01
feb 13

Dancing Baby

Imagen del famoso 'Dancing baby'.

Imagen del famoso 'Dancing baby'.

Señoras, señores, lo prometo, yo antes era un tipo moderno. De esos que mantienen pícaras conversaciones sobre los aspectos más jugosos de la actualidad; de los que escuchan Adele o Gossip mientras caminan por las calles con su iPod; y de los que compran ropa en almacenes vintage para sentirse únicos, especiales, o doblemente modernos. Pero ha sido quedarse embarazadas mis primeras amigas y amigos -ya saben que esto es cosa de dos-, y me he visto forzado a abandonar ipso facto cualquier tertulia con tintes de fiesta, juerga o actualidad.

Ahora ya solo trato temas baby: que si el bebé va a ser niño o niña, que si se adelantará o retrasará su llegada, que si un carrito con frenos y 4 ruedas es más seguro que uno con 3 (supongo que neumáticos), o que si le vamos a dar el pecho o el biberón al bebé. Es tal la vida monotemática que llevo que hasta cuando veo la tele con amigos me trago los anuncios de pañales, de toallitas sensitivas y entono alegre, pero no contento, el pegadizo “Dodot, dodot…”. ¡Y pensar que hace bien poco yo era un hombre moderno!


01
feb 13

24 horas

Fotograma de la serie '24'.

Fotograma de la serie '24'.

24 horas era el nombre de una serie de televisión yanqui y también el apellido con el que nos referimos a un maldito virus que te angustia por arriba y por abajo. Lo normal es que ataque durante un día entero -aunque la dolorosa vivencia parezca mucho más larga para quien la sufre- y su síntoma más claro se resume en la frase “irse por la patilla”. Uno no puede comer, no puede dormir, acude con británica puntualidad al baño cada media hora y el único remedio que le consuela es hidratarse con un mejunje elaborado a base de agua, azúcar y limón y ver la tele tirado en el sofá.

Por ello, servidor pudo cerciorarse el pasado sábado -día de mi infierno gastrointestinal- que tras la Navidad no llega la calma al mundo de la publicidad. 24 horas seguidas frente a la tele me demostraron que los anuncios no desaparecen: ¡solo mutan! Los spots del verano se transforman en juguetes, bombones y turrones llegado noviembre, y estos en recetas, jarabes o antigripales cuando el frío y aburrido enero embiste con fuerza.


14
ene 13

La vida de Cook

Cook, más conocido como Pancho.

Cook, más conocido como Pancho.

Cook -también llamado Pancho o Valentín- es un perro normal, dócil, corriente. De esos que gritan guau-guau, orinan en esquinas y olfatean curiosos el ano de otros chuchos. Pero, sin duda, ha tenido mucha suerte. Nacido en Casteldefels el 5 de noviembre del año 2000, mide 28 cm de espalda, pesa 7 kilogramos, su esposa responde al nombre de Turia, y su cuenta corriente no para de crecer. Se trata de un can con potra. El más famoso y forrado del Estado.

Un perro actor popularmente conocido por su papel de Pancho en los anuncios de La Primitiva, o su buen hacer como Valentín en la serie Aquí no hay quien viva, que ahora vuelve a la tele -y a estar de moda- por interpretar a Luna en Familia: manual de supervivencia, la nueva “comedia familiar” de Telecinco. Trabajo artístico tras el que podría jubilarse -roza ya las 13 primaveras- tras haber llegado a cobrar en sus buenos años unos 500 euros por día de rodaje. Otro ejemplo más de los excesos cometidos en aquellos tiempos en los que las vacas aún eran bien gordas.


14
ene 13

Noche de fin de año

Brindis por el año 2013.

Brindis por el año 2013.

Esta noche de fin de año haré prácticamente lo mismo que otras Nocheviejas (soy demasiado tradicional): amaneceré en la vieja Iruña a una hora prudencial, prepararé trajes, tuppers y maletas; y acudiré puntual y feliz a media mañana a mi puesto digital en Diario de Noticias -orgulloso y agradecido de cerrar un año más de trabajo dentro de esta profesión-. Cuando el reloj marque las 8 de la tarde, apagaré por última vez este 2012 el ordenador, arrancaré mi coche y enfilaré la AP-15 con destino a Alsasua, donde mi familia paterna estará esperándome para celebrar en la sociedad Beti Jaten la mejor Nochevieja que uno pueda imaginar.

Y a las doce de la noche, cuando en el ambiente se respire ese nerviosismo típico de los primeros segundos del año, abrazaré a mi aita y a mi ama, besaré a mis hermanos y a mis tías y, reflexivo, me apartaré unos minutos a una sala más tranquila para pensar. Para pedir que los anuncios mejoren en 2013. Para rezar porque las teles, las radios, los periódicos y revistas vuelvan a llenarse el próximo año de publicidad. Ojalá sea así. Urte berri on!


14
ene 13

La carta currículum

Olentzero.

Olentzero.

Tengo un amigo que tiene un sobrino que es un crack. El chaval ronda los 8 años y se declara hincha de los Pet Shops (pero tal cual, sin el boys de los Pet Shop Boys). Es “fan, fan” de estos mini-animales de plástico de mirada dulce y prominente sesera. Desea tanto este juguete que cada vez que lo anuncian por la tele grita: “Aita, Ama, tío… ¡venir!”. Y todos se sientan a disfrutar del spot. Son tantas las veces que lo han visto que mi colega se sabe hasta el jingle“El mundo de las hadas es fantasía…”.

Y sin embargo, y a pesar de lo que le “molan” estos juguetes, a pesar de la ilusión que refleja su cara cada vez que ve su Little Casa en un escaparate, esta ha sido la carta que el sobrino de mi amigo ha escrito a Olentzero: “Querido Olentzero, como este año me he portado bien, me gustaría pedirte la casa arbolada de Pet Shops y un libro de Dora. Pero lo más importante, y si con ello me tengo que quedar sin regalos que así sea, es que me gustaría pedirte un trabajo para mi aita”. No me extraña que hoy, 22 del 12 de 2012, el mundo no haya acabado. Zorionak!


14
ene 13

‘¿Pero esto qué esss…?’

Mauricio Colmenero.

Mauricio Colmenero.

¿Pero esto qué esss…? interpela cada domingo el facha de Mauricio Colmenero a Machupichu (o Muchapicha) cuando alguna de sus hazañas se escapa a la comprensión de este bigotes de barrio. Y no es que Colmenero y servidor guardemos algún parecido físico o intelectual -más bien ninguno-, pero sí es cierto, debo confesar, que estos primeros días de diciembre he pronunciado en varias ocasiones su ¿Pero esto qué esss…? Especialmente cuando se suceden los anuncios de Navidad.

Será porque vivimos tiempos escuetos, o porque la ausencia belenística de la mula y el buey causa estragos en la magia de la Natividad, pero lo cierto es que los spots de este año huyen de los tintes rojos, dorados y barrocos que tanto exigen estas fechas. Basta con analizar el anuncio de la Lotería de Navidad -mezcla futurista entre Los juegos del hambre y Los niños de maíz- para aventurar que lo ñoño, lo inocente y lo tradicional no lo van a explotar estas fiestas ni las provincianas burbujas de Freixenet. En fin, amigos, solo nos queda ya Antiu Xixona y el Vuelve a casa vuelve de El Almendro.


14
ene 13

Diez años menos

Los protagonistas de 'Ana y los 7'.

Los protagonistas de 'Ana y los 7'.

Se lo he comentado alguna otra vez: la noche confunde y magnifica las cosas. Desde las conversaciones en Facebook o Whatsapp (con sus puntos suspensivos y malditos jejejes), hasta los programas que emite a esas horas la noctámbula televisión. Uno tiene la sensación, y les invito a hacer la prueba, de introducirse en una enigmática máquina del tiempo y retroceder diez años en su vida cuando enciende la caja tonta pasadas las dos de la madrugada.

Servidor, por ejemplo, que trasnocha en abundancia por sus horarios periodísticos, se inmortaliza cada noche en sus 18. Desea que el reloj marque las 02.00 horas para revivir las aventuras de Hércules, disfrutar con las clases morales y de vida en familia de Ana y los siete, y volver al franquismo con Cuéntame y Carlitos -aún sin pelos en las piernas-. Una estética de finales de los 90 que también se contagia a la publicidad: comerciales de pelos rizados y vaqueros sobaqueros, presentadores de teletienda con camisas hawaianas y spots con filtros amarillos y sintonías Casiotone. Es como vivir en un bucle, pero de diez años menos.


14
ene 13

Agur, Miliki

Miliki, en sus años de 'Payaso de la tele'.

Hay domingos tristes que hacen más tristes aún estos tiempos tristes que vivimos. Y el pasado 18 de noviembre fue un día de esos. No hubo cadena de televisión, informativo o página web que no recogiera entre sus noticias destacadas la muerte de un grande -gradísimo- de esta, nuestra televisión. A los 83 años, la vida de Emilio Aragón padre, Miliki, se apagaba para siempre. Y con ella, también su música, su gallina turuleca, subarquito de cáscara de nuez y otras tantas composiciones que perviven en la cultura popular desde aquellos años 70 en los que, junto a Gaby y Fofó, hicieron del Había una vez un circo un auténtico fenómeno social.

Por ello, quizá, el adiós discreto de Miliki inundó las redes sociales de recuerdos y homenajes: “La muerte de cualquier rostro impacta y entristece, pero la muerte de alguien capaz de provocar sonrisas jode mucho más”, rezaba uno de los mensajes más difundidos en Twitter. Y es que, a Miliki no le echarán de menos solo sus niños de 30, 40 o 20 años, también le añorarán la tele y la publicidad. En fin, tantos payasos en estos tiempos, y se nos va a morir Miliki.


14
ene 13

Navidades ‘low cost’

Las tradicionales 'burbujitas' de Freixentet.

Las tradicionales 'burbujitas' de Freixenet.

Señoras, señores… ¡ya están aquíiíííííí! Y no me refiero a los Gremlins, aunque también se reproducen si los mojas, pero pasada la media tarde. Hablo, y ahora hago una necesaria pausa dramática, de los anuncios de Navidad. Barrocos, rococós, estrambóticos, excesivos… y también esta temporada con tintes low cost. Hasta los catálogos jugueteros (la Biblia para cualquier txiki estos meses del año) huelen este 2012 a tinta china y barato papel cebolla -denominado papel Pinocho en los círculos chic-.

No son tiempos para el gasto superfluo y derroche: cada familia destinará en diciembre una media de 680 euros a sus compras navideñas, lo que representa un descenso del 4% respecto al año anterior. Por ello, los maestros jugueteros y los artesanos del turrón han diseñado para estas fiestas productos desde una perspectiva low cost: la misma calidad, pero a un menor precio. Ajuste que se va a ejecutar principalmente en el gasto en publicidad. Algunos ya entonan que estas Navidades las muñecas de famosa “irán menos al portal”.


18
nov 12

‘Lo posible’

Cartel de la película 'Lo imposible'.

Cartel de la película 'Lo imposible'.

Entre algunos críticos cinematográficos existe la opinión de que lo mejor que le puede suceder a una película española es, precisamente, no parecer española. “Si quieres vender mucho, que tu filme huela a cine yanqui”, le dijo una vez un conocido productor a un guionista amigo mío. Y es que, parece que “vender mucho” está reñido en taquilla con los universos imaginarios de putas, guerras civiles y travestis que tantas veces muestra el cine español. Quizá por este motivo películas como Los otros o Lo imposible (que es ya la producción made in Spain más vista de todos los tiempos) sí han arrasado.

Pero los críticos, serios y gafapastas, muchas veces obvian la importancia de la publicidad. Olvidan que emitir anuncios promocionales a todas horas hacen posible lo imposible. Y no le quito mérito al buen hacer de J.A. Bayona, que conste. Pero está claro que invadir T5 de spots (unos 45 pases de media al día), realizar reportajes con víctimas del tsunami, y bombardear al espectador con noticias sobre la peli, empuja al personal a asaltar los cines.