Todo menos libre

Ocurre a menudo que la gente te habla de ciertos concursantes de Gran Hermano o de OT que se hacen populares incluso entre quienes no ven el programa. Qué les voy a decir de los niños. Esas esponjas son capaces de visualizar cualquier programa sólo a través de los comentarios que realizan sus compañeros. Ocurrió con el Pressingcatch . El programa que Cuatro pone a las 13.30 sábados y domingos. Es decir: comidas y fin de semana. Momentos en los que los padres serían capaces de hacerse el haraquiri con tal de que sus retoños coman y no den la brasa. Pues eso, el éxito de esta horterada camuflada de combate arrasó y ha servido de ejemplo para que otras cadenas cierren los ojos se tapen la nariz y hala, Pressingcatch para todos. La última en incorporarse al carro del fraude de los combates simulados fue ayer Antena 3. Como defensa para poder emitirlos, las cadenas, a las que se unirá La Sexta en el mes de julio, argumentan que ya se advierte al comienzo del programa de que no se deben repetir las llaves y que, además, es para mayores de 13 años. Con esos mismos argumentos podrían echar pornografía dura, asesinatos reales y todos los espectáculos más monstruosos a cualquier hora del día. No tengo nada en contra de este show para descerebrados que es el Pressingcatch, pero los datos hablan de que el segmento de edad que más los sigue son los niños entre los 4 y los 12 años. Todo un acierto. Frecuentemente, los informativos de televisión aprovechan para sacar vídeos -que definen como ofensivos- en los que adolescentes maltratan a alguien y luego lo cuelgan en el anonimato relativo que permite YouTube. Pura hipocresía. Si hay algo indigno es dar cobertura legal al alcance de los niños a esta bazofia patética que golpea el rostro del sentido común. Una ostia que se expande por todas las cadenas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*