Siempre me recordará a alguien que solo ella sabe.

mi corazón dice que ayer la ví, hoy la miro en el televisor de mi alma, ese que de vez en cuando se enciende para darme algo intenso y cierto. Belleza mediterranea es ella Sophía Loren, la fiera salvaje llena de ternura y cariño que solo el mar de Italia puede naufragar.
Al girar la vista para ver el pasado me queda su sonrisa, sus películas y su exhuberancia, el presente incierto de una actriz que parece retirada, su corazón está en la pantalla, su cuerpo en las italias y su recuerdo… ¿donde está su recuerdo?

Sofia Villani Scicolone nació en Roma; 20 de septiembre de 1934, actriz italiana, conocida como Sophia Loren. Hija de la maestra de piano Romilda Villani y el ingeniero Riccardo Scicolone, creció en Pozzuoli (cerca de Nápoles) durante la Segunda Guerra Mundial.

Loren comenzó su carrera en actuación a comienzos de la década de 1950, con pequeños papeles en películas italianas. En esos tiempos, actuó como extra junto con su madre en la película Quo Vadis, que fue filmada en Roma. Trabajó también como modelo en fotonovelas semanales (fotoromanzi), acreditada como Sofia Villani o Sofia Lazzaro. Fue modelo en varios concursos de belleza, donde ganó varios premios y conoció a su futuro marido, Carlo Ponti, productor de películas, con quien se casó el 17 de septiembre de 1957. Juntos tendrían dos hijos, Carlo Ponti Jr. y Edoardo Ponti. El matrimonio fue anulado temporalmente para evitar una demanda legal contra Ponti, y se casaron nuevamente en 1966.

Su carrera comenzó a despegar cuando conoció, en 1954, a Vittorio De Sica y Marcello Mastroianni. Para la segunda mitad de la década de 1950, Loren era popular en Hollywood, protagonizando películas junto con Frank Sinatra y Cary Grant. Loren firmó un contrato por cinco películas con los estudios Paramount. Entre sus trabajos de esta época están Deseo bajo los olmos (Desire under the elms, con Anthony Perkins), Houseboat (con Cary Grant) y Heller in Pink Tights, bajo la dirección de George Cukor, en 1960.

Sophia Loren se ganó el respeto de la audiencia por su participación en dramas y comedias, especialmente en proyectos italianos, donde era más libre para expresarse. En 1960, su desempeño en Dos mujeres, de Vittorio de Sica, le proporcionó varios premios, entre ellos el de mejor actriz en los festivales de Cannes, Berlin y Venecia. Además, ganó el premio Oscar como mejor actriz, siendo la primer persona que lo ganaba con una actuación en un idioma diferente al inglés. No obstante su típica apariencia de una actriz hermosa, pero cabeza hueca, Loren era reconocida por su inteligencia y agudeza. Uno de sus dichos más frecuentemente recurridos, se refiere a su dieta: “todo lo que ven, se lo debo al spaghetti”.

En 1980, Sophia Loren tuvo el raro privilegio de actuar como ella misma y como su madre, en el filme biográfico para televisión. La película estaba basada en su libro autobiográfico titulado Sophia: su propia historia. Su nombre apareció en los encabezados de todo el mundo en 1982 por razones extraartísticas, pues recibió una sentencia de cárcel de 18 días, por evasión fiscal. Este evento no dañó su popularidad ni su imagen.

Ya en sus sesentas, Loren fue más selectiva en sus papeles, y además incursionó en otros tipos de negocios, publicando libros de cocina, publicitando anteojos, joyería y perfumes, siendo la primer actriz en lanzar una fragancia propia. Actuó en la película Prêt-à-Porter, de Robert Altman, y en la comedia Grumpier Old Men (Dos viejos más gruñones), junto con Walter Matthau y Jack Lemmon.

En 1991, Loren recibió un Oscar honorario por su contribución al mundo del cine, y fue declarada uno de los tesoros mundiales del cine.
http://www.youtube.com/watch?v=I5WjiXfSevM

Adivina quién viene a cenar esta noche…

http://www.youtube.com/watch?v=LKRH8mpUHAU
Es ella, Katharine Hepburn, La niña rebelde de fuerte personalidad y pelo rojo como el fuego de su cuerpo, angulosa y demasiado bella para ser guapa, gloria de un día como bien la define el título de su primera oscarizada película. Después del gran premio cayó en la crisis de esa industria desalmada… pero no estaba acabada ni mucho menos como algun necio pensaba, ahí estaba el hombre de su vida Spencer Tracy coincidiendo con el resurgir del mito fémino del poder. adivina quién viene a cenar esta noche, el león del invierno y en el estanque dorado, fueron los otros tres trabajos premiados con la estatuilla, ya iban cuatro. Sueños de juventud convertidos en realidades contando historias de filadelfia siendo siempre ella misma, aquella que llegó a ser Reina de Africa. De repente el ultimo verano del atardecer de tus cabellos… se parecía a sí misma como dijo George Cukor, luego las chicas empezaron a imitarla y la década se pareció a ella.

Katharine, nacida en 1909 (aunque algunos biógrafos apuntan 1907), en Hartford, cuyo primer apellido era Houghton, hija de un prestigioso dentista, de origen irlandés, y de una enaltecida sufragista, ya debutaba a los tres años en los espectáculos feministas que organizaba su madre. Con el paso del tiempo, su padre no veía con buenos ojos que Katharine se dedicase a esta “vida de disipación y lujuria” y la mandó a la Byrn Mawr University, donde estudió Física, aunque, dado su carácter rebelde, abandonó la carrera, para dedicarse a lo que su madre le había imbuido de muy pequeña: el teatro. Secreta, voluntariosa, brusca, decide ser actriz, cuando solamente contaba con 19 años. Pero su carácter testarudo e impetuoso no le facilita las cosas, yendo de fracaso en fracaso. No obstante, cuando llega a actuar en Broadway la crítica y el público la alaban hasta el punto de que los estudios R.K.O. la contratan para hacerla debutar como protagonista en la película “Doble sacrificio” (1932),de George Lucas, teniendo como “partenaire” a John Barrymore. Con el orgullo y coraje que la iban a caracterizar toda su vida, mantuvo su papel dignamente e hizo de esta su primera interpretación en la gran pantalla un triunfo personal y una estruendosa revancha hacia los infortunios que pasó en el teatro, aparte de hacerse amiga del director, con quien, más tarde rodaría muchísimos más títulos.

Comenzaba a emerger su irrespetuosa forma andrógina. Por los estudios, antes del rodaje, viste pantalones y se calza unas simples sandalias, teniendo que hacer frente a una sociedad que resaltaba la feminidad, las curvas, la “femme fatale”. En sus siguientes interpretaciones, sin embargo, Katharine va a ser un poco la jovencita simbólica, alternando las heroínas enérgicas y modernas, con las delicadas interpretaciones al estilo de la novela rosa.

El tiempo, como casi a todos, le va a dar la razón a nuestra heroína. Ahora nos vemos afectados a la vez por el modernismo de su estilo y de su actuación, y por la novedad total de su belleza de elfo farsante, todo asperezas y ángulos. Para Cukor, ella era la inolvidable Jo de “Las cuatro hermanitas” (1933), casi un muchacho pero más mujer que las coquetas de sus hermanas. Para Lowell Sherman, representaba el atrayente retrato de una joven advenediza en “Gloria de un día” (1933),que le proporciona su primer Oscar, cuando contaba solamente 24 años.

No obstante, la carrera de Katharine, en sus comienzos, estaría salpicada de éxitos y fracasos. En el año 1935, el triunfo en “Sueños de juventud”, de G.Stevens, donde encarna a una joven provinciana modesta atrapada en la cruel trampa del juego social, consiguiendo hacer la interpretación más reveladora de la década. El fracaso viene de “La gran aventura de Silvia”, magnífico híbrido en el que la comedia americana se entreteje con la Inglaterra de Charles Dickens. En la cima de su arte y de su esplendor, Katharine, deliciosamente travestida de muchacho, con el sombrero sobre el ojo y el pelo corto, hace un brillante papel, pero la crítica y el público no la aceptan y las pérdidas económicas son enormes, por lo que vuelve, tras rodar otros filmes, como la alocada “La fiera de mi niña”, a reconquistar su gloria en el teatro.

En 1940 regresa a Hollywood, con su gran éxito teatral, “Historias de Filadelfia”, del que con justicia se guardó los derechos de adaptación. Comenzaba su reinado como superestrella de la MGM. Brillante, sofisticada, de una voz alta mantenida, pero los ojos vulnerables y llenos de emoción, daba a su feminismo elegante y alegre un estilo propio y mucho encanto. Fue entonces cuando surgió la idea de ofrecerle como compañero de reparto a Spencer Tracy, en “La mujer del año” (1942), de G. Stevens. Un encuentro privilegiado tanto en la vida real como en la pantalla, que dio lugar a la creación de una de las parejas más bellas del cine. Desde esta primera participación conjunta, el equilibrio entre ellos se hizo evidente y esplendoroso: los nervios, los ataques repentinos y los excesos de Katharine venían a romperse como las olas contra la solidez, la calma olímpica y la serenidad de Spencer.

En la vida real, los dos vivieron juntos hasta la muerte de Spencer Tracy, ocurrida en 1967. No llegaron nunca a casarse debido a que él lo estaba desde 1922 con Louise Treadwell, y como era católico, no llegó a admitir el divorcio con su esposa. Ella, por su parte, había contraído nupcias con Ludlow Ogden Smith, en 1928, hasta 1934, aunque biógrafos acreditados apuntan que Katharine se separó de su esposo a los 21 días de la boda.

El seguir relatando la vida profesional de nuestra protagonista sería reincidir en lo que aquí queda reflejado. Míticos títulos, amén de otros no tan brillantes, adornan una filmografía donde se agolpan cientos de títulos, desde el primero, ya mencionado, “Doble sacrificio”, (1922) hasta el último “Un asunto de amor” (1994), de Glenn Gordon Caron, aparte de sus geniales dotes de actriz de teatro, televisión, así como de escritora, faceta ésta de la que ya escribiré a continuación.

Nos ha dejado, pues, una estrella rutilante, de prestigio, de personalidad innata. Con la muerte de Katharine, aunque ya hacía tiempo que la habíamos perdido, se nos va un símbolo, una mujer nacida para ser actriz, pero con el añadido de excelente y sublime.

De todas formas, no la perderemos para siempre. Un agudo y clarividente periodista francés escribió lo siguiente: “Las personas ya nunca morirán, las podremos seguir viendo siempre vivas”, después de ver la primera película que oficialmente presentaron los hermanos Lumière el 28 de diciembre de 1895, en los bajos de un café de París. Así, pues, a nuestra heroína de hoy la podremos seguir viendo VIVA hasta que a nosotros nos llegue la muerte.

ANECDOTARIO

Katharine cultivó varios géneros, aparte del que la hizo famosa en todo el mundo. Tal es el de escritora, destacando en esta faceta tras el rodaje de “La reina de Africa”, (1951), de John Huston, que la motivó para publicar el libro titulado “Cómo fui a Africa con Bogart, Bacall y Huston y casi pierdo la razón”, de rico contenido y bien explícito de lo ocurrido durante el rodaje de dicha película.

También hizo incursiones en el mundo de la canción, en la década de los cuarenta, cuando la Metro Goldwyn Mayer inició una campaña para lanzar discos cantados por sus estrellas. La Hepburn también se unió a las actrices cantantes interpretando canciones de Cole Porter.

Y sigue la lista de sus aficiones: en su juventud ganó varios trofeos nacionales por su habilidad en el patinaje artístico.

Fue objeto de la famosa “Caza de Brujas” y las conservadoras a ultranza emplearon su peor veneno contra ella, así como para otros genios como Bogart, Orson Welles, Charlie Chaplin, Greta Garbo y otros.

Ya está comentado ampliamente su carácter, pero para mejor definirlo, en el libro de Juan Pando, “Hollywood al desnudo”, se apunta lo siguiente: “Katharine Hepburn espera a terminar “De repente, el último verano” (1958) para expresarle todo su odio al director Joseph Mankiewicz. El cineasta se había pasado todo el tiempo humillando a Montgomery Clift, arruinado por el alcohol y las drogas. Tras filmar la última escena, Hepburn le preguntó a Mankiewicz que si estaba seguro de que ya no iba a necesitar para nada más a Clift y a ella. Cuando el director le confirmó que no, con todo el equipo de rodaje delante, le escupió en la cara”,

John Sturges, discreto y brillante.

Siempre he dicho que un director es realmente bueno cuando se sabe mas de sus películas que de su vida, no siempre es así pero si es el caso de quien nos ocupa, el gran Sturges nos dejó un legado memorable, que siempre recordamos con cariño y pasión, esa pasíon que de su mano nos transportaba hasta el momento de la acción, momentos siempre sencillos y magistrales a la vez, extraña conjunción. Hacía posible que fueras uno de Los siete magníficos, que escaparas con McQueen en La gran evasión que te sumergieras junto a Rock Hudson en un submarino hacia la Estación Polar Cebra, que tuvieras un Duelo de titanes, o que miraras tu rejoj para saber cual era La hora de las pistolas, recuerdo siempre la canción que tarareaba Spencer Tracy ¡Ay mi pescadito! a bordo de aquel barco de nostalgia con el niño de su vida de infancia triste, El viejo y el mar. Fue sin duda el director del irrepetible Steve McQueen, su mentor, el hombre que sembró de fama el camino de la estrella, fue en 1959 cuando le dió la oportunidad que no desaprovechó en Cuando hierve la sangre, junto a Frank Sinatra se adentrarían en una jungla de acción. Steve había trabajado en The blob, y como secundario en Marcado por el odio, pero sería gracias a Sturges donde lanzaría su meteórica carrera.

John Sturges siempre ha estado ahí, sin hacer mucho ruido pero dejando una herencia eterna, la dirección de uno de los grandes sin duda. Defendiendo desde sus inicios Fort Bravo, magistral en Conspiración de silencio, navegando junto a La sirena de las aguas verdes, cabalgando Caballos salvajes, siendo amigo de Joe Kidd, y dando portazo final a su carrera con Ha llegado el águila… y es que John Sturges nunca dijo ADIÓS.

Os dejo con una gran secuencia del film titulado McQ, dirigida por el Sr. Sturges, una peli de las menos conocidas pero no menos grande, por eso ahí va 😀
http://www.youtube.com/watch?v=YPtQuqC68Fs

La gata de vainilla.

http://www.youtube.com/watch?v=m954wDTXZ5o
Talento y belleza cautivadora son las bazas de esta dulce rubia de ojos llorosos, algo que siempre aceptó como un “complejo”, lo sé, increible pero cierto, es la gata de vainilla, la que descendió de aquel ascensor con la clase felina de un cisne de cristal frío como el hielo, en ese vaso de whisky sumergida y aburrida por el precio del poder, un vaso sostenido por un magnate de poca monta que Toni Montana se lo arrebató para bebérselo de trago. Es Brian de Palma el que nos da a conocer esta belleza delicada de suaves movimientos, divertida por momentos interesante pero apática, estiloso look el de una mujer que solo sabe dormir entre sábanas de seda, esta diseñada para el glamour aunque no quiera, sensual delgadez la que nos atrae tiernamente.

Tres nominaciones al Oscar para una actriz que fue Miss Condado de Orange, y que después trabajó de cajera en un supermercado que nadie se fijaba en los precios 🙂 , despúes estudió arte dramatico y comenzó con alguna serie como delta house, o fantasy island, también pequeñas películas como the hollywood knights, su debut importante fue Grease 2, pero su salto al cine de verdad fue en Scarface, el precio del poder junto al carismático Al Pacino.

Michelle Pfeiffer tiene trabajos destacables como Historia de lo nuestro, Cómo ser John Malkovic, El sueño de una noche de verano, Un dia inolvidable, Íntimo y personal, Mentes peligrosas, Batman vuelve, Conexión tequila, Las brujas de Eastwick, Dulce libertad o Lady halcón.

Sus trabajos mas serios serían Amistades peligrosas y Los fabulosos Baker Boys, medalla de bronce daría a Por encima de todo. Por la segunda le dieron el Globo de Oro. Sus últimos trabajos son Yo soy Sam, La flor del mal y Lo que la verdad esconde. Si hay algo que esconde la verdad…sin duda son los ojos de la Pfeiffer esos ojos de ensueño que me hacen besarla en cada fotograma de su mirada.

Cary Grant, el hombre del traje.

Los años te dieron la verdad de una madre que creías muerta, que nunca apareció para luego encontrártela internada en un hospital psiquiátrico, timidéz perpetua del duro revés que te hizo criarte con tu tía; y rompiendo el espejo del pasado te aventuraste en Brodway para interpretar la obra llamada buenos tiempos. Era el principio del éxito.

Principios discretos en la Paramount para encontrar la cámara, a sus actrices y al público, y se topó con Marlenne Dietrich, Loretta Young o Katherine Hepburn, Rey de la comedia romántica y golfo refinado imponía su personalidad sobre los personajes. Con sus movimientos suaves era árbitro de la elegancia en Hollywood, su aspecto parecía el de un iniciado del culturismo alto y fuerte, aunque nunca dió la sensación de rudeza, sino todo lo contrario. Extraño don el de hacer reir y emocionar a su vez. Todo lo hacía simple, sencilléz del que lo dificil lo hace fácil, sólo por el hecho de ser cotidiano. Serenata Nostálgica de un un corazón en peligro, por esa simplicidad es hoy recordado, sin grandes alardes su figura se convirtió en esencia del cine. La fiera de mi niña, Historias de filadelfia, Arsénico por compasión, heroe elegante en Gunga Din, solo los ángeles tienen alas. Alter ego paradógico de un tal Alfred Hitchcook, Sospecha, Encadenados, Atrapa a un ladrón, y la genial e inigualable Con la muerte en los talones . El mito del glamour que a partir de esta película sería consagrado como el hombre del traje. Traje impecable a medida de la estrella que hoy se pisa en el paseo de la fama.

Jamás se ha visto ni se verá un actor al cual le quede un traje perfecto, salvo a Cary Grant, envidia de Giorgio Armani que hoy no lo puede vestir.
Irónico George Kaplan que por una equivocación se mete en un lío que incluso parece gustarle. Que grande es el cine cuando corres delante de una avioneta fumigadora de fotogramas de historia y te lanzas al suelo con la muerte en los talones… ésa que te alcanzó en 1986 a los 82 años, todo un símbolo de la historia del cine. Cinco veces casado su vida privada era discretamente escandalosa, aunque nunca fuera de la habitación, planenado hoy en día la duda absurda sobre si era o no gay,(que mas da) sabemos que por sus brazos pasaron Marilyn Monroe, Sophia Loren, Deborah Kerr, Grace Kelly, Ingrid Bergman o Doris Grey entre otras.
Cary Grant… ¿dónde hay que firmar?[i]

De la misma materia de la que están hechos los sueños.

¡Tócala Sam! En memoria del pasado, tócala. De todos los Cafés del mundo tuvo que elegir el mío, amarga victoria, invisible como aquel chico de Oklahoma, retornando a los violentos años veinte, un hermano huérfano de soledad; fue rey del hampa, oro, amor y sangre de la pasión ciega que viví en Casablanca.

Puede que en mi rostro veas la luz del alba o puede que no veas nada, alcohólico de tus besos, a través de la noche busqué tu luz en mis adorables estrellas encontrando tan solo un refugio aislado en el que habitaba un enjaulado y precioso halcón maltés. Tener y no tener arena del Sahara entre mis manos que se desliza suavemente para caer al abismo de un sueño eterno. La senda tenebrosa que conduce a un callejón sin salida en donde me espera el lugar solitario en el que estuvo ella. El tesoro de Sierra Madre se encuentra en cualquier puerta que conduce a la reina de Africa, esa conciencia en forma de mujer, lotería del amor que porta la condesa descalza que en otro tiempo futuro se llamará Sabrina. Horas desesperadas, la burla del diablo en la mano izquierda de Dios, no somos ángeles mientras pienso que más dura será la caída. Pero… ¿qué pasará con nosotros? Siempre nos quedará Paris.

Humphrey Bogart, un icono que siempre supo perder.

Charlton Heston.

A golpe de remo, navegando siempre firme, nos haces héroes de acción cogiendo las riendas de la cuádriga que venció al que fue tu amigo Mesala, en la arena del circo máximo, tu si, Judah Ben Hur judío corriendo con los mejores caballos árabes, esos corceles blancos mensajeros de la paz… en la grada unidos te animan sin importar religión solo el hecho de ser persona que lucha por la libertad. Último hombre vivo de mundos perdidos en el planeta de los simios, Cid campeador que besa a la mejor de las damas después de la dura batalla, caminas por la solitaria ciudad de un tiempo futuro que hoy ya es pasado y al caer rendido y vencido por el sol alguien te tiende la mano, es Él, que te ofrece agua que calma tu sed de venganza, es Él
el que después te ofrece la oportunidad de que le ayudes y lo haces en la retina del celuloide, pero hoy caminas sin recuerdo con un rifle de odio esperando poder protegerte de tus miedos, esos que hace ya tiempo superaste a golpe de remo… recobra la memoria Judah Ben-Hur esa que un dia perdiste para emocionarnos.
http://www.youtube.com/watch?v=8SOT0ofuscU

Steve McQueen, el carácter de la ambición.

Steve McQueen eterno gesto espontaneo dominador del tiempo, agujas de un reloj que dejó de funcionar cuando nos abandonó cruzando las alambradas del destino. Aquel que sobre la moto de grandes evasiones se detuvo en un cruce de caminos entornando la mirada molestada por el sol, con su guante de baseball sostiene la bola de la vida que golpea una y otra vez contra la pared del silencio, encerrado en la nevera del exceso tenaz, de vidas aceleradas en cada pisotón de su ford mustang. Emprende la huida hacia el sur de bancos robados de amor, a su lado su perdición McGrau y él mismo, ninguna droga fue tan dura. Hombre fuera de su tiempo, uno de los siete magníficos, quizá el mas grande bajo la atenta mirada del bueno de Brynner, eclipsado por el descaro de un rubito de apellido escocés. Rey del juego por un dia predestinado al fracaso de un perdedor en racha, reflejo del espejo de un apartamento soltero de cafés sin filtro, resaca del whisky en partidas de pocker la noche pasada. Y al bajarse de un coche mal aparcado, nos mira diciendo que siempre estará vivo dentro de nuestros corazónes mientras suena una melodía de Lalo Schifrin.
http://www.youtube.com/watch?v=-TiRMWB16Qs

Dios hecho actor

Si con alguien quiero comenzar mi pequeño gran rincón de cine es con Paul Newman. Pocos actores han tenido el privilegio de ser elevados en vida al mas exclusivo Olimpo de aquel Hollywood dorado en alarmantes vías de extinción. Atenazado en sus inicios por diversas sombras y prejuicios (sus odiosas comparaciones con James Dean o Marlon Brando y su insultante atractivo físico) Newman supo trascender a todos sus detractores a base de crearse una leyenda, indomable desde luego, forjada con titulos inmortales como la gata sobre el tejado de zinc, el buscavidas, marcado por el odio, dos hombres y un destino, el golpe, veredicto final o el color del dinero, por la que fue oscarizado. A sus espaldas ocho nominaciones al oscar y continuos “insultos” cinematográficos, por ejemplo no ser premiado con la estatuilla por la leyenda del indomable una verdadera obra de arte donde roza el cielo con su memorable Luke Jackson, la sonrisa del cine, el carisma de un hombre que ha vencido al tiempo con la mirada azul que siempre quiso esconder para lo que él consideró su mayor defecto, tener los ojos bonitos. Mas allá de lo físico se encuentra un perfecto actor, aquel amante del método que de chico nunca quiso trabajar vendiendo zapatillas en una carretera de Cleveland. Y es allí en Ohio donde nace un 26 de enero de 1925, para convertirse en lo que sería un verdader actor al ingresar en 1952 en el Actor´s Studio de Nueva York. A partir de ahí comenzaría su meteórica carrera, esa de la que esta tan orgulloso, tanto que ni siquiera nunca le dió importancia, es Paul el que imprime un carácter en cada guíon que hace que todo sea diferente, carisma, ironía, naturalidad, humor, control, disfrute de una vida entregada a la cámara. Nombrado por la revista Radio Times mejor actor de todos los tiempos, el perenne marido de Joanne Woodward es uno de esos mitos necesarios para todos los amantes del cine clásico, moderno y eterno.
Es ese hombre que al recibir el oscar al mejor actor dijo a su mujer: “Cariño, ya tenemos pisapapeles para las facturas”.
La sonrisa del celuloide es sin duda él, “Dios hecho actor”.
http://www.youtube.com/watch?v=G4lp6UL8rBQ