Mariposeando por Facebus -como diría la Lore- uno puede percatarse, por ejemplo, de la cantidad de fotos eróticas que cuelga la peña con la intención de pillar cacho el fin de semana (dignas muchas del mismísimo puti-book de Malena Gracia); de que las Señoras que… continúan ocupando el movimiento más over the top en esta universal red social (en especial Señoras que se hacen pis porque en TVE ya no hay pausas publicitarias); de que existen grupos tan jocosos como: Salgo más de noche que el camión de la basura o No es lo mismo darte un beso en la mejilla que besarte la almejilla; y de que el mundo –y por consiguiente la publicidad- se sigue organizando por esa máxima que anima a la gente a agruparse en polos opuestos e irreconciliables.
Por ejemplo, si amas a Lucas, siempre odiarás a Aitor de Los hombres de Paco; si disfrutas con el Ibuprofeno, jamás darás un me gusta al Efferalgan; si te alimentas de pan Bimbo, fingirás que Panrico sabe “a gato”; y si eres de Fanta, nunca reconocerás una buen anuncio de Kas. Y es que, así somos. Un poco Señoras que se embelesan por la pasión y la masa.

