Cuestión de dinero

A UPN se le ocurrió hacer tributar la prestación por maternidad, PSN y PP la apoyaron, entre todos quitaron el dinerito, y ahora muy juntitos, exigen su devolución

La cosa sucede más o menos así. En 2012 al Gobierno de Barcina, que anda bastante tieso de dinero, se le ocurre empezar a cobrar el IRPF a las mujeres que perciben la prestación por maternidad. Siete millones al año de pasta fresca, que son tiempos duros y no hay ni un clavel en la caja. Así que cuela la idea a escondidas en el Parlamento dentro de un paquete de medidas bien gordo para que se hable de todo menos de eso.

La jugada la ejecuta Lourdes Goicoechea, que en los dos meses que dura el trámite parlamentario no dice ni pío de la broma. “Aumentaremos la recaudación sin subir los impuestos”, anunciaba la consejera de Economía mientras criticaba a la entonces oposición por querer subir el IRPF y el Impuesto del Patrimonio a las rentas altas porque “perjudicará a la economía”. Cómo habría sido la cosa que ningún partido llegó a comentar la medida en el Parlamento, escondida en la Ley de Reforma Fiscal para 2013 bajo una genérica mención: Artículo 7, supresión de la letra f) con efectos a partir de 1 de enero de 2013.

La propuesta pasó hasta por una ponencia parlamentaria sin que nadie pusiera el grito en el cielo. No lo hizo la entonces oposición, ni por supuesto PSN y PP, hoy escandalizados como el que más. Que como con UPN siempre acaban haciendo el conejo, se la comieron con patatas y votaron a favor. “Si nadie dijo nada fue porque todos estaban de acuerdo”, explicaba esta semana Carlos García Adanero, que siempre ha sido el más listo de la clase.

Total, que todos estos años el Gobierno, el de UPN y el de ahora, han estado cobrando el IRPF de las prestaciones por maternidad, y como el Tribunal Supremo ha dicho que la norma española se hizo mal, UPN, PSN y PP quieren que se reponga ahora lo que ellos decidieron recaudar. Y que traducido viene a ser devolverles el dinero que les quitamos, que no tenéis corazón.

Lo que no cuentan es que el año en que quitaron la exención por maternidad UPN aprovechó el dinero fresco para enterrar 10 millones en el Pabellón Arena, ese del que tanto presumen ahora. Ni tampoco explican de dónde hay que recortar ahora los 35 millones que cuesta devolver la retención, que ellos son más de bajar impuestos. Ni por qué hay que ayudar con más de 8.000 euros a quien cobra 80.000 al año, y dejar sin nada a las madres que estaban en paro o no llegaban al mínimo para tributar.

MEMORIA FRÁGIL Lo gracioso del tema es que ha salido UPN, que fue a quien se le ocurrió la brillante idea, a decir que “no es de recibo que el Gobierno cuatripartito haya mantenido esta injusta situación y no la haya revertido en estos tres años. Dejar fuera de las exenciones las prestaciones por maternidad es algo fuera de toda lógica”, coincide con toda su jeta Ana Beltrán, que metida como anda en el papel de antisistema ya se ha apuntado a la manifestación que han convocado para reclamar la pasta. Y lo hace porque “la bajada de impuestos va en la genética del PP”, el partido que en el Gobierno de España ha subido todos los impuestos posibles. Incluido el IVA, el que más castiga a las rentas bajas, y que ahí sigue al 21%.

A la fiesta no podía faltar el conglomerado político que le hace los coros a la derecha foral, que no desaprovecha la menor oportunidad para hacer demagogia barata, sobre todo cuando se trata de regalar dinero. Empezando por Ciudadanos, que como esto del régimen foral y la autonomía financiera no es que le guste mucho, denuncia que “escudarse en la fiscalidad es engañar a los navarros”. Siguiendo por Afapna, que tras denunciar que “hay niños que llegan a la enseñanza pública desde la patera y se comen los lápices”, ha llegado a la conclusión de que “dejar a las madres navarras sin su derecho a recibir el dinero que injustamente se les hurtó, es una muestra clara de la calidad humana y administrativa que impera en estos momentos”. Y terminando por el PSN, que ha aprovechado la ocasión para afirmar que el de Navarra no es un Gobierno “ni social ni progresista”. No como el del PSOE, que solo devolverá la tributación de los años que no están prescritos y porque le obliga la sentencia del Supremo.

Si sabrán algo los socialistas de dar dinero a la gente que en plena crisis Zapatero se inventó lo de Os daré 400 euros si me votáis para ver si así ganaba las elecciones. Lo que a todo el mundo le pareció una idea genial menos a Miguel Sanz, que no se le ocurrió otra cosa que decir que aquello daba “para una cena y poco más” y le cayó la del pulpo.

Porque claro, a ver quién se opone a dar dinero a la gente, que por lo general somos de coger la panoja sin preguntar de dónde sale. No hay más que ver a CCOO, que ha dado por “zanjado” el Plan de Empleo por la “inacción” del Gobierno de Navarra y porque a siete meses de las elecciones ya no hay margen para negociar. Aunque eso es algo que no le importó tanto cuando en 2007 firmó con el Gobierno de UPN la prórroga de las subvenciones a semana y media de las elecciones. Ni siquiera les ha hecho falta decir Si no hay dinero pasamos de firmar nada. Que aquí ya nos conocemos todos.

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