19
Feb 19

Que empiece la fiesta

Arrancan dos meses de carrera electoral en los que UPN no sabe si montarse un cuatrifachito foral o disimularlo para camelar al PSN

Bueno, pues ya está. Elecciones generales el 28 de abril;y municipales, autonómicas y europeas el 26 de mayo, que Pedro Sánchez ha pensado que es buen momento para medir fuerzas con las derechas ahora que están arrejuntadas en la plaza de Colón y ya ni se les distingue. Y con los catalanes jugando unas bazas que no tienen, el líder del PSOE ha visto el hueco electoral y se ha tirado de cabeza con la esperanza de darle un disgusto a quienes llevan dos años segándole la hierba bajo los pies manchados de cal viva.

Y eso ha pillado a contrapié a casi todo el mundo. Empezando por quienes hace una semana pedían elecciones urgentes al grito de “traidor” y “felón” y ahora se quejan de que sean en abril porque en ese mes hay que salir en procesión y eso es “un desprecio por las tradiciones”. Hasta Rivera desconvocó la manifestación que tenía prevista ayer en Barcelona porque ir de la mano de Vox está bien hasta que te llega la campaña electoral.

En Navarra el jaleo no ha sido menor. La presidenta Barkos ha planteado una coalición al cuatripartito que tiene pinta de no salir, porque después de cuatro años de sufrimiento Podemos ve opciones de resurgir y EH Bildu parece más ocupado por montar una República con ERC y el BNG, que como se ha visto en Catalunya es un negocio de futuro.

Solo el PSN parece contento, que a río revuelto ganancia de pescadores y lo mismo el agua les aguanta hasta mayo. Vox y Ciudadanos ya saben que lo suyo está en Madrid, así que con hacer un poco de ruido que les dé votos del Ebro para abajo les vale. Mientras que el PP aprovecha para recordarnos que como no gobiernen ellos lo que va a desaparecer no es solo Navarra, sino la indisoluble nación española y eso ya es cosa seria.

Los de UPN en cambio están como que no saben muy bien qué hacer. Porque lo de ir con el PP a Madrid siempre les ha venido bien, que los populares les pagaban el viaje, el hotel y hasta el cepillo de dientes. Pero hacerlo a un mes de las forales con la perspectiva de tener que apoyar un gobierno trifachito lo mismo le acaba complicando el apoyo del PSN en mayo. Así que de momento Esparza se hace el remolón, a ver si se va a dar el guantazo en las generales para nada, que la derecha está muy concurrida, mientras Carlos Salvador saliva con otros cuatro años en Madrid ahora que van a llegar sus amigos de Vox. Con la de cosas que podrían hacer juntos después de que Íñigo Alli haya saltado del barco con semejante viraje a estribor.

El problema es que el líder de UPN no las tienen todas consigo. Porque un día ve a Guzmán Garmendia en el Parlamento haciendo de mamporrero de Ayerdi y masajista de Barcina y se viene arriba. Pero al otro sale Chivite diciendo que lo de Colón no se olvida tan fácil, y ya no le salen las cuentas. Total, que el regionalismo navarro anda más perdido que un militante de Vox el 8 de marzo.

Por un lado está la gente como Pedro Muneta, que nos recuerda que “UPN, PSN y PP votaron juntos el 90% de las enmiendas de los últimos presupuestos” y que eso querrá decir algo. Dispuestos incluso a llevarse a Ciudadanos de luna de miel si hace falta, que se querrán cargar el Fuero pero son gente de bien. Y por otro, cascarrabias como José Javier Viñes, que siente “especial pena” por los socialistas navarros tras su “viraje a posiciones marxistas, al relativismo y al laicismo militante, apoyándose con los antisistema y los destructores de la nación española y de Navarra”.

Y claro, con este panorama es normal que esta gente acabe cargando contra un “nefasto sistema electoral” que hace que “los votantes de la derecha, siendo la mayoría social y electoral, acaben marginados porque el negocio de los partidos menores les burla la representatividad real en las instituciones”. Porque en esa cuarta dimensión en la que viven algunos de UPN, las derechas son mayoría en Navarra incluso cuando no ganan las elecciones, que para eso nos regalaron la democracia.

Luego, claro, se ponen como se ponen cuando pierden el poder. Y más ahora que ha surgido Vox a decir alto y claro lo que hasta ahora no se atrevían. El cinismo habitual de la derecha en cuestiones como la igualdad o el navarrismo ha dado paso así a una especie de liberación ideológica en la que ya no se pueden reprimir. Hasta el punto de que tras pasar sin mucho éxito por UPN y PP, Javier Horno y su violín se han puesto al frente de Vox en Navarra dispuestos a “suprimir el Convenio Económico”, “subrogar la Policía Foral a la Guardia Civil” y acabar con la “ideologización de la educación” purgando a los funcionarios “de corte nacionalista”. Y eso solo de primeras sin pensar mucho.

Pero si alguien pensaba que eso es algo que podía preocupar a los foralistas de toda la vida, puede estar tranquilo. Que lo importante es lo importante. Lo explicaba bien estos días Julio Pomés, el del think tank que lleva cuatro años anunciado un cataclismo económico que no llega, y que ahora concluye que en el fondo UPN, PP, Cs y Vox son “cuña de la misma madera. ¿Hasta dónde les importa más a esos partidos la continuidad de Navarra, que unas insignificantes diferencias, que en realidad esconden la ambicioncilla de ostentar unos puestecillos políticos temporales?”, se pregunta mostrándonos ya el camino de lo que viene. Que aquí hasta Vox va a acabar siendo foralista de toda la vida. Es solo una cuestión de prioridades, y aquí lo que cuenta es sumar 26. Lo veremos bien a partir del 28 de abril.


12
Feb 19

Txistorrada en Madrid

Concentración en Madrid convocada por la ultraderecha.

Navarra ha sido la avanzadilla en la sobreactuación histérica en la que andan perdidas por España las derechas desde la irrupción de Vox

La verdad es que resultó bastante decepcionante. Tampoco hacía falta que fuera el Circo de Sol, pero entre lo del caballo, la reconquista y la pipa en el bolsillo, lo mínimo que cabía esperar de la visita de Santiago Abascal era una exhibición ultra mínimamente seria. Pero aquello no pasó de una misa dominical llena de banderas españolas al ritmo de Manolo Escobar. Y como en España la ultraderecha ya ni fusila ni tiene a mano la pena capital, han acabado dando más gracia que miedo.

Un cuadro tragicómico con un montón de fachas cantando Soy el Novioooo de la Muerteeee que en realidad no aportó nada nuevo a lo que ya venimos oyendo últimamente por aquí. Porque en Navarra hace tiempo que se desbordaron los limites de la razonabilidad política y entramos en un todo vale que ha ido desbarrando cada día un poco más. Y no nos vamos a asustar ahora porque de Madrid venga un señor con cara de enfado a decirnos que “Navarra está en manos de los nacionalistas, los comunistas y los filoterroristas”. Si aquí está ya todo inventado y hasta María Chivite es una “traidora a España” en los mundos de Ana Beltrán.

Así, que salga el baranda de Vox en Navarra a tocar el himno de España con el violín y a decir que “Iruña podrá ser un apelativo cariñoso, pero como nombre oficial no es más que una imposición del nacionalismo vasco”, o que Skolae es “un panfleto comunista” por “sus blasfemias, sus gestos procaces, su lenguaje soez y las burlas al clero en horario escolar” sabe como un pan sin sal. Porque a fin de cuentas, lo de la dictadura de género, el odio al euskera, centralizar el país, eliminar funcionarios y hacernos a todos españoles de bien ya lo vienen proponiendo en Navarra UPN, PP y Ciudadanos hace bastante tiempo.

La vanguardia nacionalEn cierto modo Navarra sido un poco la avanzadilla de la sobreactuación histérica en la que andan las derechas por España desde que ha aparecido Vox. Hasta se han montado su txistorrada en Madrid, con sus autobuses gratis y todo, al grito de Sánchez “traidor”, “mediocre”, “okupa”, “desleal” y unos cuantos piropos más. Con la única diferencia que por allí no han aparecido los del PSN, los únicos que no han repetido respecto a las dos fotos anteriores en Navarra.

La cosa es que se han enfadado mucho porque esta vez las banderas se las han tirado a la cara de su Gobierno y no al Gobierno de Navarra, y eso pues ya no les parece tan bien. Así que unos cuantos de sus dirigentes han salido a decir que “yo no voy con el fascismo” y que “dime con quien vas y te diré quien eres”. Como si la de ayer fuera la única manifestación a la que han ido estos últimos años los de ultras sin fronteras.
Los que sí han repetido son los de UPN, que tan cegados como andan por no perder votos por la derecha se han echado al monte y ya ni se les ve. Al principio se sumaron muy entusiastas. Hasta saltó Sergio Sayas a preguntar “en qué artículo de la Constitución se recoge que el derecho de manifestación es exclusivo para la izquierda y los separatistas”. Y tiene razón, la derecha tiene todo el derecho del mundo a salir a la calle a manifestarse, que al menos mientras protesta no roba.

Pero luego se lo pensaron mejor y decidieron que iban, pero solo un poquito y sin ofender. “Por la unidad y no contra nadie”, según dijo Javier Esparza. Porque todo el mundo sabe que el akelarre de ayer no era contra Pedro Sánchez. Así que por si acaso optó por mandar a sus teleñecos y pegar la espantada para no salir cara al sol en la foto, a ver si los del PSN se lo iban a tomar mal que en mayo hay elecciones.

Y por mucho que los socialistas salieran ayer a decir que, ojo, que os hemos cogido la matrícula, mucho miedo tampoco parece que les tengan. Que en 2007 por estas fechas ya le hicieron la misma a Zapatero y a los tres meses les acabaron regalando el Gobierno. Así que han pensado que a lo mejor esta vez el PSOE se vuelve a hacer kakitas y acaba pasando lo mismo. Y si de paso amarramos el voto facha de Navarra, pues dos pájaros de un tiro.

Además, para evitar suspicacias, la secretaria general ya aclaró a su vuelta de Madrid que bueno, que tampoco es para tanto, que “pedir que se vaya Pedro Sánchez no impide pactar con el PSN en Navarra”. Que tampoco se van a ofender si los socialistas al final les vuelven a regalar el Gobierno, que tienen claras cuáles son las prioridades.

EL PROBLEMA DE FONDO
Porque parece mentira que el PSOE todavía no se haya dado cuenta de que el problema con Sánchez no es cómo gobierna, sino que gobierna, y que para tener contentas a las fieras hay que darles de comer, y eso en España pasa porque la derecha gobierne allí donde le corresponde, que es en todos los sitios. Empezando por La Moncloa.

Así que no van a parar. Aunque por el camino Rivera tenga que envolverse en dos banderas arco iris para que no parezca lo que parece, Casado se tenga que inventar un nuevo exabrupto cada día, Abascal siga paseando en caballo atizando al personal con la rojigualda y Esparza se tenga que esconder entre las víctimas de ETA para recordar a los socialistas que cualquier tiempo pasado fue mejor. Porque la derecha cuando no gobierna patalea. O algo peor. Y al menos por ahora no pasan de las txistorradas.


15
Ene 19

Historias de Año Nuevo

El nivel de extravagancias y epopeyas que ha dejado 2018 no será fácil de superar. Pero 2019 es año electoral, y empieza fuerte

Arranca 2019 con el listón muy alto. Porque en el año que se ha ido se han soltado muchas majaderías, pero ahí que el último minuto, a punto de pitar el final, llegó Pablo Casado a romper todas las barreras. Porque hay que tener jeta para venir a Pamplona a decirnos cómo hay que defender Navarra, y hacerlo hablando de “comunidad autónoma”. Que tampoco es que importe mucho, la verdad, que cada uno llama a las cosas como quiere. Pero es un poco como de vergüenza ajena.

Porque nos han contado muchos cuentos este último año, pero pocos con el dramatismo y la sobreactuación con la que Casado relataba estas Navidades su dura experiencia los pasados Sanfermines en la plaza Mayor de Pamplona, que es como el líder del PP ha rebautizado a la plaza del Ayuntamiento. “Llegamos a la plaza Mayor, como a esa Varsovia en la que no podías salir de tus calles. Empezaron a llamarse, a salir de las terrazas, a crear un auténtico tumulto a nuestro alrededor. A los cinco minutos una jauría de energúmenos vino a insultarnos, a tirarnos vasos, a coger los palos de las sombrillas para intentar pegarnos”.

Una historia de terror propia de una película mala. Y sobre todo una trola de caballo, bastante fácil de comprobar además. Así que cualquiera se fía de lo que luego Casado va contando por ahí, que todos los días sale en la tele con algún capítulo nuevo. Algo que a él pues tampoco es que le importe mucho. Porque a un tío que se sacar un máster sin ir a clase y fingiendo hacer trabajos que no hace, bastante le preocupa si la gente se cree sus milongas o no. Se trata simplemente de montar el show.

Los del PP son en realidad como un jabalí herido. Puro instinto de supervivencia. Y para eso es fundamental echarle cinismo al asunto. Ahí está por ejemplo el senador José Cruz Pérez Lapazarán, que esta semana nos daba una lección de Economía para intentarnos convencer de que aumentar el gasto público es malo. “Supondrá menor crecimiento, incremento del déficit, mayor deuda, mayor paro y cifras escalofriantes de deuda que deberían amortizar futuras generaciones”. El puto caos.

Que a lo mejor tiene razón, y en algún universo paralelo los recortes mejoraron la economía. Pero no por eso deja de ser un cuento para justificar que por joderle los presupuestos a Pedro Sánchez han dejado a Navarra sin 30 millones de capacidad de gasto. Porque además, tiene gracia que lo diga el mismo partido que ha llevado la deuda española a su máximo histórico, que se ha fumado la hucha de las pensiones como si fuera un puro de Rajoy, y que ha incumplido el déficit todas las veces que ha podido. Y que encima ahora va con las cacerolas por la calle pidiendo al Gobierno foral que devuelva los 35 millones del IRPF de la maternidad. Eso en la calculadora de Lapazarán ni incrementa el déficit ni aumenta la deuda.

Éxitos de temporada Resulta que a la derecha le ha dado ahora por preocuparse por la deuda y gasto público. Que como los que gobiernan no son colegas, pues ya no les gusta cómo se reparte el dinero. Ni en Madrid ni aquí. Ahí anda por ejemplo el jefe de la patronal navarra diciendo que a lo mejor gastamos mucho en médicos y profesores y poco en cemento. El pobre, además, va a tener que seguir al frente de la CEN porque no hay ningún candidato con su “peso, experiencia y capacidad”. Ha sido sin duda el cuento más dramático de la temporada.

En la sección de humor ha triunfado Sergio Sayas, que al Año Nuevo le ha pedido un “Gobierno de UPN para Navarra”. Que es lo que hay que pedir en estos casos. Ni salud ni pepinillos en vinagre. Que me toque el gordo.

Mientras que en ficción el aplauso se lo ha llevado Revuelta de Frenopático, una intrigante obra protagonizada por los tránsfugas de Podemos, atrincherados en su despacho del Parlamento con un chaleco explosivo que amenazan con estallar si no les dan el dinero. Mañana sol y buen tiempo, exige Don Vito Couso a cambio de los rehenes.

Hay sin embargo clásicos que triunfan siempre. Historias para no dormir como la de que “Navarra se juega en mayo su existencia como comunidad autónoma diferenciada” con la que Julio Pomés intenta meter miedo a los niños, a ver si así María Chivite les da el Gobierno. “En esta hora crucial, esta dirigente tiene en su mano elegir que el PSN sirva a nuestra región y a España, por encima de los intereses del sanchismo”, advierte Pomés, que ha puesto al líder socialista en la estantería junto a Cruella De Vil, Hannibal Lecter y el cazador que mató a la madre de Bambi.

Afortunadamente, para rebajar la tensión política hemos tenido nuestra dosis de romance gracias a la historia de amor, o más bien de desamor, entre Ana Beltrán y Javier Esparza, con la líder del PP jurando fidelidad eterna y sollozando por las esquinas porque UPN le ha dicho contigo no bicho, que nada de coaliciones a ver si nos van a ver juntos por ahí.

Porque Javier no está para estas cosas, encadenado como anda al peaje de la AP-15. Pidió la autopista gratis y los Reyes le han dicho que vale, pero que hay que pagar el IVA. Y claro, ni en UPN y en el PP entienden esa manía que tienen los de Hacienda con cobrar impuestos. Con lo fácil que es hacer la vista gorda con los amigos. Pero no. Al final, habrá que archivar lo de la gratuidad de la AP-15 en la sección de cuentos chinos, con los 3.000 millones del TAV que el PP iba a dar a Navarra, las prejubilaciones de Volkswagen y los 65.000 puestos de trabajo que iba a crear el Plan Navarra 2012.

Enero ha empezado fuerte. Este además es año electoral, y eso siempre se nota. Esperemos que al menos entre todos vayan renovando el catálogo, que aquí ni Navarra desaparece, ni la economía se ha hundido, ni hablamos todos en bárbaro. Y una cosa es incidir en el mensaje y otra aburrir al personal. Que le pongan gracia al menos.


18
Dic 18

La derecha en su laberinto

La derecha prepara el terreno para un multipartito que vaya desde Vox hasta el PSN por el bien de Navarra. Y por el de UPN, claro. Ya lo dice Javier Taberna, hace falta “gobernabilidad”

Cómo tendrán de claras las cosas en UPN que lo mismo un día aparece Íñigo Alli queriendo pactar los presupuestos con el PSOE que salta Sergio Sayas abriendo la puerta a un gobierno regional con Vox, fuerza extraparlamentaria a la que los regionalistas ya han puesto en medio del debate. Para que luego salga Javier Esparza a desmentirlos a todos diciendo que sí, que bueno, que ya si eso vamos viendo. Que me habláis todos a la vez y no me dejáis pensar.

En el fondo es normal la confusión. Porque a la derecha le están saliendo partidos como setas, y ahí no hay Dios que ponga orden. Que a ver cómo juntas en Navarra a los foralistas de toda la vida, con los que quieren recentralizar la educación, los que llaman privilegio al Fuero y ahora también con los que vienen gritando a la mierda las autonomías. Cuando iban todos en un mismo partido y el PSOE les apoyaba gratis era mucho más fácil. Ni siquiera hacía falta tener ideología.

Pero la cosa se ha complicado con las elecciones andaluzas. Y si lo de pactar con Ciudadanos ya era difícil, a ver ahora cómo justificamos lo de Vox, que encima viene comiendo espacio por la derecha. “UPN es el partido que garantiza la unidad de España”, ha empezado a decir ya Javier Esparza, como si creyera que en ese campo de juego va a competir mejor.

Por suerte, UPN cuenta con un arma secreta para competir con Vox. El diputado Carlos Salvador, que le escuchas cinco minutos y hasta Abascal te parece un moderado. “En Navarra la educación está al servicio de la ingeniería social de género”, denunciaba esta semana en el Congreso. Porque para el diputado, que en las escuelas se hable de sexo y de igualdad es “dictadura de género”. Y ya que le cambien el nombre a una avenida, el principio del fin del mundo. “Ayer era la plaza Conde de Rodezno, hoy la avenida del Ejército, y mañana será la denominación oficial de Pamplona”, alerta.

Porque efectivamente, ese es el plan. Cambiar Pamplona por Leningrado. O algo mucho peor, por Iruña. Que es lo que ha hecho la aplicación del tiempo de los Iphone para indignación de la siempre moderna y moderada derecha navarra, y que ha llevado a Ana Beltrán a sacar un comunicado culpando a Uxue Barkos. “Es un auténtico despropósito, ya no respetan ni lo más mínimo en su afán de imponer el euskera. Hasta han hecho un concurso de tortilla en euskera”, denunciaba la líder del PP un día después de que el Navarrómetro le diera el 2,2% en intención de voto y un cero patatero en escaños. “Pues vamos a seguir igual”, dijo al verlo, contenta como siempre.

Porque en esta vida lo último que hay que hacer es desanimarse. Y eso es algo que Beltrán no va a hacer aunque le pinten bastos para mayo. Hasta ha celebrado con júbilo la irrupción de Vox en Andalucía. “Es un soplo de esperanza para un cambio en Navarra”, apunta la dirigente del PP, y eso que más de la mitad de los votos han salido de caladeros de su partido.

Por algún motivo extraño, UPN, PP y sus satélites han creído que dar protagonismo a sus rivales en la derecha es la mejor forma de maximizar el resultado electoral. Que con cuatro partidos por la derecha seguro que es más fácil pactar con el PSN. Y bordeando como andan todos el 3% mínimo para entrar en el Parlamento, lo mismo acaba más de uno por debajo del límite. Así que igual es mejor no despistarlos.

CINCO EN UNO Es en realidad una simple cuestión aritmética. Ahí está por ejemplo Pablo Casado, más chulo que un ocho con el peor resultado de la historia de su partido, porque al final le dan las cuentas en Sevilla de la mano de Ciudadanos y Vox, los dos partidos que en el Universo Aznar forman parte ya del selecto club de partidos constitucionalistas, donde ya ni siquiera cabe el PSOE.

Y en Navarra de lo que se trata es de sumar 26, que luego ya apañaremos algo. Lo ha visto bien Javier Marcotegui, exconsejero de UPN, que avisa de que “ha llegado el momento para que los líderes de UPN, PP, Cs, sin olvidar a Vox y al PSN trasciendan de sus intereses personales y el de sus partidos para encontrar el constitucional común al que se deben”. Todos juntos de la mano caminando hacia el Señor en busca de un “constitucional común” que vete tú a saber qué es, pero que seguro que pasa por darle el Gobierno a UPN.

Porque, según dice, para encontrar diferencias importantes entre los cinco partidos hace falta una “lupa de mucha resolución”. Marcotegui plantea incluso “estudiar con precisión” si conviene establecer “coaliciones preelectorales” para alcanzar “el máximo número de representantes”. Porque tiene pinta de que una coalición UPN-PP-Ciudadanos-Vox-PSN es lo que necesita Navarra para seguir siendo Navarra.

Una opinión que parece compartir Javier Taberna, que de esto sabe mucho porque va camino de cumplir 30 años calentando la silla del despacho, y que esta semana apelaba “a la responsabilidad” de los ciudadanos porque el año que viene hay elecciones y “nos jugamos mucho. Está en juego nuestra propia identidad”, alerta Taberna, preocupado como está de que “nuestros principios, valores y derechos” sean sustituidos “por otros, igual de respetables, pero ajenos a nuestra historia secular”.

Y en la historia secular de Navarra lo normal es que mande UPN con los votos del PSN. Que es lo que viene a ser por aquí el “espíritu de la transición española” al que apela el gerifalte de la Cámara de Comercio, que ve necesarios “acuerdos de gobernabilidad”. Porque, si ya has dicho que con el cambio se iban a ir el 60% de las empresas y que con la reforma fiscal se iba a hundir la economía, y nada de eso ha ocurrido, qué problema puede haber en decir que un multipartito que sume de Vox al PSN va a ser mucho más estable que el cuatripartito que va camino de aprobar sus cuartos presupuestos. Que para esta gente la democracia funciona así. O gobiernan ellos o nada es gobernable. Y si no ya se encargan ellos de que parezca ingobernable.


04
Dic 18

Perdiendo el Norte

Se acercan las elecciones forales y a la derecha no le acaban de salir las cuentas. Así que empieza a presionar al PSOE a base de estridencias y extravagancias

Se acercan las elecciones de mayo y a la derecha española le ha entrado el canguelo. Más o menos como cuando a Guti le tocaba jugar en El Sadar. Ven que UPN no tira, que el PP se hunde y que la película de Ciudadanos no cuela, y se huelen que en el mejor de los casos para recuperar el poder van a tener que suplicarle a Pedro Sánchez, el malo malísimo que les ha levantado La Moncloa, y al que ya han empezado a presionar a ver si le tiemblan las garrillas como a Zapatero.

La veda la abrió ya hace unos días Emilia Landaluce en El Mundo, donde apuntaba que “El PSOE de Pedro Sánchez aleja a Navarra del constitucionalismo” porque “aquel PSOE de Zapatero ya no es este PSOE de garrafón”. Un revelador reportaje a cuenta de la transferencia de Tráfico, en el que viene a concluir que por aquí vivimos en una “paz de plomo” similar a la de la Francia de Vichy. “Lo acontecido en Alsasua simboliza bien el dilema al que se enfrenta Navarra”, apunta Landaluze, que relata que a Rivera se le recibió allí “con montones de estiércol, pedradas y la inquietante presencia del Carnicero de Mondragón”. Porque en la Navarra del cambio si vas a pasar el fin de semana al pueblo lo normal es que te encuentres por allí al protagonista de la Matanza de Texas descuartizando abuelas.

El reportaje recoge testimonios desgarradores de la Navarra real que reflejan en primera persona el drama que se vive aquí desde hace más de tres años. Gente como Julio Pomés, héroe anónimo de la resistencia que avisa que “si no hay un cambio en el Gobierno, Navarra seguirá la senda de Cataluña”. El problema, claro, es que “el PSN está muy condicionado por el apoyo del nacionalismo al Gobierno socialista de Madrid”. “Navarra se juega su existencia”, proclama entre sollozos Pomés. Y no está bien hacer llorar a la gente mayor.

También Javier Esparza da sus razones en el diario madrileño, donde explica la situación en la que malviven todos aquellos que no saben euskera, recluidos en campos de concentración donde les ponen música de Pirritx eta Porrotx y les hacen comer talos de txistorra. “En Navarra el vascuence es obligatorio si se trabaja de cara al público, y el comedor es gratis para los niños que eligen el euskera”, describe Esparza. O eso es al menos lo que dice la periodista que dice Esparza, que se le olvida mencionar los azotes que la Policía Foral va dando por la calle a aquellos herejes que osan hablar en castellano.

AGITAR FANTASMAS Porque a la derecha siempre le ha resultado más fácil asustar a la gente que convencerla. No hay más que ver las elecciones andaluzas, donde como argumento central el PP ha acabado diciendo que no votarles a ellos “es facilitar que sigan gobernando en Madrid los aliados de los independentistas que quieren destruir España, de los viejos amigos de la ETA, y asociados a los comunistas bolivarianos de Podemos”. Así que tampoco es raro que el presidente de UPN salga ahora a decir que “votar al PSN es votar a Barkos”, entendiendo Barkos como el demonio personificado. Hasta han desempolvado a Carlos Solchaga para que le pida al PSN “que espabile” y que “no ponga líneas rojas” a la hora de hablar de pactos. Porque para qué vas a decir de este agua no beberé si luego igual te trincas la botella de trago.

Sabias palabras del exministro socialista en la sede de la patronal navarra, donde siempre han sido muy partidarios de gobiernos de izquierdas y progresistas comandados por UPN. Y desde donde invita al PSN a no tener “miedo” a pactar con UPN, PP y Ciudadanos si hace falta, que serán de derechas pero en el fondo son buena gente. “Los pactos son decisiones que hay que tomarlas pensando en qué es lo que le conviene al país”, defiende Solchaga, que como asesor socialista no tiene precio. Lo mismo te propone recortar las pensiones que te monta una coalición como en Alemania, donde los socialistas van camino de ser la cuarta fuerza del país.

Es lo que tiene ser exministro, que puedes opinar de cualquier cosa sin tener ni idea de lo que hablas. Ahí está por ejemplo Marcelino Oreja, que además de exministro de UCD es marqués, y que el otro día se fue a Jerez a decir lo mal que están las cosas por Navarra. “No sé exactamente qué está pasando en Navarra, pero no me está gustando”, decía el tío de Jaime Mayor, que en alguna comida familiar le habrá contado algo y lo ha dejado todo preocupado por nuestro futuro. “Hay que estar alerta. Espero que haya una unión de partidos que evite esa dirección malhadada”, confía.

EUSKERA EN LA RIOJA El premio gordo sin embargo es para el ABC, que a cuenta de la transferencia de Tráfico ha concluido que Sánchez “retira a más guardias civiles de Navarra para contentar al independentismo” y que “acepta acelerar el repliegue del Estado con la salida de los agentes de tráfico de la Comunidad Foral”. Así, con letras bien gordas en su portada, para que se entere todo el mundo de quién gobierna España. Incluso en su particular obsesión por frenar el avance separatista en Navarra los del ABC se han cruzado el Ebro para alertar de que el PSOE quiere euskaldunizar… ¡La Rioja!

Y todo porque los socialistas quieren poner en el estatuto riojano que son “una tierra fértil de vidas y lenguas” y hacen referencia al monasterio de San Millán de la Cogolla como “lugar donde emerge la lengua castellana y también el vascuence”. Algo que el diario madrileño interpreta como una “imposición del vasco”. “No vamos a permitir que euskaldunice La Rioja igual que está haciendo en Navarra”, responde tajante el PP en La Rioja, que ha olido sangre y se ha lanzado al cuello.

El argumento, claro, lo podría haber soltado cualquier dirigente del PSN, que llevan toda la legislatura picando piedra con la política lingüística y sacudiendo al gobierno cuatripartito en la misma pancarta que UPN y PP. Y que ahora no acaba de comprender por qué en Madrid todos temen su traición a la patria y en Navarra casi nadie se cree que al final no vayan a acabar dando el Gobierno a UPN. Si en Navarra tu decides y el PSOE siempre ha sido de fiar. Seguro que nos sacan de dudas en la próxima campaña.


27
Nov 18

Rezando para que llueva

El cuatripartito avanza en sus cuartos presupuestos mientras la derecha se aferra a un apocalipsis económico que no llega, y que ya aplaza para la próxima legislatura

Decía Javier Esparza en 2015 que el nuevo Gobierno iba traer “el desempleo y el caos” y que las “tensiones internas” iban a provocar que el cuatripartito “saltara” por los aires antes de un año. Eran las ganas, claro. Las mismas que cuando decían que Navarra iba a desaparecer si no gobernaban los de siempre o que se iba a hundir la economía por la reforma fiscal. Pues mira, mala suerte.

Aquí que sigue Navarra, con sus realidades y sus pedradas de siempre, y con un cuatripartito que lo habrá hecho mejor o peor, pero que no solo no ha saltado por los aires, sino que va camino de aprobar sus cuartos presupuestos en tiempo y forma. Con un incremento del 20% de la inversión pública y dando la vuelta a buena a parte de los recortes que les habían dejado encima de la mesa. Además dicen que quieren repetir si les dan los números. Y ocho años de herejes en el Palacio pueden ser demasiados para algunos estómagos.

Ese, claro, no era el plan cuando a los cien días del cambio UPN atribuía el aumento del paro a la “desconfianza” que generaba el nuevo Gobierno. Así que toca modular los discursos, no vaya a ser que la gente empiece a pensar que les han estado tomando el pelo todos estos años con tanto mensaje apocalíptico.

A partir de ahí las versiones difieren bastante. Los socialistas, por ejemplo, han optado por apropiarse de las medidas sociales del Gobierno. “No hay presupuesto para implantar Medicina en la UPNA”, denunciaba Chivite, que criticaba además al Gobierno por no imponer Skolae a los centros concentrados. “Barkos se sitúa con la derecha conservadora”, apunta la dirigente socialista, que sabe bien de qué habla.
Es cierto que los socialistas, salvo excepciones, han optado por una oposición más cuerda. Alejada del frenesí catastrofista en el que se embarcó la derecha el mismo día de las elecciones, con Barcina diciendo que esto iba camino de ser la Alemania nazi y Javier Taberna anunciando la fuga del 60% de las empresas.

Suerte que en esta vida casi todo tiene solución, y la derecha cuenta con gente de prestigio y seriedad del nivel de Julio QuijotePomés o José León Taberna. Que no es que tengan mucha puntería en esto de predecir el futuro de la economía, pero por un dinerito te montan un informe como el que hace unos días sacaba Institución Futuro para decir que los presupuestos eran un desastre.

El argumento, más o menos, venía a decir que sí, que mucho dinero tendrá el Gobierno pero a ver en qué se lo están gastando. Porque esta gente servicios públicos usa poco y la crisis la vivió por la tele. Y no se fía un pelo. “Se han priorizado gastos de corto plazo”, dice Institución Futuro, que con el corto plazo se refiere a la lucha contra la pobreza. “Se ha inclinado la balanza del gasto en favor de actuaciones más inmediatas, cuyos beneficios se manifiestan con rapidez, pero cuyos costes comenzarán a aparecer en un futuro cada vez más cercano”, apuntan Taberna y sus amigos que ya nos avisan de que lo chungo viene a partir ahora como sigan los malos.

Solo hay que la tener fe de Julio Pomés, quien con más claridad ha visto desde el principio que Navarra va camino del infierno. El jefe de Civismo, el que mandaba cartas a los empresarios para que le financiaran el chiringuito a cambio de presionar para que les bajen los impuestos, el que lleva tres años diciendo que las políticas del Gobierno del cambio “nos llevan a la recesión”, admite ahora que bueno, que vale, que “la economía navarra ha mejorado” y que “presenta un alto crecimiento económico”. Pero “no precisamente por el cuatripartito”, sino por el “trabajo entre bastidores del Gobierno de Yolanda Barcina”. Lo que resulta de una nostalgia tan tierna que dan ganas de sacarlo a pasear.

El problema, claro, es para quien compra la mercancía y luego tiene que dar la cara. Que es lo que le ha pasado a Javier Esparza con los presupuestos, que salió a decir que viven de la “inercia” y que el Gobierno “no ha sabido aprovechar el ciclo económico expansivo” el mismo día en que Funcas señalaba que Navarra es la comunidad que más ha crecido este año, la que más va a crecer el que viene y donde más va a bajar la tasa de paro. Que acertará o no, pero ya es mala suerte.

Lógicamente, algún día lloverá. Y es posible que no tarde mucho en cambiar el viento que viene empujando de cola, que el mundo está como está. Así que los agoreros andan ahora rezando para que la tormenta llegue antes de San Isidro Labrador y así le puedan echar la culpa al Gobierno. Que si dicen lo que dicen cuando la cosa va bien, qué no dirán cuando se tuerza un poco. Son capaces de salir a celebrarlo.


20
Nov 18

Larga vida a Skolae

La derecha, tan autoritaria cuando gobierna, tira de freno de mano ante cualquier avance social

Dice Antena 3 que el “70% de los españoles pica con las fake news”, y que “estamos entre los más crédulos de Europa”. Y para demostrarlo, el pasado martes señalaba que “El Gobierno de Navarra censura canciones de Amaral, El Canto del Loco y Shakira por machistas”. La noticia corrió como la pólvora por Twitter, esa red social donde lo menos importante es la verdad. Entre otras cosas, porque cargos de UPN se encargaron de propagar la ficha del programa Skolae cortada por la mitad.

Y claro, muchos han picado. Entre ellos Dani Martín, del Canto del Loco, que leyó que estaba en una lista de machirulos y montó en cólera. “Ya era hora de que censurarais la canción. Vaya mierda de machista soy”, respondió con ironía en su cuenta personal. Un mensaje que generó miles de interactuaciones multiplicando la difusión de la noticia. “Viva la música por encima de las censuras, jamás nos callarán”, se sumó al carro Alejandro Sanz desde su cuenta de 19 millones de seguidores como quien se huele algo de pecado por cantar aquello de ‘Si no quieres flamenquito, no toques las palmas’. Poesía pura e inocente.

La cosa fue subiendo de tono de la mano de quienes escuchan campanas en Alsasua y creen saberlo todo. “El Gobierno navarro está a un par de censuras más de colorear las mejillas del No-Do de puro rubor. Qué manera de involucionar”, apuntaba Jorge Bustos, jefe de Opinión de El Mundo. “Hace 80 años, los mocetones de Navarra salían alegres a matar rojos en la santa cruzada. Ahora, sus descendientes prefieren métodos más suaves para ponernos firmes”, apuntaba el periodista musical Diego Manrique dando muestra de lo bien que conocen esta tierra en Madrid.

Luego salió el Gobierno de Navarra a decir que aquello no era verdad. Que de lo único que se trata es de debatir en clase estereotipos que no son precisamente constructivos. Que la ficha que de forma parcial se ha difundido por internet no es para los alumnos sino para los profesores. Y que el único objetivo es que los chavales entiendan que a las chicas no les gusta que les mientan, las encadenen ni que las hagan suyas hasta que mueran de dolor, por mucho que así lo canten David Bisbal y Elena Gadel.

Primera victoria de Skolae

Pero qué más dará. Durante unas horas se montó un debate nacional sobre si lo que dicen las letras de algunas canciones que escuchamos sin reflexionar son inocuas o fomentan un amor posesivo que algunos adolescentes luego se toman al pie de la letra. En ocasiones además con consecuencias trágicas. Más o menos lo que el Departamento de Educación quiere hacer en las aulas, y que no deja de ser un primer éxito del programa Skolae, que va camino de convertirse en un referente académico en todo el Estado gracias a la campaña de acoso y desprestigio a la que le está sometiendo quienes ya se opusieron al divorcio, al aborto o al matrimonio homosexual.

Por suerte para el Gobierno de Navarra, en esta jungla de las redes sociales hay quien se encarga en filtrar lo verdadero de lo falso. Y esta vez saltaron todas las alarmas. “Ojo, fake news (noticia falsa)”, denunciaron diversos medios de ámbito nacional como Público o La Sexta. Telecinco sacó el debate a la calle con un interesante contraste de opiniones y hasta Antena 3 dio aire al desmentido, aunque esta vez tuvo una difusión notablemente inferior. Que la verdad es más aburrida que el escándalo.

Y si no, ya están UPN y PP para empujar la bola de mierda hasta donde se pueda. Que en la oposición, como con el cerdo, se aprovecha todo. También las políticas de igualdad que van má allá de la pancarta y el eslogan fácil. Así que para Ana Beltrán, “querer ver machismo y sexismo en canciones de amor es una visión retorcida de la realidad”, porque lo que el Gobierno de Navarra quiere de verdad es “adoctrinar e imponer la ideología de genero para hacer un mundo a imagen y semejanza de unos postulados feministas”. Postulados feministas, horror.

Más indignado aún saltó el presidente de UPN, chulo chulo mi Pirulo, a decir que “el Gobierno no es nadie para decir en clase qué canciones escuchar”. Porque para eso ya están Gran Hermano, Sálvame y el reguetón, que son más de fiar que este Gobierno de rojos y separatistas que busca la destrucción de Navarra. “La censura se queda corta con este Gobierno que ya pretende decirnos qué canciones escuchar y cuáles no”, denuncia Esparza, que en su intento por contentar al electorado más cavernícola se ha enredado en la polémica como un principiante.

Porque Skolae es posiblemente una de las mejores aportaciones que el Gobierno cuatripartito ha hecho a Navarra, afrontando sin complejos y desde la raíz un problema social grave. Combatiendo desde la reflexión en las aulas los estereotipos que difunden la publicidad, la ficción o la música. Pero, sobre todo, porque ha servido para retratar al personal. A una derecha muy autoritaria cuando gobierna, pero que se vuelve anarquista en cuanto pierde el poder. Y que tira de freno de mano ante cualquier avance social.

Como cuando Aznar se reveló ante la Dirección General de Tráfico porque no le dejaba conducir bebiendo vino. “Las copas que yo tengo o no tengo que beber, déjame que las beba tranquilamente”, que decía el jodido. Pues sí, amigo, para eso está el Gobierno. Para que no atropelles a nadie y para que vacunes a tus hijos. Contra el sarampión y contra el machismo, mucho más arraigado de lo que queremos creer.

Larga vida a Skolae.


13
Nov 18

Todos somos ETA

Las derechas compiten en Madrid por rentabilizar su excursión a Alsasua en medio de una cruzada en la que no se admite la menor disidencia

desde luego, motivos para quejarse tampoco es que tenga Albert Rivera. Que vino a Alsasua a grabar un spot publicitario para las elecciones andaluzas y tuvo todas las facilidades. El pueblo le cedió su plaza principal, con ese ambiente rústico que desprende el inhóspito norte abertzale. De Madrid se trajo en autobús a los figurantes, que agitaban banderas de plástico mientras hacían fotos con el móvil como quien se va de safari a una reserva indígena. Savater le puso el toque de nostalgia que queda de los años de plomo, que electoralmente nunca conviene olvidar. Y como guinda, unos chavales con capuchas en primera línea, casi todos venidos de fuera, haciendo gratis de extras en nombre del antifascismo.

No tardó ni 24 horas Ciudadanos en publicar su anuncio electoral para mayor gloria de su líder y de “los españoles de bien”. Música épica, muchas banderas y contraste de colores vivos y oscuros para que quede claro quiénes son los buenos y los malos. Para acabar con la palabra ‘Alsasua’ bien grande formando la bandera española. Territorio conquistado

La foto le ha valido a Cs para pasarse toda la semana de plató en plató con retórica patriótica barata. Pero suficiente para poner nervioso al PP, que ya ha montado su particular sarao “por la unidad constitucionalista”. Y también a Vox, que no solo siguió el rastro de las banderas españolas hasta Navarra, sino que también se ha montado su propio vídeo electoral. Solo que mucho más zafio, que es como la ultraderecha hace las cosas.

Hasta Javier Esparza ha corrido a hacerse un hueco después de verse fuera de juego, y no le ha salido otra cosa que decir que Barkos “va de la mano del Carnicero de Mondragón”. Porque para UPN las cosas son así, o vas con el españolismo por bandera o eres ETA V asamblea. Y está la cosa como para sonarse los mocos.

Por el camino han pisoteado el nombre del pueblo y de todos sus vecinos. Pero como casi no les votan, pues les da bastante igual. Nos lo explica muy bien Javier Ancín, que no será el más listo, pero al menos dice lo que realmente piensan las derechas en Navarra y en Madrid, que en realidad en Alsasua son todos unos terroristas. “El problema de Alsasua es que es un pueblo encerrado en sí mismo y feo de cojones”. “Gracias por confirmarnos lo violentos que decíais que no erais”. “Alsasua más que un pueblo, es una secta”. No se libra nadie.
Una claridad de agradecer, porque es lo que con más eufemismos viene diciendo estos días toda la prensa del movimiento aznarista, solo que apuntando más al Gobierno de Sánchez, que es lo que realmente les interesa. “El PSOE arremete contra el acto a favor de España en Alsasua”, abría a toda página ABC, para quien los socialistas “se ponen del lado de los simpatizantes de ETA” y del Gobierno foral “que poco a poco está expulsando a la Guardia Civil”. “El PSOE se coloca con los radicales”, ratificaba La Razón.

Y todo porque uno de sus dirigentes, que encima se llama Ander, había dicho que lo único que las derechas buscaban en Alsasua era “agitar el odio”. Que es lo que más o menos argumentaron después los ministros de Defensa e Interior, mientras los socialistas navarros se quedaban de perfil, no vaya a ser que se rompa el cordón umbilical, y criticaban que el Gobierno de Navarra “no se haya pronunciado”. Curiosamente, lo mismo que reprochan PP y Ciudadanos al Gobierno de España por “no condenar” los hechos.

Ya sabíamos que ETA eran ETA, Bildu, y los nacionalistas, sobre todo los catalanes. Por supuesto el Gobierno de Navarra desde que no está UPN, y el del PSOE cuando no manda el PP. Y ahora también las campanas de la iglesia y hasta el líder del PP en Gipuzkoa, Borja Sémper, que “legitima” la posición “mendaz y corrosiva” de los violentos por decir que la política no está para ir por ahí “encendiendo los ánimos”.

Pero por si acaso nos lo ha vuelto a recordar Cayetana Álvarez de Toledo, exdiputada del PP y hoy cronista en El Mundo, donde escribía esta semana que “Alsasua fue y puede volver a ser un pueblo español”, pero que “hoy es una granja de odio, dejada de la mano de Dios y del Estado”.

Debió volver impactada de su excursión al lejano oeste, porque en su crónica del día después atizaba a los “nacionalistas, filoetarras y podémicos” que trabajan por convertir Navarra “en lebensraum de la xenofobia vasquista y dinamita contra el sistema de paz y libertad alumbrado en 1978”. Y por supuesto al PSOE, que “ha dejado de ser un partido constitucionalista y se ha convertido en un partido ultra”. “Hay que asumirlo y actuar en consecuencia”, avisa.

La periodista daba alguna clave más en la tertulia de Federico, a quien le contó que en el PP de Navarra “están desolados” porque “van a ser volatilizados en las próximas elecciones” y porque “ven que Navarra se les va”. “Es evidente que el futuro del PP si es que tiene alguno pasa por Beltrán y no por Sémper”, ratificaba Losantos.

Por suerte, esta gente tiene clara la receta: una coalición electoral UPN-PPN-Cs “con la derogación de la disposición anexionista cuarta como único punto de su programa”. “Movilizar a la ciudadanía hasta convencer a UPN de que abandone sus reticencias tácticas. Y convertir Navarra en punto de partida de un nuevo consenso racional por la libertad y la igualdad entre españoles”, apunta la exdiputada, que por lo visto no se fía de los navarros, y se huele que el PP y Ciudadanos se pueden quedar sin representación parlamentaria el próximo mayo. Así que por si acaso mejor unir a las derechas, que son primas-hermanas. Por el bien de España y de la Guardia Civil. Más le vale a Esparza que diga que sí, o acaba en la prensa capitalina de la mano del Carnicero de Mondragón.


30
Oct 18

Campeonato mundial de patetismo

Alsasua acoge el próximo domingo la final del ‘trofeo hijos de Aznar’. PP, Ciudadanos y Vox se disputan la copa al partido más ultraespañol

Una de las ventajas que para la derecha española ha tenido la moción de censura de Pedro Sánchez ha sido la vuelta de Aznar. El expresidente ha aprovechado sus años de ostracismo en el PP para formarse en las nuevas corrientes del populismo facha que recorren el planeta, y enterrado ya su viaje al centro de los años 90 ha llegado a la conclusión de que para ganar votos “hay que hablar sin complejos”. Lo que traducido a la política española significar llenar tus discursos de tonterías del nivel de “sin el PP España no sería lo que ha sido en los últimos cinco siglos”, que dijo ayer Pablo Casado.

Y en esto España es una potencia mundial. No hay más que ver el filón que ha dado Navarra en solo tres años de cambio. El problema es que con tanto ímpetu el nivel a veces es demasiado alto, y la competencia en ese rincón extremo de la escala ideológica está siendo reñida. Porque a la pugna PP-Ciudadanos por ver quién suelta la mayor barbaridad se le ha sumado Vox, que complejos tiene pocos y más a la derecha solo la pared.

Así que para desempatar se han montado el Trofeo Hijos de Aznar para ver quién es el más español, apostólico y de derechas, y cuya final se jugará el próximo domingo en Alsasua. La sede la ha propuesto Albert Rivera, que se creía el cuñado favorito hasta que ha llegado Casado, y que para hacer méritos se traerá a Navarra su caravana de españolismo con la que va soltando soflamas patrióticas por los rincones del país. Porque “Alsasua es el símbolo del constitucionalista” y “hay que poner a cada uno en el lugar que corresponde”. Y como en la cárcel no entran todos los del pueblo, han optado por venir a decirles a la cara que son una panda de indeseables. A ver si hay suerte y alguien les dice algo para poder salir en el Telediario.

La juerga la han olido a kilómetros los de Vox, que más que de Aznar son de Dios, de Franco y de Santiago Bernabéu, pero que en estos barros se mueven como nadie, y allí que irán a montar el pollo por el bien de España. Lo que ha puesto de los nervios a Ana Beltrán, que también se ha sumado al carro para que no digan que el PP no apoya a la Guardia Civil, que Casado ya estuvo en Alsasua haciendo la pretemporada. Por si fuera poco el cuadro, las veces de árbitro las hará Fernando Savater, que después de enterrar a UPyD tiene mucho tiempo libre.

LA ELIMINACIÓN DE UPN
Lo del domingo promete, desde luego. Lamentablemente de la competición ha quedado eliminado UPN, que no le ha ido muy bien en las semifinales que se han jugado esta semana a cuenta de Skolae, el programa de educación en igualdad del Gobierno de Navarra que tiene a la derecha política, mediática y religiosa a rabiar.

Y ahí los de Esparza no han estado finos. Y eso que han corrido bien por la banda derecha jugando en ocasiones con el extremo, pero sin pasión. “Un Gobierno no puede decir cómo se tiene que educar a nuestros hijos”, ha denunciado UPN. Que en esto también puede dar lecciones porque estando en el Gobierno arrancaba las páginas de los libros de texto que no eran de su cuerda, e incluso emprendió una caza de brujas contra determinados profesores por motivos ideológicos.

Pero claro, la competencia es dura a esas alturas del troleo y no es fácil rivalizar con profesionales. “Esto es gravísimo, no se os ocurra poner vuestras sucias manos sobre nuestro hijos, degenerados”, avisa el líder de Vox en víspera de su visita a Navarra, que nos dice además que no va a permitir al Gobierno foral “convertir la escuela en un aterrador instrumento para la corrupción de menores. Skolae es un instrumento de secuestro ideológico de niños”, coincide el responsable del Foro de la Familia. “El siguiente paso es el robo legal de vuestros hijos por disidentes”, apunta la Liga Tradicionalista. Y claro, en un lugar donde se acusa al Gobierno de “fomentar la pederastia”, de “crear en Navarra un coto de caza para pedófilos” y hasta de “normalizar la pedofilia”, no es fácil salir campeón.

Al final, tantos años de frustración sexual acumulada te acaban ensuciando la mente. Y claro, han leído que “Barkos obligará a que todos los niños de 0 a 6 años tengan vivencias sexuales a través de juegos eróticos” y se han imaginado a los profesores en látex ensayando con sus hijos la masturbación colectiva. Y ya dijo Dios que esas cosas te dejan ciego o te mandan directamente al infierno. “Hasta tres años de prisión” vaticina un portavoz de la Concapa para los infieles que apliquen el programa educativo de igualdad.

Porque en el fondo la derecha, la navarra y la española, ha cogido el vicio de intentar desacreditar todo aquello que no controla. No se puede aguantar. Hasta el jefe de la Policía Nacional en Navarra en todo un alarde de patetismo tenía una cuenta de Twitter anónima para insultar al personal. Y como le han pillado ya no puede ir a dirigir la fiesta del domingo. Es una pena. Al menos deberían invitarle a hacer el saque de honor, que se lo ha ganado.


23
Oct 18

La beltranización del PP

Casado, durante su visita al cuartel de la Guardia Civil de Alsasua dentro de su campaña de las primarias para presidir el PP.

Sin rumbo desde que Mariano Rajoy se marchó al registro y el PSOE cambió la cerradura de Moncloa, a la derecha española le ha entrado la paranoia

De repente un día se apagaron todas las bombillas en la sede del PP. No es que les hubieran cortado la luz, que si financiaron la reforma del local con dinero en B tampoco van a tener problema en enchufarse al contador del vecino. No, simplemente se quedaron sin ideas. Venga reuniones por aquí y por allí en busca de un argumentario original. Pero nada. Que no había manera. Rajoy se había ido a Santa Pola sin dejarles el libro de instrucciones. Y el nuevo, que no es precisamente un lumbreras, con lo del máster no estaba como para fijar una línea de oposición mínimamente seria.

Así estaban las cosas hasta que Ana Beltrán llegó a Madrid a denunciar la “batasunización” de Navarra. Y se hizo la luz. En un instante el PP entero quedó beltranizado en una orgía de sandeces, torpezas y falsedades menos trabajadas que una redacción de primaria, pero suficientes para rellenar titulares y redes sociales. Del “En España mandan los presos” que declaró ayer Pablo Casado, al “En Castilla y León un niño de 10 años sabe más que uno de 8 en Andalucía” que soltó la exministra Isabel García Tejerina, que por lo visto considera que llamar tontos a los niños andaluces es una buena manera de empezar la campaña electoral.

Así que ya no hay día en el que los nuevos dirigentes del PP no rocen la vergüenza ajena, o la superen con holgura. Porque esto de la desaparición de España se puede hacer en plan chulapo adinerado como Aznar, (“Aquí está en peligro la continuidad histórica de España”) o rollo escopeta nacional, como manda la tradición en este país. Y claro, el presidente popular ha optado por la versión más cutre de todas: “La hispanidad es el hito más importante de la humanidad, sólo comparable a la romanización. ¿Qué otro país, si pensáis, puede decir que un nuevo mundo fue descubierto por ellos?”. Pues viva el rey.
Total, que han cogido el argumentario del Apocalipsis navarro y se lo han llevado a Madrid sin pasarlo por el Turnitin. “Sánchez ha pactado con filoetarras, venezolanos y separatistas”, denuncia el nuevo presidente del PP en Castilla-La Mancha. “El PSOE ha convertido España en un infierno fiscal y la está arruinando” apunta Casado. “La Junta de Andalucía se gasta más dinero en prostitución que en educación”, remata Teodoro García Egea.

Más de 6.329 millones en putas que se gasta el PSOE, según cree el PP, que por supuesto tampoco renuncia al clásico Aquí quien manda es la ETA. “Sánchez es capaz de negociar los presupuestos con terroristas con tal de permanecer en el Gobierno”, insiste el propio Casado. Lo que viene a ser la versión madrileña de “El Gobierno de Uxue Barkos es inmoral porque tiene un acuerdo con los amigos de los asesinos”, que decía este jueves el líder de UPN, Javier Esparza.

EXCURSIÓN A PAMPLONA Es el nivel argumental de la derecha española, que no se distancia mucho de la de Navarra, que para estas cosas siempre ha sido pionera. “El tiempo ha puesto en evidencia que no éramos apocalípticos, que con este Gobierno está cada vez más cerca la desaparición de Navarra”, afirmaba Ana Beltrán en el Parlamento, donde incluso alertó de que “hay que sacar a este Gobierno antes de que la sociedad esté madura”. Que a ver si a la gente le da por pensar y acaba votando algo que no le gusta al PP. Como para no partirse la caja.

De hecho, para demostrar lo peligrosa que es esta tierra, en la que “el miedo está instalado en el cuerpo de los navarros” y “no hay libertad de pensamiento, ni de opinión, ni lingüística”, este fin de semana Beltrán nos ha traído de visita a Pamplona a la gente más racional y cuerda del Partido Popular, que de esos tiene para exportar. Personajes de la talla de Xavier García Albiol, que quería “limpiar Badalona” de inmigrantes y ahora propone quitar la competencia de educación a las comunidades “con partidos nacionalistas” porque “la historia es una y no 17”. O la portavoz del PP en el Congreso, Dolors Montserrat, que dice que “hay que devolver la libertad a Navarra” y que “la batasunización de Navarra avanza con el consentimiento cobarde y cómplice del PSN”.

Por algún motivo, la derecha española ha llegado a la conclusión de que echar la meadica de perro por estas tierras es la mejor forma de currarse el voto del Ebro para bajo. Hasta Albert Rivera tiene previsto pasarse por Alsasua con sus banderas españolas para “poner a cada uno en el lugar que corresponde”, porque ese pueblo es un “lugar difícil” que “se ha convertido en un símbolo para los constitucionalistas que defienden la unión y la igualdad entre los españoles”. Así que tiene pinta de que nos van a seguir dando la tabarra un rato, porque cuando se acaban los argumentos llega la sobreactuación. Y ahora con Vox no hay sitio para todos.