{"id":2,"date":"2008-09-01T18:08:19","date_gmt":"2008-09-01T18:08:19","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T23:00:00","slug":"i-el-aparato-psiquico-leccin-2-la-experiencia-de-satisf","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/2008\/09\/01\/i-el-aparato-psiquico-leccin-2-la-experiencia-de-satisf\/","title":{"rendered":"I \u201cEL APARATO PSIQUICO\u201d -Lecci\u00f3n 2: LA EXPERIENCIA DE SATISF"},"content":{"rendered":"<p>\u27a1 Hoy vamos a hablar de la experiencia de satisfacci\u00f3n y la vivencia del dolor en el beb\u00e9. En el beb\u00e9 que fuimos cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>El aparato ps\u00edquico tiene dos fuentes de excitaci\u00f3n. Una, el propio cuerpo y otra el mundo exterior. El propio cuerpo genera excitaci\u00f3n. Una excitaci\u00f3n, que coloca al beb\u00e9 en estado de necesidad. Vamos a tomar el hambre como ejemplo.<\/p>\n<p>El exterior tambi\u00e9n produce excitaci\u00f3n, los ruidos, las luces, el fr\u00edo, el calor, las manipulaciones de los cuidadores etc. En principio, el beb\u00e9 no puede huir de ninguna de ellas. Solo tiene a su alcance el lloro como modo de descarga. No llora para llamar; llora como descarga. Para descargar la excitaci\u00f3n necesita de un mayor, necesita lo que Freud llama \u201cUn poder auxiliador\u201d al que vamos a llamar \u201cOtro materno social\u201d. Un \u201cOtro\u201d que lo materne.<\/p>\n<p>Ese \u201cOtro\u201d, decide escuchar el grito del ni\u00f1o como un llamado, y responde a \u00e9l proporcion\u00e1ndole alimento, al mismo tiempo que le habla, le besa, le toca. Esto produce una descarga de la excitaci\u00f3n, que proporciona una vivencia de satisfacci\u00f3n \u00fanica, pues llega, sin haber sido pedida ni esperada. Es una satisfacci\u00f3n irrepetible, puesto que no hab\u00eda expectativa, puesto que no ha habido tiempo de espera. Una satisfacci\u00f3n, cuyo recuerdo nos va a acompa\u00f1ar toda la vida y que vamos a intentar reproducir constantemente. Lacan va a nombrarla como \u201cuna vivencia de goce\u201d, la cual marca una huella; una huella de memoria. El sujeto ya no es el mismo, ya hay algo en su memoria, tiene un saber que antes no ten\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando el estado de necesidad vuelve a aparecer, \u201cla huella de memoria\u201d se reactiva, la imagen-recuerdo es alcanzada, produciendo el mismo efecto que la percepci\u00f3n, es decir, se produce una alucinaci\u00f3n, pero esto no calma la excitaci\u00f3n. Al no haber descarga, se produce \u201cuna vivencia de dolor\u201d, que har\u00e1 que el ni\u00f1o comience a buscar en la realidad, a ese \u201cOtro\u201d, que s\u00ed pueda proporcionarle los medios para la descarga. Pero ya no es como la primera vez. La satisfacci\u00f3n ahora, conlleva un menos; conlleva una falta que nos acompa\u00f1ar\u00e1 siempre, un vac\u00edo. Vac\u00edo existencial, lo llaman algunos. Lacan lo nombra como\u201dfalta en ser\u201d<\/p>\n<p>Esta falta nos va a acompa\u00f1ar toda nuestra vida y tambi\u00e9n el empe\u00f1o en obturarla. El modo alucinatorio de satisfacci\u00f3n se repite de diversos modos. En la actualidad podemos ver, como los objetos que el mercado nos propone, tienen esa finalidad. El mercado ofrece opciones continuas para que no se instale ninguna falta. Pero tambi\u00e9n podemos ver, c\u00f3mo la otra cara de ese hedonismo compulsivo, que empuja el placer siempre a m\u00e1s, se convierte en depresi\u00f3n generalizada. El sujeto busca compulsivamente el goce, y en el punto en que la fiesta perpetua se detiene, experimenta lo que se llama depresi\u00f3n. La fiesta perpetua es insostenible, incluso en el caso de las adicciones. Adicciones a cualquier tipo de objeto: comida, compras, bebida, drogas. Tambi\u00e9n la adicci\u00f3n a triunfos, trabajo, dinero, poder, etc. Estas ansias generalizadas, esta ansiedad, es en verdad, el empe\u00f1o de alcanzar esa vivencia de satisfacci\u00f3n perdida para siempre. Cada sujeto est\u00e1 confrontado a decidir si se deja arrastrar por ese modo de \u201cgozar\u201d<\/p>\n<p>El psicoan\u00e1lisis propone su respuesta: se trata de no intentar deshacerse, ni de la p\u00e9rdida, ni del dolor, ni del vac\u00edo, sino de aceptarlos con temple; de convivir con la falta. Un psicoan\u00e1lisis se propone para asegurar el camino, que incluya y tolere, un vac\u00edo imposible de soslayar.<\/p>\n<p>Esperamos vuestros comentarios y preguntas.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n<p>-\u201cProyecto de psicolog\u00eda para neur\u00f3logos\u201d Sigmund Freud, Amorrortu Ediciones, libro I, Argentina 1982<\/p>\n<p>-\u201cLa modernidad l\u00edquida\u201d Bauman, Editorial Gedisa, Barcelona 2005<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u27a1 Hoy vamos a hablar de la experiencia de satisfacci\u00f3n y la vivencia del dolor en el beb\u00e9. En el beb\u00e9 que fuimos cada uno de nosotros. El aparato ps\u00edquico tiene dos fuentes de excitaci\u00f3n. Una, el propio cuerpo y otra el mundo exterior. El propio cuerpo genera excitaci\u00f3n. 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