IMPULSADOS POR EL VIENTO

Esta noche cuando volvía para casa
he visto dos globos unidos por sus extremos
 
Uno era rosa y el otro amarillo
 
Bailaban encima de la hierba
Bailaban entre las aceras
 
impulsados por el viento
 
Cuando me he acercado para observar
han parado de bailar
y de pronto el viento
 
ha dejado de soplar
 
Y entonces he pensado
que quizás bailando no estaban
que seguramente se morreaban
o hacían guarradas
a escondidas
 
en silencio
e impulsados por el viento
 

EL BAVIERA

Existe un bar en Pamplona
que tiene las paredes de tela
 
Paredes que seguramente
hayan oído y absorbido
conversaciones de todo tipo
 
Conversaciones fuera de tono
Conversaciones amistosas
Conversaciones con uno mismo
 
Y es que hay algo en el ambiente de “El Baviera”
 
Hay algo en esas paredes de tela
que absorbe y almacena las palabras
si se pronuncian en voz alta
 
si las oye
si se hablan
 

QUE ME LA PRESENTEN

Mi padre siempre que sale de casa
cierra la puerta con llave
 
por prudencia
 
Hoy me enterado que mi abuelo también cerraba
cada puerta de su casa con llave
 
por prudencia
 
Y entonces he supuesto
que todas estas capacidades
que todas estas cualidades
se deben transmitir
de padres a hijos
y de abuelos a nietos
 
Solamente lo he supuesto
porque lo que es en mí
 
la prudencia
que me la presenten
por favor
 
que no la encuentro
 

YO NO ME LO CREO

Conocí a Don Palillo en otra época
Era un hombre delgado y sonriente
 
Siempre iba de traje y corbata
y siempre portaba sombrero elegante
 
Los primeros domingos de cada mes
portaba sombrero de fieltro negro
pero el resto del tiempo
portaba sombrero
 
tipo panamá
 
Los días de mucho calor y los días de lluvia
Don Palillo se quedaba encerrado en casa
 
Le gustaba jugar al parchís y al monopoly
con su amiga la pelota de golf
hasta que se hacía de noche
y acto seguido
se acostaba en su caja de cartón
 
Entonces lo pasaba muy mal
porque sufría horribles pesadillas
 
Un buen día Don palillo desapareció
 
Dijeron sus vecinas las tortugas
que lo habían visto irse volando hacia el sol
a lomos de su amiga la pelota de golf
 
Y la verdad qué queréis que os diga
 
Yo no me lo creo
 

VAMPIROS DIURNOS

Existe una extraña saga
de vampiros diurnos
procedentes de Perú
 
Los libros de historia
no mencionan su existencia
 
Ningún medio conocido
les hace referencia
 
Se cuentan historias veladas
de seres normales y corrientes
procedentes de las montañas
que deambularon entre seres humanos
normales y corrientes
 
durante siglos
 
Llegaron a Europa en un buque mercante
que transportaba simientes desde Francia hasta Sudamérica
y que regresaba de nuevo a Europa
 
Se conoce que aquellos seres
no se duchaban todos los días
y que nunca tomaban el sol
 
a pesar de venerarlo
 
Escribían poesías encerrados en su habitación
 
Escribían poesías porque no sabían
hacer nada mejor
 
Hoy en día lo siguen haciendo
sobre todo por las mañanas
y también a veces cuando el sol declina
cerca de las montañas
 
Lo hacen para no tener que salir a la calle
y devorar el corazón a sus víctimas
 
Lo hacen para poder afirmar que todo lo que ocurre
todo lo que pasa en realidad
se puede transformar
 
Y puede que su instinto
a veces no les permita pensar con claridad
pero una cosa tienen fija en su mente
 
Nunca van a dejar de vacilar
y engañar a la gente
 

FLORES DE JABÓN

Cuando era pequeño
odiaba lavarme las manos
odiaba lavarme los dientes
odiaba lavarme la cara
 
odiaba lavarme en general
 
Pero recuerdo unas flores
que crecían en la orilla del río
cerca de nuestra casa
 
Me las descubrió mi hermana
que también odiaba lavarse
las manos, los dientes
y la cara
 
Recuerdo como machacábamos
aquellas flores rosas
entre nuestras manos y muñecas
llenas de barro
 
Acto seguido
se creaba una espuma
una especie de jabón natural
que lavaba y perfumaba
 
nuestra piel
 
Y nuestras manos secas
y nuestras manos frescas
y fragantes
quedaban agradecidas
 
por tanto mimo
 
Entonces sí que nos gustaba
lavarnos
en la orilla del río
 

UNA COLUMNA DE CEMENTO RODEADA DE CUBOS DE AGUA

Todas las cosas que recuerdo
Todas las cosas que comentamos aquel día
en la estación de autobuses
 
me recuerdan de nuevo
tu rostro a mi lado
 
Una columna de cemento
rodeada de cubos de agua
 
La escultura de un esqueleto bailando
 
Un tablero de ajedrez de marfil
con figuras de marfil
 
Todas esas cosas
me recuerdan de nuevo
tu rostro a mi lado
 
Y entonces te rodeo de nuevo el hombro
con el brazo
 
Y entonces tú me rodeas de nuevo la cintura
con el tuyo
 
Y entonces nos fundimos ambos de nuevo
en un abrazo