Con el agua al cuello.

Con el agua al cuello es la secuela de Harper, investigador privado. Un singular detective solitario y audaz, «agente de seguros» como le gusta decir. Su elegancia al volante es sublime, porte de un saber estar contagioso. Vuelve a reinventarse a si mismo con estupendos guiños de su personalidad irónica y genial. Cada mañana despierta lavándose la cara empapada en hielo, despeinado y sacando de la basura el filtro de un café ya caduco. Es la vida de soltero y veterano, fracasado en su vida sentimental por ser demasiado romántico para soportarlo. Vuelve a recibir los mil y un golpes que la vida le asesta, pero a pesar de perder múltiples asaltos, siempre sale honroso de la batalla final, quizas sabe esperar. Es demasiado bueno e incluso perdiendo sale victorioso, y lo sabe. Siempre supo perder, y tan solo vuelve la vista atrás para regalarnos una mirada melancólica y pícara llena de vida, nunca pierde la clase a pesar de las circunstancias y sobre todo sabe lo que quiere, esa fuerza, tenacidad y constancia hace que se levante para llegar hasta el final del camino, luego buscará otro.

http://www.youtube.com/watch?v=BwqCaOcOv6c

2 comentarios sobre “Con el agua al cuello.”

  1. Marco hay una peli que, ya que estamos de detectives, me encanta que se llama PERDICIÓN o Double indemnity en inglés. La peli es de Dios o sea Billy Wilder que hizo el guión a medias con Raymond Chandler, basado en la novela de James M. Cain. Con la interpretación de canelo de Fred macMurray y la impagable Barbara Stanwick y tocacojones de Edward G. Robinson. Marco me gusta tanto como cualquiera de las dos El cartero siempre llama dos veces. Bueno ya ves sigo con mis sugerencias.

  2. [quote:8035e393be=»Javier Arizaleta»]Marco hay una peli que, ya que estamos de detectives, me encanta que se llama PERDICIÓN o Double indemnity en inglés. La peli es de Dios o sea Billy Wilder que hizo el guión a medias con Raymond Chandler, basado en la novela de James M. Cain. Con la interpretación de canelo de Fred macMurray y la impagable Barbara Stanwick y tocacojones de Edward G. Robinson. Marco me gusta tanto como cualquiera de las dos El cartero siempre llama dos veces. Bueno ya ves sigo con mis sugerencias.[/quote]

    Muy bien grandes películas, ahora comienzo a investigar… nunca mejor dicho. Al nombrar a Barbara Stanwick, recuerdo a mi abuelo que si estuviera entre nosotros nos hablaría de una bonita historia en aquellos Sanfermines de los años 50, cuando en compañía de su inseparable amigo (que le acompañó hasta el final) conocieron a una tal Barbara y otra tal Ingrid (Bergman) Testigo de ello queda el testimonio de su amigo, y unas cuantas cartas que desde EEUU llegaron (un tesoro muy preciado) para agradecer aquellas tardes inolvidables que dos actrices pasaron con dos pamploneses que les hicieron descubrir El San Fermín mas glamouroso del mundo. Por cierto ellas pagaban todo… después de aquello ellas volvieron a su trabajo, y mi abuelo siguió tallando madera de manos artesanas. Realmente mi afición al cine tiene su origen en esta increible anécdota que mi abuelo siempre contó y nadie creyó… hasta que apareció la correspondencia.

    –Saludos Javier.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *