21 Octubre de 2015, Regreso al Futuro

¿Carretera? A donde vamos no necesitamos carreteras…

12-Regreso Al futuro

El futuro ya está aquí. Y además de verdad… Esta mañana al salir de casa he visto dos marcas de fuego en el cielo, y claro, no puede ser otra cosa que el Delorean de Marty y Doc. Ilusiones aparte, es una obviedad decir que lo que somos ahora es una suma de las vivencias que hemos tenido en el pasado, y supongo que parte de mi pasión por la ciencia viene determinada por la cultura en la que hemos estado sumergidos. En mi caso, la trilogía de Regreso al Futuro, vista cuando estaba en mi más tierna infancia, es un claro ejemplo de ello. El adolescente aventurero, el científico loco, el coche, viajar por el tiempo… Esta serie de películas tenía todos los ingredientes para ser un éxito.

A veces no somos conscientes de la importancia que este tipo de películas han tenido en muchos de los científicos actuales que descubrieron su vocación alcanzando con Marty los 140 kilómetros por hora, viajando por el hiperespacio con la chatarra más rápida de la galaxia, o explorando el Universo desde el puente del Enterprise. Y no sólo eso, este tipo de publicidad cultural/divulgación científica/ciencia ficción a veces prepara a la opinión pública para futuros intentos de la humanidad. Hoy mismo tenemos en cartelera una película, “El marciano”,  en la que la NASA ha echado el resto contando la historia de una especie de náufrago del siglo XXI a la que estoy deseando hincarle el diente. Y no es casual, viajar a Marte es el nuevo objetivo de la Agencia Espacial Estadounidense, y para ello hace falta mucho dinero de todos los contribuyentes. El ser humano por naturaleza es curioso, y ansía la exploración, y llegan unos tiempos en los que este planeta se nos va a quedar pequeño. La exploración espacial se convertirá tarde o temprano en una realidad cotidiana, y espero que llegado el momento pueda verlo.

Volviendo a la película, y la tecnología que describe para 2015, tenemos muchos inventos que no existen, como los coches voladores (pausa larga dramática con un leve sollozo), y las aeropistas, pero hay aspectos en los que yo diría que se superó a lo imaginado como por ejemplo en el campo de las comunicaciones. En lo que no hemos avanzado en es en nuestra dependencia de los combustibles fósiles que en ese 2015 alternativo parecían haber superado. Y en este caso lo triste es que no es porque no se haya avanzado tecnológicamente en ello sino por otros intereses espurios. Ojalá dentro de 30 años sí lo hayamos conseguido.

Hoy al volver a casa cogeré a mi retoño y le hablaré de esta película, y si quiere, la veremos juntos. Quizás en un futuro la pueda ver saliendo de un extraordinario coche tras golpear los cubos de la basura de casa diciéndome que algo pasa con mis nietos…

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