El hombre que mató a Liberty Valance.


TITULO ORIGINAL The Man Who Shot Liberty Valance
AÑO 1962
DURACIÓN 119 min.
PAÍS EEUU
DIRECTOR John Ford
GUIÓN James Warner Bellah & Willis Goldbeck
MÚSICA Cyril Mockridge (AKA Cyril J. Mockridge)
FOTOGRAFÍA William H. Clothier (B&W)
REPARTO James Stewart, John Wayne, Lee Marvin, Vera Miles, Edmond O’Brien, Andy Devine, Jeanette Nolan, John Qualen, Woody Strode, Lee Van Cleef, Strother Martin, Denver Pyle
PRODUCTORA Paramount Pictures

Película de un grado de recomendación altísima para el que la visione por primera vez. Produce una serie de sentimientos indescriptibles para el disfrute de los buenos amantes del cine, me encantaría volver a sentirlo así, ahora cada vez que la veo, descubro en ella otras muchas lecturas y repaso con detenimiento los detalles de esa puesta en escena del maestro Ford.

Disfrutando de ella, uno tiene la impresión que es imperecedera, acontecimientos únicos que sobrepasan las barreras de lo que es cine o lo que es arte , ocurre pocas veces pero cuando pasa es como un milagro , durante días estos pequeños trozos de vidas se apoderan de tí, no te sueltan ,va creciendo en tu interior y nos hacen ser mejores. Esto me ocurre cada vez que veo una película que es ya leyenda, esto pasa con “El hombre que mató a Liberty Valance» .
Ford es un director único, quizás el más grande, su filmografía esta llena de joyas y dentro de ella, esta película ocupa un lugar principal; realizada casi al final de su trayectoria es como si este duro irlandés de espíritu quisiera ajustar las cuentas con su género favorito. Es curioso que el hombre que se movía con absoluta facilidad en todos los ámbitos declarará en el famoso Comité de Actividades Antiamericana – Soy John Ford y hago películas del oeste- . Su amor a los espacios abiertos, a las historias de vaqueros, de ganaderos, de caballos e indios , de pistoleros, es como una carta de naturaleza, creó un estilo, un mundo propio atravesado por una sensibilidad extraordinaria, por un amor a sus personajes que nos hace que estos sea tan cercanos.
Ford quizás conciente del final, construye un poema hacia ese viejo oeste que desaparecerá para traer el progreso, el ferrocarril, los sistemas de regadío… en fin, la nueva civilización encarnada en el abogado Ramsom Stoddard (magistral Stewart) Pero los sentimientos, la gratitud estarán siempre a lado de Tom Doniphon ( inconmesurable Wayne), el hombre que sacrificará todo por el amor a una mujer. Construida con una planificación teatral, casi sin aprovechar los grandes espacios, Ford se refugia en unos personajes a los le da una aliento vital absoluto, que crecen en cada fotograma . Desde ese villano simbólico llegando a la desmesura, hasta el periodista que recita Enrique V de Shakespeare momentos antes de ser ajusticiado por la vilezas y ruindad del salvaje oeste, el director de Pasión de los fuertes, construye una obra clave para entender la desaparición de una forma de vida. Y así de despide de ella y nos la brinda a nosostros como homenaje.

2 comentarios sobre “El hombre que mató a Liberty Valance.”

  1. Una de las mejores películas del mundo mundial y, como todas las de Ford, repleta de pequeños detalles que acaban formando un conjunto sólido y absolutamente redondo…
    Detalles como el momento en que Doniphon cuenta a Stoddard la verdad sobre la muerte de Liberty, y el humo de su cigarro llena el plano para trasladarnos a aquella noche, o como la convención estatal, con el gran John Carradine hablando a favor del ridículo Laghorne, o como la sádica risa de los sicarios de Liberty ante las barbaridades de su jefe, o la cara de pena de Pompey (el gran Woody Strode) ante el ataud de su amigo Tom. Y tantos, tantos otros momentos que no merece la pena contar, que hay que ver.

    Junto con su papel en Centauros del Desierto, la mejor actuación de John Wayne. Un insulto para la autodenominada «Academia», que no premiaran ninguna de esos dos papeles de Duke.

  2. [quote:bf0ab8b8d9=»Labrit»]Una de las mejores películas del mundo mundial y, como todas las de Ford, repleta de pequeños detalles que acaban formando un conjunto sólido y absolutamente redondo…
    Detalles como el momento en que Doniphon cuenta a Stoddard la verdad sobre la muerte de Liberty, y el humo de su cigarro llena el plano para trasladarnos a aquella noche, o como la convención estatal, con el gran John Carradine hablando a favor del ridículo Laghorne, o como la sádica risa de los sicarios de Liberty ante las barbaridades de su jefe, o la cara de pena de Pompey (el gran Woody Strode) ante el ataud de su amigo Tom. Y tantos, tantos otros momentos que no merece la pena contar, que hay que ver.

    Junto con su papel en Centauros del Desierto, la mejor actuación de John Wayne. Un insulto para la autodenominada «Academia», que no premiaran ninguna de esos dos papeles de Duke.[/quote]

    Hola Labrit, siento no haber contestado antes, mis periplos por la vida… Comparto tu entusiasmo por el film, y sin duda las imágenes quedan impregnadas en mi retina de celuloide, son escenas de pequeños grandes detalles, Ford siempre nos hizo respirar cine, me quedo con su oxígeno, siempre lo tendremos.
    Saludos–

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