Y ahora, Navarra

Tras el fracaso del relato falso y estridente del trifachito en España, la derecha foral espera que el PSN llegue al rescate en el esprint final

Pero, ¿qué ha podido pasar? ¿Cómo es posible que el “traidor”, “incapaz”, “mediocre”, “okupa” y “felón” de Pedro Sánchez haya ganado las elecciones? ¿Cómo ha podido fracasar el discurso radical, estridente y falso de las tres derechas? Han hecho todo lo que les dijo Aznar que tenían que hacer. Un discurso de derechas sin complejos, extremista a más no poder y centrado solo y exclusivamente en la unidad nacional. Hasta Rivera sacó una foto de Sánchez y Torra con marco y todo. ¿Por qué los españoles los han traicionado de esta manera tan cruel?

Al menos las elecciones generales nos han dejado una pequeña luz para la esperanza. Vox ha llegado al Parlamento nacional, y vista la tropa que manda a Madrid seguro que no nos defraudan. Allí cuentan además con Ana Beltrán, que en medio de la debacle del PP ha podido salvar su escaño en el Congreso. Y nadie mejor que ella para instruir a sus compañeros de la “batasunización de España” que se nos avecina ahora. “Vamos a hacer una oposición tenaz”, anuncia Beltrán, que nos asegura que con ella “la voz constitucionalista de Navarra está garantizada en el Congreso”.

Peor está Maroto.

El problema seguramente es que España está llena de traidores y desagradecidos. Pasa como por aquí, que la gente no tiene aprecio a su tierra y se la entregan gratis a quienes “insultan”, “vejan” y “humillan” a Navarra. A “mentirosos” y “prepotentes” que quieren “una Navarra arrodillada ante Euskadi” y que, ojo ahí, hacen “lo que siempre ha querido ETA”. El combo completo y hasta el comodín de la ETA que nos metió Javier Esparza en la última campaña. Que el discurso ultra no haya funcionado en España no quiere decir que no lo no vaya a hacer en Navarra.

Desde luego, más no se le puede pedir al pobre hombre en su empeño para salvarnos del eje del mal. Se ha aliado con una organización condenada por corrupción que ha conseguido los peores resultados de su historia, y ha atado el futuro de su partido a otro que tiene como propuesta central eliminar los “privilegios” de Navarra. El bueno de Esparza hasta se ha tragado los sapos y culebras que la gente de Ciudadanos ha venido soltando las últimas semanas contra el Convenio Económico y régimen foral. No les ha dicho ni Pamplona. Que Iruña tampoco le vamos a pedir, pero al menos un Oye tú, disimula un poco podía haberle dicho al frenético de Rivera.

Tal vez sea que el paquete electoral lo cerraron antes de las elecciones de Madrid, así que ahora se lo tienen que comer también en Navarra. A ver si sacando un buen resultado y presionando un poco desde Madrid el PSN se ablanda y les deja gobernar. Que no sería la primera vez y seguro que encuentra alguna excusa.

Operación agostazo
Primero, claro, hay que quitarle la mayoría al cuatripartito. Y como esta gente tiene más vidas que un gato callejero, el adelanto electoral de Sánchez les ha venido como caído del cielo. María Chivite se ha tomado tan en serio los 95.000 votos que el PSOE ha sacado en Navarra para frenar a las derechas que nos anuncia que el PSN “no va a hacer presidente a Javier Esparza” con la misma contundencia con la que Roberto Jiménez se lo decía a Yolanda Barcina. A ver si hay suerte y consigue ser la segunda fuerza porque entonces, claro, todos tendrán que apoyarle para que no gobierne “la derecha”. Como si en Navarra hubiera mucha diferencia entre UPN y PSN.

Lo mismo les sale la carambola y es UPN quien acaba apoyando al PSN para que no gobierne con el eje del mal. Esa cuadrilla de rojos y separatistas que hace cuatro años ocupó el Palacio de Navarra con el objetivo de “empobrecer navarra para que sea una colonia de Euskal Herria”, según decía allá por 2015 Esparza en toda una muestra de profecía económica. Suerte que el cuatripartito es tan torpe que queriendo hacerlo mal le han salido todos los números bien.

Así que ya hay quien empieza a pensar que la mejor forma de sacar a los malos del Gobierno igual es apoyar a Chivite. “UPN, que no tendrá con quien negociar, debe apoyar al PSN contra los posibles apoyos de los separatistas”, reclama el histórico de UPN, José Javier Viñes. Eso, que hoy suena muy loco, lo mismo tras el recuento electoral no lo es tanto. Que los socialistas tendrán sus cosas, pero al menos en Navarra son de los nuestros. Y en Madrid todavía no hay Gobierno y vete a saber qué acaba pasando por allí después del 26 de mayo.

Es el dibujo que nos queda para el esprint final, y ahí que van a poner toda la carne en el asador. Con sus fobias, extravagancias y exageraciones. Que si llevan cuatro años profetizando un Apocalipsis que no llega tampoco van a parar ahora solo porque al PP lo hayan tenido que recoger con traspaleta de su suelo electoral. “Animo al PSN a que haga Historia con mayúscula y anteponga lo que conviene a Navarra frente a lo que desea un presidente ególatra”, reclama Julio Pomés, el gran ideólogo de todo esto. Comienza la operación agostazo. ¡Al lío!

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