{"id":31,"date":"2008-10-22T08:44:39","date_gmt":"2008-10-22T08:44:39","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T23:00:00","slug":"pulsin-pulsiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/2008\/10\/22\/pulsin-pulsiones\/","title":{"rendered":"PULSI\u00d3N PULSIONES"},"content":{"rendered":"<p>El cuerpo produce una excitaci\u00f3n en principio inespec\u00edfica a la que Freud llama excitaci\u00f3n end\u00f3gena. El cuerpo, a trav\u00e9s de los sentidos, recibe percepciones que lo excitan, y a esa, la llama excitaci\u00f3n ex\u00f3gena.<\/p>\n<p>En principio, la descarga de la una y de la otra, se intenta realizar a trav\u00e9s de la motilidad, pero no es suficiente. Es necesario tambi\u00e9n un objeto al que hemos llamado Otro auxiliador, que proporcione comida y caricias, y que lo haga hablando, habl\u00e1ndole al beb\u00e9. Es todo ese conjunto de cosas lo que permite aminorar la excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tenemos, ya con esto, que para calmar la excitaci\u00f3n es necesario el objeto comida que entra por la boca, el objeto voz que entra por el o\u00eddo, el objeto mirada, que aparece enseguida y el objeto cuidados del cuerpo, centrados sobre todo en la zona anal y genital.<\/p>\n<p>Esto va a producir, lo que Freud llama, la erotizaci\u00f3n de ciertas zonas del cuerpo, a las que llamar\u00e1 zonas er\u00f3genas (siendo m\u00e1s precisos, la mirada y la voz, las incluy\u00f3 Lacan)<\/p>\n<p>Este proceso de crianza permite pasar de una pulsi\u00f3n ac\u00e9fala, desordenada, carne tr\u00e9mula, podr\u00edamos decir, permite pasar a una ordenaci\u00f3n. Ahora, ya tenemos varias pulsiones localizadas en ciertas zonas del cuerpo. De una excitaci\u00f3n desligada, que coloniza el cuerpo, pasamos a una excitaci\u00f3n ligada, canalizada a trav\u00e9s de zonas. Zonas de carga y descarga.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s eso se hace a demanda del Otro: \u201c<em>come\u201d \u201ccaga\u201d \u201cmira\u201d<\/em> \u201cescucha\u201d Es decir, es un proceso inmerso en el lenguaje. Imposible de llevarse a cabo sin lenguaje. El lenguaje absorbe o liga excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otro modo de decirlo es, que la pulsi\u00f3n pasa por el Otro auxiliador, el cual auxilia con el lenguaje. Lo llamaremos el Otro del lenguaje. Y as\u00ed la pulsi\u00f3n se diversifica en: <strong>oral-anal- esc\u00f3pica- invocante<\/strong>.<\/p>\n<p>Pero no toda la excitaci\u00f3n pasa al lenguaje y se calmada con ello. Hace falta, tambi\u00e9n, el chupete o el dedo&#8230;, las heces, con el placer de retener o expulsar\u2026, las nanas o la m\u00fasica\u2026, las miradas\u2026, y tambi\u00e9n el manoseo de la zona genital, del que enseguida se encarga el beb\u00e9 mismo <\/p>\n<p> Adem\u00e1s, algo de esa inicial carne tr\u00e9mula queda siempre. Siempre queda algo desamarrado en el cuerpo. Todo esto si las cosas van de la buena manera. Que nunca van del todo. Si todo va de la buena manera, los caminos de aminorar la tensi\u00f3n o de satisfacer la pulsi\u00f3n son variados, diversos. Sustituibles unos por otros. Simult\u00e1neos a veces. Podr\u00edamos decir, que lo m\u00e1s conveniente para el sujeto es, que todos los caminos funcionen, convenientemente, para un menor sufrimiento. A todo esto es a lo que Freud llamaba lo sexual. Algo mucho m\u00e1s amplio que la genitalidad.<\/p>\n<p>Represi\u00f3n y sublimaci\u00f3n son dos modos de llamar a dos caminos de \u201cdescarga\u201d. La represi\u00f3n -secundaria-, es un cierto modo de ligar la excitaci\u00f3n al lenguaje. Un modo un tanto \u201catascador\u201d podr\u00edamos decir. Se tiene que ayudar pues, con s\u00edntomas corporales metaf\u00f3ricos para descargar. Pero no todos los fen\u00f3menos de cuerpo son de esta \u00edndole.<\/p>\n<p>La sublimaci\u00f3n es otro modo de descarga, que tiene m\u00e1s que ver con el arte, con la creaci\u00f3n, o con el deseo de saber. No todo lo socialmente aceptado es sublimaci\u00f3n. Cuando un sujeto usa predominantemente un modo de descargar Freud lo llamaba <strong>fijaci\u00f3n<\/strong>, Lacan lo nombra como <strong>modo de goce.<\/strong><\/p>\n<p>Este hecho, es siempre problem\u00e1tico, pues el placer de la descarga hace un viraje al displacer. Tenemos como ejemplo, la bulimia, como fijaci\u00f3n de goce oral. La acumulaci\u00f3n como fijaci\u00f3n de goce anal, o la masturbaci\u00f3n compulsiva. <\/p>\n<p>Es decir, ya se trate de un beb\u00e9 o un adulto, cuando hay displacer en el cuerpo podemos pensar, que alguna fijaci\u00f3n de goce debe de haber en ese momento. Que la \u201cplasticidad\u201d apropiada para que funcionen las sustituciones est\u00e1 teniendo dificultades. Sin olvidar que la apropiada, apropiada no existe. Que cada sujeto est\u00e1 siempre buscando nuevas maneras y ensayando nuevos modos. Esa es una tarea para toda la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuerpo produce una excitaci\u00f3n en principio inespec\u00edfica a la que Freud llama excitaci\u00f3n end\u00f3gena. El cuerpo, a trav\u00e9s de los sentidos, recibe percepciones que lo excitan, y a esa, la llama excitaci\u00f3n ex\u00f3gena. 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