{"id":57,"date":"2009-05-31T07:47:05","date_gmt":"2009-05-31T07:47:05","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T23:00:00","slug":"atribucin-existencia-y-herida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/2009\/05\/31\/atribucin-existencia-y-herida\/","title":{"rendered":"ATRIBUCI\u00d3N-EXISTENCIA Y HERIDA"},"content":{"rendered":"<p><strong>JUICIO DE ATRIBUCI\u00d3N-JUICIO DE EXISTENCIA<\/strong><\/p>\n<p>Respondemos a la pregunta planteada sobre c\u00f3mo es posible que el juicio de atribuci\u00f3n sea anterior al juicio de existencia.<\/p>\n<p>Freud tiene un planteamiento totalmente diferente al de la filosof\u00eda tradicional. Coloca el juicio de atribuci\u00f3n anterior al juicio de existencia. Esto tiene una consecuencia fundamental: deja sin sentido  todas las discusiones acerca de la exactitud de nuestras representaciones con respecto a las cosas <\/p>\n<p>La filosof\u00eda, desde Plat\u00f3n, se debate de una forma u otra en ese problema. Se pregunta \u00bfD\u00f3nde ubicar lo verdadero?  Lo que Heidegger llama \u201cel fundamento de los  entes\u201d Esto es b\u00e1sicamente un juicio de existencia, intenta definir lo que existe como cosa verdadera que sirva de fundamento para todo juicio posterior. El juicio de existencia, para la filosof\u00eda, debe ser primero.<\/p>\n<p><em>Para Freud, lo primero no es si algo existe o no existe, sino si algo me gusta o no me gusta. El sujeto se constituye a partir de una atribuci\u00f3n.<\/em> Es una posici\u00f3n materialista, pues la presencia de las marcas que deja la percepci\u00f3n es indiscutible. El sujeto es un conjunto de marcas materiales y no un ente que se debate entre los enga\u00f1os de los sentidos. El sujeto se constituye en una atribuci\u00f3n respecto de estas marcas. <\/p>\n<p> Para Freud, el punto de origen no es un juicio exacto sobre lo verdadero de las cosas, sino un <em>juicio de atribuci\u00f3n relacionado con el placer y el displacer. <\/em>Es decir, el yo se constituye en ese juego de inclusi\u00f3n\/exclusi\u00f3n <em>regido por el principio del placer.<br \/>\n<\/em><br \/>\n Lo vivido como placentero es atribuido como<em> \u201cyo\u201d,<\/em>  lo vivido como displacentero lo es como <em>\u201cno-yo\u201d<\/em>, eso para Freud supone un <em>\u201cadentro\u201d<\/em> y un <em>\u201cafuera\u201d<\/em> e implica el registro del narcisismo, es decir, una relaci\u00f3n en espejo.<\/p>\n<p><em>El juicio de existencia <\/em>concierne a la b\u00fasqueda en el exterior del objeto \u201c<em>Si-yo<\/em>\u201d Por eso el encuentro es siempre un reencuentro. <\/p>\n<p>Para poder poner en marcha el <em>juicio de existencia<\/em> ha tenido que darse la escisi\u00f3n ps\u00edquica entre el \u201c<em>yo\u201d<\/em> y el \u201c<em>no yo\u201d<\/em> Por tanto, hay una exclusi\u00f3n fundamental que se produce en el<em> juicio de atribuci\u00f3n<\/em>, hay algo que se rechaza, y de eso va a depender la condici\u00f3n de existencia. <\/p>\n<p><em>El juicio de existencia<\/em> consiste en el examen de la realidad para convencerse de que est\u00e1 ah\u00ed el objeto que se percibi\u00f3 una vez y que produjo satisfacci\u00f3n. En este juzgar reproductor podemos colocar los procesos de pensamiento. <\/p>\n<p>Resumiendo: la funci\u00f3n del juicio es afirmar o negar contenidos de pensamiento, y tiene que adoptar dos decisiones     1) Atribuir la propiedad de <em>buena o mala para mi <\/em>a una cosa que se percibe, y <em> decidir si se acoge en el  yo o no. Decidir si se introyecta o se proyecta  <\/em> 2) Una vez acogida en el yo,  <em>admitir o impugnar su existencia en la realidad.<\/em> <\/p>\n<p>Vamos a poner un ejemplo de c\u00f3mo la percepci\u00f3n, por parte del yo, de satisfacciones pulsionales excesivas produce displacer en el aparato ps\u00edquico y por ello un rechazo como defensa. <\/p>\n<p>Retomemos el ejemplo de Lacan de \u201c<em>El ni\u00f1o de las gallinas\u201d<\/em> :  Un ni\u00f1o, hijo de granjeros desarrolla una fobia a las gallinas que le produce un gran sufrimiento \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado? \u2026La madre recorria los ponedores y al mismo tiempo comprobaba con sus  manipulaciones si las gallinas estaban a punto de poner huevos o no. El  hijo peque\u00f1o de 4 a\u00f1os la acompa\u00f1aba, y cuando ella le ayudaba a asearse el ni\u00f1o le dec\u00eda \u201cM\u00edrame a ver si voy a poner huevo\u201d Todo transcurr\u00eda pl\u00e1cidamente hasta que un d\u00eda el hermano mayor  lo agarr\u00f3 por detr\u00e1s y se coloc\u00f3 encima de \u00e9l  dici\u00e9ndole \u201cEres una gallina, yo soy el gallo\u201d \u2026..El chiquillo se angustia y dice chillando \u201cYo no soy una gallina\u201d\u2026..Luego desarrolla una fobia <\/p>\n<p>Vemos una satisfacci\u00f3n pulsional anal excesiva. Un ni\u00f1o goza con las manipulaciones  de su madre en  esa zona  y  adem\u00e1s la ve gozar manipulando a las gallinas. Goza \u00e9l y goza el Otro materno, \u00e9l se presta. Mientras este hecho no es nombrado, mientras no se confronta al efecto del significante no se pone en marcha el juicio. Hay satisfacci\u00f3n placentera fuera de la significaci\u00f3n\u2026. \u201csin haber sido pedida ni esperada\u201d <\/p>\n<p>Cuando el hermano lo nombra como \u201cgallina\u201d = objeto que goza de las manipulaciones maternas = objeto de un goce anal, pasivo,\u2026 aparece el displacer y  ese goce es catalogado por el chico como <em>\u201cno yo\u201d\u2026<\/em>.<\/p>\n<p>Imaginemos que ese mismo ni\u00f1o ayudase a su madre a recoger los huevos y  fuese nombrado  como \u201c\u00a1Que buen granjero\u00a1\u201d y eso hiciese sonreir  los ojos de la madre. El narcisismo estar\u00eda  servido, ese rasgo ser\u00e1 catalogado como <em>\u201cyo\u201d<\/em> y \u201cgranjero\u201d se constituir\u00e1 como objeto deseable. <\/p>\n<p><em>El juicio de existencia <\/em>ser\u00eda la gu\u00eda con la que orientarse en c\u00f3mo conseguir tener una granja en la realidad. El juicio de existencia  consistir\u00eda en los procesos de pensamiento encargados de evitar el excesivo investimiento de la huella del objeto deseable \u201cgranja\u201d El juicio de existencia sirve para no confundir la alucinaci\u00f3n del objeto por investimiento excesivo,  con su percepci\u00f3n en la realidad. <\/p>\n<p>Pero este impacto, esta ruptura del aparato ps\u00edquico no se termina de curar jam\u00e1s. Jorge Alem\u00e1n nos lo dice con bellas  palabras en el siguiente art\u00edculo<\/p>\n<p><strong>HERIDA Y CICATRIZ<\/strong><br \/>\n Extracto de la entrevista de Miguel  Rep  a Jorge Alem\u00e1n*<\/p>\n<p>Jorge Alem\u00e1n en su libro de poes\u00eda: \u201cNo saber\u201d escribe 33 poemas urdidos con la humildad de quien abreva en su herida, se rinde ante lo sagrado, y escribe para recomponer una palabra  rota <\/p>\n<p>-En tu libro de poemas \u201cNo saber\u201d \u00bfQu\u00e9 es lo que indagas la herida o la cicatriz?<\/p>\n<p>-Primero evoquemos una posici\u00f3n que se ha vuelto cl\u00e1sica  y que podemos presentarla de la manera siguiente: <em>hay una herida incurable, anterior a cualquier suceso, somos el resultado de esa herida. Es un desgarramiento enfermo y sin sentido que constituye nuestro ser<\/em>. A  su vez esta herida fundante es nuestra libertad. Antes de adoptar cualquier causa o compromiso conviene recordar que est\u00e1 primero esta herida, de lo contrario solo seremos marionetas de nuestro Ideal<br \/>\nTomamos contacto con ella a trav\u00e9s de las distintas variantes del dolor, la angustia y lo siniestro. Pero lo que la existencia de cada uno muestra es que no se puede ir directamente a esa herida y tratarla cara a cara.<br \/>\nPor ello se dice que la escritura puede ser un modo privilegiado de tratarla, de mantenerla a la distancia justa, de volverla m\u00e1s soportable, organiz\u00e1ndole incluso un sentido. Aunque no est\u00e1 garantizado de antemano, es posible que as\u00ed la herida cicatrice. <\/p>\n<p>-\u00bfPuede ser esa la funci\u00f3n de la escritura?<\/p>\n<p>-La escritura funciona como aquello que revela el corte de la herida y a la vez la sutura, cose sus bordes generando una superficie a\u00f1adida, es decir la cicatriz que conmemora esa herida primera. Pero la cicatriz no termina de cerrarse, la sutura es imposible, los hilos quedan sueltos y a trav\u00e9s de puntos casi invisibles, recomienza el flujo de luminoso de la sangre.. Es un desangrarse lento, sin ofuscaci\u00f3n, ag\u00f3nico pero no moribundo, con la alegr\u00eda propia de aquel que ha movilizado todos los recursos m\u00e1s urgentes para seguir viviendo. Esto es muy distinto de la epidemia zombi que recorre el mundo. La escritura no termina de suturar nada, la cicatriz no se cierra, la herida gana su batalla, pero gracias a esto se movilizan  estrategias que son finalmente un modo de estar vivo. <\/p>\n<p>&#8211; \u00bfEl \u201cno saber\u201d es algo vivo?<\/p>\n<p>-El \u201cno saber\u201d no es solo silencio, eso tal vez ser\u00eda tranquilizador. El \u201cno saber\u201d es un vac\u00edo que ejerce una presi\u00f3n constante, que obliga a las palabras a cifrar elementos que interrumpen el car\u00e1cter mediador de esa palabra. Pues la palabra no es s\u00f3lo pacto o conjuro, es tambi\u00e9n imputaci\u00f3n, orden, mandato, y finalmente voz sin sonido. Es eso lo que le interesa captar  al poema, captar esa voz sin sonido adosada a la palabra, ese eco de una voz inaudible <\/p>\n<p>-\u00bfSe trata de del fracaso de la palabra en el proceso de comunicaci\u00f3n?<\/p>\n<p>-Si, el trazo, la marca, la letra, y su posible destino de escritura surge del lugar donde la palabra fracasa y es insuficiente. Lo que tenemos en com\u00fan es lo incomunicable que nos ata. <\/p>\n<p>-Dice el primero de tus poemas: \u201cNo sabe es uno que no sabe \/ pero lleva tal silencio en el espante de la frente \/ que parece haber estado a solas con el Amor\u2026. Hablemos de ese estar a solas<\/p>\n<p>-Parece que no me repongo nunca del todo de ese impacto\u2026.Tengo una permanente relaci\u00f3n con aquellos pensadores y poetas que han vislumbrado esto, y que dan cuenta de esta imposibilidad que est\u00e1 en el centro de la relaci\u00f3n amorosa.<br \/>\nCuando se apaga la pasi\u00f3n narcisista, y esta es la \u00fanica gracia que para mi tiene el  hecho de envejecer, uno ya no cree en el amor a un partener como algo necesario,  obligatorio, o inevitable, y entonces agradece infinitamente aquellas contingencias de la vida, esos encuentros a trav\u00e9s de los cuales pudo sentir que hab\u00eda alguien m\u00e1s que uno mismo <\/p>\n<p>-En tu texto hay distintas evocaciones a lo sagrado<\/p>\n<p>&#8211; Gracias a la escritura, a pesar de mi formaci\u00f3n laica, tuve noticias de algo como lo sagrado golpeando la enunciaci\u00f3n y la entonaci\u00f3n de los textos. Esto es expl\u00edcito en aquellos poemas que asumen directamente la forma de oraci\u00f3n, o de plegaria. No me interesa la administraci\u00f3n religiosa de lo sagrado. Pero en cuanto nos salimos de la palabra instituida por el c\u00f3digo y se abren ciertos interrogantes, por ejemplo hasta donde se puede soportar estar vivo y morir como alguien que estuvo vivo, entonces lo sagrado, como lugar y no como sentido, como \u00e1mbito y no como instituci\u00f3n aparecen. <\/p>\n<p>*Jorge Alem\u00e1n es miembro de la AMP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUICIO DE ATRIBUCI\u00d3N-JUICIO DE EXISTENCIA Respondemos a la pregunta planteada sobre c\u00f3mo es posible que el juicio de atribuci\u00f3n sea anterior al juicio de existencia. Freud tiene un planteamiento totalmente diferente al de la filosof\u00eda tradicional. Coloca el juicio de atribuci\u00f3n anterior al juicio de existencia. 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