía faltar el conglomerado político que le hace los coros a la derecha foral, que no desaprovecha la menor oportunidad para hacer demagogia barata, sobre todo cuando se trata de regalar dinero. Empezando por Ciudadanos, que como esto del régimen foral y la autonomía financiera no es que le guste mucho, denuncia que “escudarse en la fiscalidad es engañar a los navarros”. Siguiendo por Afapna, que tras denunciar que “hay niños que llegan a la enseñanza pública desde la patera y se comen los lápices”, ha llegado a la conclusión de que “dejar a las madres navarras sin su derecho a recibir el dinero que injustamente se les hurtó, es una muestra clara de la calidad humana y administrativa que impera en estos momentos”. Y terminando por el PSN, que ha aprovechado la ocasión para afirmar que el de Navarra no es un Gobierno “ni social ni progresista”. No como el del PSOE, que solo devolverá la tributación de los años que no están prescritos y porque le obliga la sentencia del Supremo.

Si sabrán algo los socialistas de dar dinero a la gente que en plena crisis Zapatero se inventó lo de Os daré 400 euros si me votáis para ver si así ganaba las elecciones. Lo que a todo el mundo le pareció una idea genial menos a Miguel Sanz, que no se le ocurrió otra cosa que decir que aquello daba “para una cena y poco más” y le cayó la del pulpo.

Porque claro, a ver quién se opone a dar dinero a la gente, que por lo general somos de coger la panoja sin preguntar de dónde sale. No hay más que ver a CCOO, que ha dado por “zanjado” el Plan de Empleo por la “inacción” del Gobierno de Navarra y porque a siete meses de las elecciones ya no hay margen para negociar. Aunque eso es algo que no le importó tanto cuando en 2007 firmó con el Gobierno de UPN la prórroga de las subvenciones a semana y media de las elecciones. Ni siquiera les ha hecho falta decir Si no hay dinero pasamos de firmar nada. Que aquí ya nos conocemos todos.


09
Oct 18

Hablar por no callar


La necesidad de opinar de todo y de hacerlo de forma llamativa hace que a veces la oposición y sus satélites se acaben pasando de frenada

El Estado es el Estado. Y nadie es más Estado que el Ministerio de Hacienda, que es quien guarda la llave de la Caja, en la que solo meten la mano los amigos. Así que ahí el cambio de color del Gobierno en Madrid se ha anotado apenas en una letra del abecedario. La que va de Montoro a Montero. Y la nueva ministra, que hace un año atizaba al PP porque “no se puede aplicar la regla de gasto y lastrar los servicios públicos cuando la recuperación aún no está asentada”, ahora nos dice que bueno, que a lo mejor no es mala idea eso de atar en corto a las comunidades. Sobre todo cuando es de las que cree que Navarra cuenta con un “privilegio financiero injustificado”.

Así que ahí estamos, con el cuatripartito golpeando cacerolas a ver si les dejan gastar 113 millones del superávit antes de las elecciones, y el PSN haciendo platillos chinos para que no se note mucho que es su Gobierno el que no les deja. Que en Navarra tú decides, pero lo primero es defender al PSOE.

En apenas nueves meses los socialistas han pasado de pedir “valentía” al Gobierno y afirmar que destinar el superávit a pagar deuda “sería un error” porque “Navarra no tiene problemas de solvencia económica”, a decir que el tema “se hubiera solucionado con una llamada” (primero);que “algunas inversiones” se podrán hacer” (después);para acabar pidiendo “un nuevo plan económico financiero” como condición previa para que el Ministerio se plantee dar una respuesta. Todo muy rápido a ver si así perdemos de vista en qué mano está la pelotita.

Esto de los 113 millones ha dejado con el pie cambiado a UPN, que como algo tiene que decir, no se le ha ocurrido otra cosa que echar la culpa a Uxue Barkos porque “no garantiza las inversiones”. “Todo es humo, es difícil hacer las cosas peor”, exclama Javier Esparza, que hace unos meses buzoneó por los pueblos un díptico en el que decía que la autopista iba a ser gratis, que se iban a invertir 3.000 millones en el TAV y que se iban a jubilar por la cara 800 currelas de Volkswagen. Todo gracias a UPN. Rajoy se tiene que estar partiendo de risa.

Y eso que seguro que no sabe que la semana pasada el Gobierno inauguró el Navarra Arena y que los de UPN han salido corriendo a colgarse la medalla. Un mausoleo de más de 60 millones que ha estado cinco años cerrado porque no sabían muy bien qué hacer con él, y porque Barcina prefirió no gastarse los siete millones que costaba abrirlo. Que entre los recortes y las dietas, no acabó la legislatura como para hablar mucho de dinero.

La cosa es que lo han abierto ahora, y los desagradecidos del cuatripartito al pobre agoizko no le han invitado a cortar la cinta ni nada. Así que nos ha escrito una carta para recordarnos que lo de gastarse el pastizal fue idea suya. Y que fue después de una excursión a Madrid cuando dijeron, qué cojones, ponnos uno más grande.

Por eso, para el líder de UPN el de la inauguración del Arena fue “un día importante”: “Madrugué, nervioso, sonriente. Ilusionado. Con ganas de que llegara la hora de ir al Arena para ver la pelota”. Porque gracias a él, por fin hemos podido ver en Pamplona una final de pelota. “Una final de esas que hasta ahora sólo podíamos ver en Vitoria, San Sebastián o Bilbao”, recuerda.

Así que ahora, cuando nos vuelvan a cortar los cables de ETB para que no nos metan ideas chungas en la cabeza, ya no nos podremos quejar de que no podemos ver la pelota. Que para comer no habrá, pero con dos pelotas nos hemos plantado el Ferrari en la puerta del garaje para que lo vean los vecinos.

Con legados como este es normal que luego meritorios como María Jesús Valdemoros o José Andrés Burguete nos quieran convencer de que “un gobierno debería ser medido por la eficacia en el gasto, no por cuánto gasta”. Que estos de gastar la pasta pública saben un huevo.

Lo hicieron en el sarao que UPN se ha montado este fin de semana a modo de tormenta de ideas. Y del que han salido reflexiones del nivel de “el proyecto político de Navarra ha perdido fuerza y ha perdido pulso” (Miguel Sanz Sesma) o “se está perdiendo el orgullo de ser navarro” (Javier Esparza). Porque claro, a ver quién es el guapo que va por ahí diciendo que es de un lugar donde gobiernan bolivarianos y separatistas que quieren destruirlo todo. Los servicios públicos, las cocinas hospitalarias y hasta la caja de ahorros.

Y todo para dárselo a los vascos con la ayuda de los vagos y maleantes que viven a la sopa boba gracias a los impuestos de la gente de bien. “Con el dinero de todos están comprando votos”, denunciaba el viernes el presidente de la UAGN, Félix Le Pen Bariáin. Que como ni los agricultores reciben ayudas públicas ni hay fraude en el sector, puede hablar sin problema. Generalizando y sin pruebas, claro. Y para llamar la atención, nada como montar una fogata y azuzar la xenofobia como los neofascistas en Italia. Qué puede salir mal.

Vale, es verdad que desde que desmontaron el chiringuito del plan de empleo Bariáin no le tiene mucha simpatía al Gobierno. Y menos desde que les llevaron a los tribunales por las irregularidades en los cursos de formación. Pero seguro que no tiene nada que ver. Que el problema es el que es. ¿Si nos quitan los esclavos, quién va a recoger el algodón? ¿Qué será lo próximo, un negro en la Casa Blanca? ¿Una mujer euskaldun en el Palacio de Navarra? ¿Un abertzale en la Alcaldía de Pamplona? Esto hay que pararlo como sea. Sin complejos, claro que sí. Y el desbarre no ha hecho más que comenzar.


04
Oct 18

FRENTE AL ESPEJO

Desde que el cambio llegó a Navarra en 2015 el caos y la inestabilidad se han adueñado de la política española. El Apocalipsis ya está aquí

Desde que el cambio llegó a Navarra en España ha habido cuatro Gobiernos diferentes. Tres del PP (con mayoría absoluta en 2015, en funciones hasta junio de 2016 y en minoría hasta 2018) y otro del PSOE. Y con ellos, cinco ministros de Industria, cuatro de Fomento, tres de Economía, y otras tantas secretarias de Estado de Hacienda que, para cuando se han enterado de cómo funciona esto del Convenio, ya se han visto haciendo las maletas.

En estos tres años ha habido que repetir elecciones generales por la incapacidad para formar mayorías en el Congreso. Hemos tenido a un presidente del Gobierno testificando en la Audiencia Nacional por la corrupción institucionalizada de un partido que ha visto pasar a varios de exministros por la cárcel. También la primera moción de censura con éxito en la historia de España después de que los tribunales condenaran al PP por lucrarse de la corrupción y operar con una caja B paralela a la contabilidad oficial al menos desde 1989 y mientras Hacienda miraba para otro lado.

Un relevo en la Moncloa que ha dado paso al Gobierno con mayor prestigio profesional de la historia, pero del que ya han dimitido dos ministros. Uno por haber defraudado más de 200.000 euros a Hacienda, y otra porque le habían regalado un máster que no hizo. También le habían regalado el máster a la presidenta de la Comunidad de Madrid, aunque esta no dimitió hasta que medio país le vio en un vídeo de seguridad robando dos cremas del Eroski. Incluso, el presidente Sánchez ha tenido que hacer pública entre acusaciones de plagio y de escasa calidad académica la tesis del doctorado que guardaba en el fondo del mar.

Hay además otros dos ministros en el punto de mira. El de Ciencia, porque tiene sus casas a nombre de una sociedad interpuesta, y la de Justicia, porque le están filtrando por capítulos las grabaciones de una comida que tuvo hace nueve años con uno de los personajes más oscuros de las cloacas del Ministerio del Interior, y al que hace apenas una semana había jurado y perjurado no conocer.

Un cuadro propio de la mafia calabresa en el que un policía corrupto, un juez estrella y una fiscal prometedora hoy al frente del Ministerio de Justicia hablan abiertamente de la utilización de prostitutas para hacer lograr “información vaginal” con la que chantajear a personas relevantes de la política y los negocios, de la afición de determinados miembros de la magistratura por buscar la compañía sexual de menores o de la condición de “maricón” de quien hoy es ministro del Interior.

Todo de la mano de un comisario condecorado por el PP y sostenido por el PSOE que durante años ha hecho el trabajo sucio y clandestino a los gobiernos de uno y del otro, y que hoy tiene cagando cerillas a la mitad de la corte madrileña que durante años ha estado comiendo de su mano. Que si no llega a ser porque para las cosas de Estado PP y PSOE están siempre arrejuntados, lo mismo acaba metiendo en un lío al emérito Juan Carlos, que por lo visto usaba a su querida Corinna de testaferro para esconder el dinero negro en Suiza.

Lo normal, vamos, en un país en el que el fiscal anticorrupción ha tenido que dimitir porque tenía a su nombre una sociedad mercantil en Panamá para evadir impuestos, el expresidente y el exvicepresidente de la Comunidad Madrid están en la cárcel por trincar con las manos llenas mientras su jefa no sabía nada, y cuñado del Rey cultiva tomates y pimientos de la cárcel de Brieva sin que nadie le perturbe.

Entre tanto, el presidente anterior, en un inesperado ejemplo de decencia política, se ha apartado de la política y ha vuelto a su puesto de registrador. Así que su partido ha apostado por la regeneración eligiendo al señor que perdió las primarias, y que no quiere enseñar el trabajo de fin de máster que hizo sin que ningún compañero de estudios le viera pisar la universidad. Y que si no tiene un puro judicial es porque el Supremo considera prescrito el trato de favor.

Porque el Alto Tribunal está más preocupado en mantener en prisión al Gobierno de Cataluña que organizó un referéndum hace justo hoy un año, y en el que la policía infló a palos a la gente que iba a votar mientras las televisiones de medio mundo lo retransmitía en directo. Y por el que ahora quiere detener a un presidente autonómico que está exiliado en Bélgica después de que tres jueces alemanes dijeran que meterle 30 años en la cárcel es un poco desproporcionado.

Así que el nuevo Gobierno de Sánchez bastante tiene con aguantar el chaparrón y corregir sobre la marcha. No está la cosa como para derogar la reforma laboral, eliminar la ley de estabilidad presupuestaria o reformar la LOMCE. Que lo mismo le tumban en el Congreso la triquiñuela para salvar el presupuesto, que se embarca en una reforma de la Constitución sin apoyo parlamentario. Mejor patapum palante y a ver qué pasa mañana, que la política española es una caja de bombones y nunca sabes lo qué te puede tocar. Para que luego digan que el cambio en Navarra no ha traído el caos, la inestabilidad y la confusión.


04
Oct 18

TRILEROS SIN GRACIA

El truco de una buena oposición es culpar de todo al Gobierno, aunque la competencia sea tuya. Solo hay que mover muy rápido la pelotita

Enero de 2018. María Chivite defiende en el Parlamento una moción de su partido en la que pide al Gobierno de Navarra que destine el superávit del ejercicio anterior a inversiones sostenibles. “Es hora de demostrar qué prioridades tenemos cada uno, toca pasar de los discursos y retratarse”, proclama la líder socialista, que aquel día tenía “muy claro” que había que destinar el dinero a un plan de inversiones “porque Navarra lo necesita”. Septiembre de 2018. María Chivite critica en el Parlamento el proyecto de ley del cuatripartito para destinar el superávit del pasado año a inversiones sostenibles. “Están planteando un órdago, Navarra no está en disposición de afrontar esa ley”, apunta.

Entre una y otra declaración no sólo ha cambiado la normativa del Estado -más flexible en cuanto al gasto presupuestario-, también ha cambiado el Gobierno de España. Y como ahora es el PSOE el que pone pegas a eso de gastarse el dinero, pues el PSN ha dado tres vueltas con tirabuzón para concluir que lo que antes era solo una cuestión de voluntad política ahora es todo un desafío al Estado.

La misma pirueta, pero para el otro lado, la ha dado UPN. Que hace unos meses nos anunciaba un acuerdo que garantizaba que el Estado iba a destinar “2.523 millones para que en 2023 esté terminada la línea de alta velocidad Zaragoza-Pamplona-Y vasca”, y ahora anda llorando por las esquinas porque no van a caer ni las migajas. “No puede ser que después de tres meses los navarros sigamos sin nada”, lamenta Javier Esparza, que enfilando las elecciones ve cómo aquí ni las 800 jubilaciones de Volkswagen, ni la gratuidad de la AP-15 ni por supuesto los miles de millones de TAV que nos había prometido. Unos operarios moviendo tierras en Marcilla y poco más.

Y eso que hace un año el ministro de Fomento del PP, Íñigo de la Serna, se pavoneaba diciéndonos que todos tranquilos, que ya estaba él para soltar la pasta y traernos lo que hiciera falta ante la desidia de nuestros gobernantes navarros que solo quieren el mal para esta tierra. Pues han pasado 12 meses y seguimos más o menos igual. Con la diferencia de que De la Serna está jubilado de la política como su amigo el registrador, así que le da la risa que el TAV no llegue en 2023. Más o menos la misma que le dio a Pepiño Blanco cuando no llegó en 2015.

Porque ese ya es un problema del nuevo ministro, el socialista José Luis Ábalos, que anda dando largas al Gobierno foral para evitar asumir compromisos de verdad, mientras asoma la patita anunciando un nuevo convenio para el TAV, a ver si así confundimos un poco a la gente y se olvida de que la competencia es suya. Porque si el PP no quiso que Navarra descontara el coste de las obras del Convenio, pues tampoco lo va a querer el PSOE. Que se pelearán mucho en Madrid pero para estas cosas son igual de jacobinos.

tinta de calamarAquí, por supuesto, la culpa siempre la tiene el Gobierno de Navarra, que el de España siempre es amabilidad y buena disposición. Si no se pueden realizar las inversiones sostenibles, es porque “Barkos no ha tirado de teléfono”. Y si el TAV no avanza, es porque “El Gobierno de Navarra cede ante sus socios”. El truco es por mover la bola muy deprisa para despistar al personal.

Al juego se ha sumado esta semana el nuevo delegado del Gobierno, José Luis Arasti, que ha visto el jaleo y ha intentado enredar un poco la cosa hablando de “demoras” por el “protocolo”. A ver si así cuela que la Guardia Civil llegó tarde el día del triple asesinato por culpa del 112. Arasti, que trabajó en el Gobierno, sabe que no es verdad, pero ha optado por echar un poco de tinta de calamar y darse media vuelta. Que si no tendría que explicar para qué queremos un cuartel de la Guardia Civil en Cáseda si en un suceso así mandan a los de Carcastillo. A ver si resulta que no hacen falta tantos cuarteles en Navarra.

Pero ya sabemos que aquí hay quien no desaprovecha la oportunidad para retozarse en la carroña. Así que con el triple asesinato no han tardado en salir los listos de siempre a dar el cante. El primero, claro, ha sido Sergio Sayas, que con los tres cuerpos todavía calientes se atrevió a denunciar que “parece que se impone la animadversión ideológica en lugar del servicio público”. Vaya, que el Gobierno sectario de Barkos dejó morir a los vecinos por no llamar a la Guardia Civil. Sin pruebas, solo por un rumor. Pero oye, a tirar la piedra y que haga ruido. A ver que pasa.

A la fiesta también se ha apuntado Ana Beltrán, que si se va a la puerta del Gaztetxe en plenas fiestas de San Fermín Txikito para intentar salir en la tele, cómo no va a frivolizar con la muerte de tres personas. “Nos parece una temeridad que el Gobierno juegue con la vida de los navarros en unos hechos tan graves como estos, prefiriendo avisar a la Policía Foral a pesar de existir un cuartel de la Guardia Civil a 100 metros de donde se estaba produciendo el tiroteo”, soltó con toda su jeta el viernes.

A estas alturas de la película, qué más dará que sea mentira. Ya la han comprado los de El Mundo, que en una semana en la que han justificado la dictadura franquista (“El golpe del 36 era necesario”, Fernando Sánchez Dragó) y le han dedicado comentarios homófobos a a Gabriel Rufián (“Mariconazo, ¿cómo prefieres comérmela”, Arcadi Espada), agitar la sospecha les habrá parecido una tontería.

Tampoco ha querido faltar la Asociación Española de la Guardia Civil, que ha dicho incluso que “la tragedia pudo evitarse si se hubiera atendido a la llamada que un vecino del municipio realizó al 112 solicitando la rápida intervención del puesto de la Guardia Civil que se encontraba a escasos 100 metros de la casa en la que se produjo la agresión”. Toma Sayas, supera eso.

Vete a saber, que lo mismo cuela y nos acaban convenciendo de que el PSOE y el PP no han hecho el tren en todos estos años porque no lo quiere Bildu. O de que las desgracias en Navarra ocurren por culpa del Gobierno de Barkos, que quiere que la gente se muera solo por no llamar a la Guardia Civil. Que el otro día estuvo Aznar en el Congreso diciendo que no conoce al tío que montó la boda de su hija, que en su partido corrupción no ha habido nunca y que lo de Irak -y sus miles de muertos- fue solo un mal sueño. Y tan contento que se fue.

Todo esto tendría un pase si al menos estos trileros nos intentaran tomar el pelo con cuestiones menos serias. Que llevan así tres años y no lo hacen tan mal. Pero es hay cosas que no tienen ni puñetera gracia. Parece que no se dan cuenta.