{"id":17,"date":"2008-10-01T20:53:44","date_gmt":"2008-10-01T20:53:44","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T23:00:00","slug":"la-funcin-paterna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/2008\/10\/01\/la-funcin-paterna\/","title":{"rendered":"LA FUNCI\u00d3N PATERNA"},"content":{"rendered":"<p>LA FUNCION PATERNA<\/p>\n<p> Hay en pantalla una pel\u00edcula- antes novela- que ha causado impacto: \u201cEl ni\u00f1o del pijama de rayas\u201d. Muchas lecturas pueden hacerse de ella, pero aqu\u00ed vamos a elegir una en concreto. Vamos a elegir lo que llamaremos \u201cLa ca\u00edda del padre\u201d: o dicho de un modo m\u00e1s lacaniano: \u201cEl goce del padre\u201d<\/p>\n<p> Llamamos  goce a lo que tiene que ver con el exceso. Hemos situado en el inicio de la vida humana una experiencia de satisfacci\u00f3n excesiva, inasimilable para el juicio.  Esta experiencia de satisfacci\u00f3n primera,  termina por constituir EL TRAUMA de cada sujeto. No vamos a entrar  ahora en cual es el proceso por el cual deviene traum\u00e1tica, pero retengamos que ese monto de excitaci\u00f3n que  el lenguaje no puede reabsorver convierte nuestro cuerpo en un cuerpo libidinal. Un cuerpo f\u00e1cil de desregularse y caer en los excesos, en el goce. La pulsi\u00f3n de muerte freudiana es ests, lo que  est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del principio del placer.<\/p>\n<p> Si el psicoanalisis primero freudiano y lacaniano despu\u00e9s, se distingue de las psicolog\u00edas, es porque no pierde de vista la sexualidad y la pulsi\u00f3n de muerte: Lo irreductible  de la una y de la otra, irreductible a una pacificaci\u00f3n total.<\/p>\n<p>Pero es cierto tambi\u00e9n que algo pacifica a los humanos. Es cierto tambi\u00e9n que hay  procesos simb\u00f3licos que permiten una cierta regulaci\u00f3n de los excesos. Para que la vida resulte vivible  esa regulaci\u00f3n  debe abrir al sujeto una  v\u00eda de acceso a una recuperaci\u00f3n de goce, a ciertas  satisfacciones libidinales<\/p>\n<p>Las estructuras de parentesco tienen esa funci\u00f3n por estructura, es decir \u201cper se\u201d El modo  en que eso se lleva a cabo es por medio de los IDEALES. Las estructuras de parentesco improntan en el sujeto un IDEAL DEL YO regulador.<\/p>\n<p>En la familia tradicional esa funci\u00f3n se le ped\u00eda al padre. Se esperaba de \u00e9l que estuviera a la altura, que amara y deseara a la madre, que tuviera  regulados sus propios excesos y<br \/>\npudiera transmitir a los hijos dos cosas: la prohibici\u00f3n y el derecho.<\/p>\n<p>Es cierto que el padre de familia, el de cada familia en concreto, nuca daba la talla. Pero para cada ni\u00f1o hab\u00eda un momento, en que simb\u00f3licamente, el padre representaba ese ideal a quien querer parecerse, a quien IDENTIFICARSE  Y en las ni\u00f1as, el querer parecerse a la mujer que \u00e9l amaba.<\/p>\n<p>Ven\u00edan luego  las decepciones. Si bien es cierto que en unos m\u00e1s y en otros menos. La parte de goce desregulado de cada padre, asoma.  Asoma en sus excesos, en sus incapacidades, en su furia, o en su cobard\u00eda, dejando en cada ni\u00f1o, en cada ni\u00f1a las marcas, a veces conscientes a veces inconscientes, de esa decepci\u00f3n.<\/p>\n<p> \u201cEl ni\u00f1o del pijama de rayas\u201d nos muestra,  los ojos de un ni\u00f1o que va viendo aparecer  a un padre del goce, de un goce desregulado, a un padre pura pulsi\u00f3n de muerte, puro odio, pura maldad. Si bien no puede entender toda la magnitud de lo que el padre hace, si puede percibir como consiente y apoya la furia y la maldad  del soldado ayudante.<br \/>\nNos muestra tambi\u00e9n  como se resiste, c\u00f3mo quiere creerle, y c\u00f3mo al final ya no puede sostener la versi\u00f3n que se hab\u00eda hecho. Cuando pregunta al otro ni\u00f1o \u201c\u00bfTu admiras a tu padre?\u201d puede percibirse todo el desamparo en el cual \u00e9l, acaba de sumirse. <\/p>\n<p>Cuando el padre como ideal se derrumba suele aparecer lo  fraterno, los iguales. Lo hermanable, puede venir  a tratar de llenar ese vac\u00edo y tomar el lugar para el sujeto de un YO IDEAL con el que identificarse. Lo pod\u00edamos ver en la funci\u00f3n de la cuadrilla. Hoy lo vemos m\u00e1s radicalizado en las bandas <\/p>\n<p>Pero la maquinaria de la maldad, puesta en marcha, lo tritura todo. Y el final de la historia nos muestra como esa maquinaria se termina por tragar incluso a quien la pone en marcha. El espanto dibujado en la cara de ese hombre ante la puerta de la c\u00e1mara de gas nos convoca a lo sin salida. No podemos alegrarnos, ni dolernos. No hay palabras. No hay catarsis. Nos evoca la repetici\u00f3n de eso inasimilable para el juicio que es el trauma, el trauma que nos produce ESO que no hay palabras para decir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA FUNCION PATERNA Hay en pantalla una pel\u00edcula- antes novela- que ha causado impacto: \u201cEl ni\u00f1o del pijama de rayas\u201d. Muchas lecturas pueden hacerse de ella, pero aqu\u00ed vamos a elegir una en concreto. Vamos a elegir lo que llamaremos \u201cLa ca\u00edda del padre\u201d: o dicho de un modo m\u00e1s lacaniano: \u201cEl goce del padre\u201d &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/2008\/10\/01\/la-funcin-paterna\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">LA FUNCI\u00d3N PATERNA<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-17","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.noticiasdenavarra.com\/en-torno-al-psicoanalisis\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}