Chema dijo adiós

Un pedazo de mi infancia se ha ido al cielo, recuerdo con los ojos húmedos de nostalgia del ayer la merienda de mi niñez junto a mis amigos, aquellos del barrio, los de la plaza, la nocilla, el escondite, el bote-bote… la rebanada de natacha con azucar, el balón de plástico y las escaleras como portería. Y la madre de Luis que lo llamaba desde la ventana porque empezaba Espinete. Entonces todos corríamos para ver la tele. La madre de mi amigo ya no nos llama, también se fue. Los años pasan para todos.

Barrio Sésamo era acogedor y sus personajes inmortales, Espinete, Don Pimpón, Julián, Chema… Chema el panadero. Recuerdo tu energía, tu baile desgarbado, tu agilidad, tu delgadez, tu flequillo rubio de fino pelo, tu delantal, tu alegría, tu sonrisa, tus manos en jarra, tus cejas apuntando al cielo, tus ojos atentos, tu cantar vocalizado, tu legado… Y nuestra educación. Gracias Chema por ser parte de nuestra infancia, porque siempre perteneceré a la quinta de Espinete.
Descansa en Paz amigo.
😥 😥 😥 😥 😥

3 comentarios sobre “Chema dijo adiós”

  1. Será quizá porque yo llevo dentro una niña siempre. Pero aunque de hecho no lo era, no me perdía los episodios de Barrio Sésamo. Y ni te cuento las intervenciones de Kermit la rana, Coco, el conde Draco, Triky, etc. etc. etc…

    Por eso también me dió mucha pena cuando murió Jim Henson, el creador de todos los muñecos, de los Muppets, de todo ese mundo mágico, que sigue gustándome.

    De la forma que sigo viendo ciertos dibujos animados, (por ejemplo, los de la Warner…) ¿Se nota, no? 😉

    Y es que en el fondo, Marco, creo que nunca dejamos de ser niños, y me alegro por ello.

    Un fuerte abrazo. Y sigue así. Tú y tu cine, sois imprescindibles.

  2. [quote:5baffcdc7c=»Marca ACME»]Será quizá porque yo llevo dentro una niña siempre. Pero aunque de hecho no lo era, no me perdía los episodios de Barrio Sésamo. Y ni te cuento las intervenciones de Kermit la rana, Coco, el conde Draco, Triky, etc. etc. etc…

    Por eso también me dió mucha pena cuando murió Jim Henson, el creador de todos los muñecos, de los Muppets, de todo ese mundo mágico, que sigue gustándome.

    De la forma que sigo viendo ciertos dibujos animados, (por ejemplo, los de la Warner…) ¿Se nota, no? 😉

    Y es que en el fondo, Marco, creo que nunca dejamos de ser niños, y me alegro por ello.

    Un fuerte abrazo. Y sigue así. Tú y tu cine, sois imprescindibles.[/quote]

    Querida amiga, cuanta razón tienes… sin entrar en los sentimentalismos que cita nuestro siempre genial Arizaleta (Y que reconozco que parte de eso hay) Algo tiene Sesame Street cuando atrapa a los niños de hoy en día, en pleno siglo XXI, los personajes que recuerdas son imperecederos, educativamente divertidos, entrañables, directos. Me atrevo a decir que no se ha hecho nada mejor en Televisión infantil, con todos mis respetos.

    Un abrazo, a mi tb me encanta seguir siendo niño 😀 , ah!! y para nada ni mi cine ni yo somos imprescindibles, imprescindible son momentos como estos, donde la comunicación fluye con personas como tu.

    Otro abrazo para Javier, que hemos compartido tema en el Blog recordando al bueno de Chema. Como bien dice nos hace recordar que «cualquier tiempo pasado siempre fue mejor» 😉

    Saludos–

  3. Saludos a este rincón platónico «do los haya«:

    Sí, yo también pertenezco a la «quinta de Espinete«. Por motivos profesionales, veo cuarenta mil periódicos al día, así que no he podido responder antes -tú bien sabes amigo Marco, que así es- y que el «choque emocional» de la muerte del inmortal ya «Chema«, me afectó hace ya unos días. Máxime cuando por este acogedor rincón, cinéfilo y amable, se habló de él hace no mucho.

    Problemas informáticos de un ignorante como quien suscribe en dichas lides, me impide poder disfrutar del sonido del Youtube que has colocado, Marco. Da igual, recuerdo su voz, y más a su encantadora compañera: Ana, «la estudiante«, que me tuvo sin comer ni dormir – a no ser que soñara con la muchacha que me consta luego trabajó con los «muñegotes«- durante mi preadolescencia: esa calma que precede a la TEMPESTAD (sobre todo hormonal).

    Un abrazo Marco.

    P.S.: Estoy felizmente emparejado, pero todavía la recuerdo enamoradizo y todo…seguimos siendo los cándidos que éramos frente a Barrio Sésamo

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