Romy Schneider

http://es.youtube.com/watch?v=93_5V7-dD6A
Bella y trágica, triste lágrima de una culpa que nunca tuvo; desgracia de perfección eterna. Creí aspirar a ser tu amante por un día, envidia de una sangre azul que nunca tuve pero teñí para ti, para estar a tu lado por siempre. Austria en la mirada parisina de un amor mutuo. La niña del capricho en el tirabuzón de una sonrisa pasajera, regalaste ilusiones y entregaste felicidad a los demás, que por dar tanto te llegó el vacío de tu cálido regazo. Princesa del cine, romántica del esplendor imperial en la estética recargada de vestidos de muñeca. Mundo de cristal hecho añicos en el humo de la evasión y el alcohol del falso olvido. Testimonio de mujer atormentada en tu último fotograma. Infeliz en un cuento de hadas demasiado cotidiano.
La corona de Sissi nos hizo soñar con castillos imposibles y carrozas de finos corceles que pasaban por cualquier calle de nuestro barrio para rescatarnos de la rutina. Contigo las mujeres fueron niñas y las niñas mujeres, pero todas princesas.
Rescátame y vuelve, vuelve para reinar en el mundo de nuestros sueños imposibles.
(Dedicado a Marca Acme y todas las princesas del foro)

Un comentario sobre “Romy Schneider”

  1. Marco,

    Ante todo gracias por la inmerecida dedicatoria, eres un caballero.

    Y sobre todo eres un poeta. Capaz de describir y expresar todo con tal belleza. Tan delicadamente.

    Romy Schneider, hermosa mujer de mirada melancólica, que denotaba su tristeza interior, que se rompió definitivamente en mil pedazos, tras la muerte de su hijo.

    Aparte de que su vida en sí, nunca fué feliz, y además injusta y estúpidamente abandonada, por algún ciego que no la supo apreciar.

    Fué princesa por sí misma, con un encanto y una personalidad, muy por encima de sus primeros dulces papeles en el cine.

    Expresiva su mirada, capaz de hablar con ella, qué gran actriz. Qué persona tan irrepetible. Qué presencia serena exteriormente, y atormentada en su interior.

    Llenaba la pantalla, enamoraba con sus ojos, qué mujer excepcional.

    Me duelo contigo por su pérdida, (debe ser difícil sobrevivir a la muerte de un hijo).

    Aquí pongo mi pequeño homenaje, colaborando con el tuyo, par alguien a quien siempre he admirado, como actriz, y como persona.

    Gracias por darme la oportunidad de expresarlo en tu espacio.

    Un beso, Marco.

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